Por: Columnista invitado

Una gran decisión sobre Afganistán

Uno sólo tiene que leer el informe del Pentágono sobre los avances en la campaña bélica en Afganistán, para entender cuán inútil es seguir manteniendo tropas estadounidenses allá.

No obstante, la Casa Blanca señala que la decisión sobre cuándo regresarán al país no se tomará antes del año entrante.

EE.UU. ha gastado $US39.000 millones reclutando a un ejército y una fuerza policial afganos de 350.000 elementos, que se supone defenderán al país cuando ya no estén los estadounidenses. Sin embargo, el Pentágono dice que sólo una de las 23 brigadas del Ejército Nacional Afgano puede operar independientemente.

Aunque el informe dice que las fuerzas afganas “cada vez más asumen responsabilidades para asegurar a Afganistán”, eso no significa que mantener tropas allá haga algo más que retrasar lo inevitable. Según el cronograma, se supone que los afganos dirigirían todas las operaciones para junio de 2013. Será todo un reto que estén listos para hacerse cargo en 2014, dijo un funcionario del Pentágono en una sesión informativa.

Los problemas están muy enraizados. La mayoría de los reclutas son analfabetas y se les tiene que enseñar las habilidades marciales. Un estudio del Congreso dice que el 20% de las tropas todavía deserta del Ejército, y es típico que las unidades sólo tengan la mitad de la fuerza autorizada.

El “aumento” adicional de 33.000 tropas estadounidenses en 2009 para llevar al Talibán de su bastión sureño a la mesa de negociaciones debilitó a los extremistas. Sin embargo, siguen “adaptándose”, dice el informe. Las negociaciones no han llevado a ninguna parte.

Entre tanto, el gobierno del presidente Hamid Karzai está plagado de corrupción. EE.UU. ha cometido errores en Afganistán, pero también ha dado oportunidad de construir un mejor Estado. Se deberían cumplir los compromisos del Gobierno de Obama y los aliados europeos para proporcionar miles de millones de dólares, para apoyar a las fuerzas de seguridad y financiar proyectos de desarrollo económico. No obstante, Obama debería denegar cualquier plan de los comandantes militares, para mantener a la mayoría de las tropas allá.

 

* Editorial de‘The New York Times’

 

 

 

 

 

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