Por: Harry Sasson

Una escala en Roma

Desde Italia, viene esta pasta de fideos aplanados y gruesos cargada de prosciutto y arvejas.

Ahora vamos a Italia. El viaje culinario que emprendimos hace tres semanas nos lleva a una de las culturas culinarias más ricas y celebradas, donde la pasta en sus múltiples formas y variedades ocupa un importante pedestal.

Los italianos han sofisticado tanto la elaboración de la pasta que hoy es posible encontrarla en cientos de formas, tamaños, colores y estilos. Sin embargo, un puñado de éstos son los más comunes en el mundo, como el spaghetti, el fettuccine, los macarrones, el farfalle y el fusilli, por citar sólo algunos.

Nos ocuparemos, entonces, del fettuccine, un fideo aplanado muy popular en Roma, de unos seis milímetros de grosor. En la cocina romana se suele preparar con ragú, a la carbonara o según la receta que les presento esta semana, a la que se le agrega prosciutto y arvejas o puntas de espárragos. Sin embargo, en Estados Unidos se ha hecho ultrapopular, casi mítico, el fettuccine Alfredo, una variación del fettuccine al burro creada en 1914 en el restaurante romano Alfredo alla Scrofa, y que lleva mantequilla y queso parmesano.

La tradición ordena que este plato se termine en la mesa y el comensal debe utilizar un tenedor de oro (dorado) para comerlo, lo cual le da un cierto aire de ritual. Hoy, mientras que el restaurante Alfredo’s tiene franquicias en todo Estados Unidos, el célebre fettuccine Alfredo es desconocido en Italia. Los dejo en buena compañía con esta historia y con la receta para preparar este romanísimo fettuccine con prosciutto y arvejas.

Fettuccine con prosciutto y arvejitas

Ingredientes para 4 personas

Fettuccine con prosciutto y arvejitas
500 gramos pasta fettuccine seca italiana
2/3 de taza de prosciutto cortado en julianas
4 dientes de ajo
2/3 de taza de arvejitas tiernas congeladas (Mc Cain)
1/2 taza de vino blanco seco
3/4 de taza de crema de leche
2 cucharadas de aceite de oliva
4 a 5 hojas de albahaca fresca
1 taza de queso parmesano
Sal
Pimienta negra al gusto

Preparación

En una olla con agua y sal cocine la pasta. Mientras tanto, en el aceite de oliva saltee el prosciutto y antes de que dore agregue el ajo machacado. Saltee hasta que comience a dorar, agregue las arvejas descongeladas y saltee durante un minuto más. Añada la albahaca y el vino, deje que dé un hervor e integre la crema. Deje reducir durante más o menos cuatro minutos, agregue la mitad del queso parmesano y sazone con sal y una buena dosis de pimienta. Mezcle con la pasta y sirva acompañando del queso parmesano restante.

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