Por: Ernesto Macías Tovar

Una locomotora sin maquinista

Es tan preocupante la parálisis del sector de la infraestructura que los mismos críticos de Andrés Uriel Gallego se lamentan porque los grandes proyectos están como el exministro los dejó.

No es exageración. Los colombianos conocimos a través de los medios que el país perdió completamente los dos primeros años del actual gobierno, por cuenta de un ministro de Transporte (Cardona) que se dedicó a esculcar a su antecesor, a investigar lo ejecutado y a “estudiar” la posibilidad de poner marcha lo que encontró listo para ejecutar. Es decir, frenó totalmente la dinámica que traía el sector. Eso sí, hablaba todos los días a los medios e inauguró obras que encontró terminadas; pero no hizo un solo metro.

Y después del nefasto paso de Cardona por el Ministerio, el presidente Santos nombró a Miguel Peñaloza, quien tiene solidez técnica, conocimiento del país región por región y, sobre todo, con el talante uribista del diálogo público; perfil parecido al de Gallego. Pero, lo tumbaron pronto, no se sabe si desde adentro del gobierno o lo dejaron caer, porque su caso no es comparable al del ministro (Vargas) investigado por parapolítica. Lo cierto es que se fue el que podía poner en marcha una locomotora que no arranca.

Finalmente llevaron al ministerio a la doctora Álvarez, quien hasta la fecha no se ha sentido. Solo ha dicho que va a sacar unas licitaciones por $40 billones; eso sí, no se le ocurrió reconocer que son los mismos proyectos que dejó listos Gallego, los que por las razones anteriores han permanecido engavetados. Pero, al paso que van, solo las alcanzarán a adjudicar al final del cuatrienio.

El balance en este sector se mide con cifras: por ejemplo, en 2002 el país tenía 34 km de vías troncales para el transporte masivo urbano (articulados) y en 2010 quedaron 348 km; los mismos de hoy. En 2002 había 52 km de dobles calzadas en todo el territorio nacional, en 2010 quedaron 954 km; los mismos de hoy. La Ruta del Sol, llamada la “columna vertebral del desarrollo del país”, quedó contratada y en marcha en 2010; pero durante el actual gobierno ha avanzado con muchas dificultades por falta de gerencia oficial. Entonces, tal vez, lo único que hará este gobierno es la fiesta de inauguración del moderno aeropuerto ElDorado; obra diseñada, proyectada y contratada en el anterior.

Ahora, si la “locomotora de la infraestructura” no ha salido de la primera estación, por falta de maquinista, por lo menos debieron permitir que en las regiones avanzaran. Pero no. El centralismo obstinado del actual gobierno ha trabado el desarrollo regional. A los alcaldes les quitaron y convirtieron en mermelada los recursos que la administración anterior les giraba para la atención de la extensa red terciaria; y a los gobernadores les amarran los dineros de las regalías, a punta de tramito-manía.

Con este panorama no sabe uno si dar por ciertas las versiones que circulan en el Congreso, en el sentido que el gobierno tiene guardados los recursos para sacarlos en la campaña a la reelección o, definitivamente, aceptar la tesis que el Ministerio de Transporte tiene el mismo problema que el de Agricultura, entre otros: una locomotora sin maquinista.

@emaciastovar

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“A los alcaldes les quitaron los recursos que la administración anterior les giraba para la atención de la red terciaria, y a los gobernadores les amarran los dineros de las regalías, a punta de tramito-manía.”

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