Crónica de una desaparición anunciada

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Esta columna es una historia de suspenso que termina convertida en película de terror. El terror de la historia colombiana y de la confabulación de los paramilitares con miembros de la Fuerza Pública.

El hilo de esta narrativa es la investigación del asesinato del profesor universitario Jorge Adolfo Freytter Romero, perpetrado hace 19 años.

Como hemos demostrado en esta columna con soportes documentales, el Gaula participó en el asesinato del profesor y líder social. Después se encargó de la investigación inicial del crimen por orden de la Fiscalía. Posteriormente pidió condecoración para los agentes involucrados en el hecho, y ahora conocemos que también sirvieron como testigos, para encubrir con mentiras a los que cometieron el delito.

Recordemos algunas fechas importantes.

El 26 de agosto de 2001 fue radicado -ante la dirección del DAS y la Fiscalía en Barranquilla- un anónimo, donde se anunciaba el posible asesinato del profesor Freytter. El documento de tres páginas, escrito a maquina, daba claves importantes. Entre ellas las placas del vehículo con el que los paramilitares estaban haciendo este tipo de operaciones (AXK 646) y el apoyo con el que contaban por parte del Gaula. (Ver Anónimo)

El 28 de agosto, el profesor y líder sindical fue retenido por un grupo de hombres armados al llegar a su casa en Barranquilla. Fue movilizado en una camioneta Hilux doble cabina de color rojo vino tinto, con placas AXK 646. Sometido por más de 24 horas a actos de humillación y tortura, éstos terminaron en su muerte al día siguiente. La causa de muerte fue asfixia, provocada por una bolsa de plástico en su cabeza. (Ver Contexto)

Gracias a la evidencia conocida posteriormente, se supo que uno de los agentes del Gaula que estuvo en la operación criminal, era el teniente Flover Argeny Torres Sánchez. (Ver Declaración Abril 27 2008)

El 29 de agosto, un día después de la desaparición del profesor Freytter en esa camioneta, la Fiscal Sexta Especializada ante el Gaula de Barranquilla, Laura Venegas Ahumada, le solicitó al comandante del Gaula Grupo Urbano Barranquilla, coronel Leonel Sánchez Montenegro, encargarse de la investigación del secuestro. (Ver Oficio No 2111)

Ese mismo día el coronel Sánchez Montenegro delegó al investigador Raúl Trespalacios Buelvas, del Gaula, encargarse de la pesquisa.

Es decir, pese a que la Fiscalía estaba advertida de que este crimen podía suceder y de la participación del Gaula en la operación con los paramilitares, cuando sucedió la desaparición y asesinato, le encomendaron al Gaula autoinvestigarse.

El 30 de agosto, dos días después de la desaparición y el asesinato del profesor Freytter, el mismo comandante del Grupo Gaula Urbano de Barranquilla, el coronel Sánchez Montenegro, pidió a la Dirección Antisecuestro y Extorsión de Bogotá condecorar al agente Flover Torres.

La carta dirigida al director antisecuestro y extorsión de la Policía Nacional, pedía una condecoración, y felicitación especial a un listado de oficiales, entre los que incluyó al teniente Flover Torres. Y, por qué no, también se incluyó a sí mismo, por “su mística y profesionalismo demostrando en las actividades de inteligencia, investigativas y operativas”. (Ver Solicitud 198).

Pues bien, el 3 de septiembre de 2001, cinco días después de la desaparición y el asesinato del profesor Freytter, el Gaula de Barranquilla le respondió a la Fiscalía. Afirmó que realizarán “las labores de inteligencia, así como las diligencias que sean necesarias para lograr la identificación, individualización y participación de los sujetos que secuestraron y posteriormente le dieron muerte al señor Jorge Freytter Romero (…) Toda la operación a realizar se deberá informar al comando Gaula para un mejor desarrollo de la misma. Debiendo informar previamente sobre los resultados obtenidos durante las labores adelantadas”. El acta es firmada por Alfredo Ortiz Fernández, jefe de la Unidad Investigativa, el subteniente Raúl Trespalacios Vuelvas y el comandante Leonel Sánchez Montenegro. (Ver Para Trespalacios)

El Gaula se encargó de la investigación de un crimen en el que habían participado agentes internos. No siendo suficiente, pidió que se le mantuviera al tanto de cualquier información que resultara. No para ahí el descaro.

El coronel Sánchez Montenegro también sirvió como testigo a favor del teniente Flover Torres a petición de su defensa. Así lo demuestra una solicitud de su abogado Germán Eduardo Gómez Remolina. El abogado también puso de testigo al investigador, a quien encargaron de la autoinvestigación del Gaula, el subteniente Trespalacios Buelvas.

En la misiva, el abogado de Torres solicitó “citar y hacer comparecer al coronel José Leonel Sánchez Montenegro, para que rinda testimonio sobre lo que le consta sobre los hechos que se investigan pues para la fecha el coronel se desempeñaba como comandante del Gaula de Barranquilla”. (Ver Carta GR)

Un dato curioso que salta a la vista, es que en la hoja de vida que figura en línea del coronel Sánchez Montenegro -pese a haber escrito una solicitud de autocondecoración por su trabajo en el Gaula de Barranquilla- ahora no incluye su experiencia laboral en ese cargo. Solo los puestos posteriores que ocupó en las aduanas de la DIAN. (Ver Hoja de Vida)

Pero volvamos al testimonio. El 31 de julio de 2009 el coronel Sánchez Montenegro rindió declaración en la que admitió que trabajó en Barranquilla como jefe del Gaula “Desde de enero de 2000 hasta octubre o noviembre de 2001”. (Ver Persona ausente)

Ahora bien, el coronel no contó toda la verdad, ya que dijo que Flover Torres, en la fecha del asesinato, no se encontraba en Barranquilla, sino que estaba en un operativo antisecuestro en Sucre (…) “yo dirigía el teniente Torres Sánchez Flover, y quien dispuse se trasladara a esa ciudad con algún capturado o algunos capturados que se dieron en el perímetro urbano de Barranquilla y que efectivamente condujo a la liberación de la persona secuestrada en jurisdicción del departamental de Sucre”. (Ver Declaración)

Hoy, gracias a la evidencia documental, sabemos que esa historia no es cierta. Y que Flover Torres, alias El Ingeniero, estaba con los paramilitares, junto a otros agentes del Gaula, en el momento del secuestro y asesinato del profesor Freytter. Y que fue uno de los que metió el cuerpo del profesor en una bolsa para deshacerse de la evidencia. Por eso se encuentra prófugo de la justicia. (Ver Radicado 1096)

Dice el comandante Sánchez Montenegro que Flover lo recuerda como un buen profesional de la Policía, muy dedicado y comprometido con la institución. Afirma que “casi de su vida social y familiar no le recuerdo porque en mi caso, yo vivía muy pendiente y dedicado a mi familia cuando existía la oportunidad, entonces la relación que había era netamente de trabajo”.

Es decir que el Gaula, además de participar en este crimen con paramilitares, decidió autoinvestigarse y darse condecoraciones. Pero también algunos superiores sirvieron de testigo con falsas cuartadas, para tratar de salvar a los agentes involucrados en esto que hoy es considerado un crimen de lesa humanidad.

@yohirakerman; akermancolumnista@gmail.com

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