Por: Felipe Zuleta Lleras

Una peligrosa bomba de tiempo

Ha dicho en las últimas horas el canciller de España, Josep Borrell, que “el número de refugiados que llegan a Colombia por la crisis venezolana es infinitamente mayor que el de los sirios o africanos que llegan a Europa”, y añadió: “Colombia afronta este fenómeno con muchos menos lamentos que los europeos”.

El canciller contó, además, que por cada venezolano que ha entrado y vive en Colombia el país ha recibido solamente 68 dólares.

¿Realmente cuántos venezolanos hay en Colombia? Se sabe que más de 1'408.000 se encontrarían radicados en este país, según el último reporte formal entregado por Migración Colombia, con corte al 30 de junio. (Los que hay hoy equivaldrían a todos los habitantes de Ibagué, pero multiplicados por tres). Se calcula que en un año podrían ser tres millones.

Esta cantidad de personas no las puede asumir, como dijo el canciller español, ningún país de la Comunidad Económica Europea y menos Colombia.

Como consecuencia de esta difícil situación han colapsado los hospitales, los colegios no tienen cupos, muchos colombianos se quejan porque no les dan los puestos ya que los venezolanos se contratan por menos plata y, hay que decirlo, así me tachen de xenófobo, se han capturado cientos de venezolanos delinquiendo en todas las ciudades del país. No los justifico, pero tampoco los culpo pues el tema es literalmente de física hambre.

Colombia no va a ser capaz de asimilar a todos estos inmigrantes, más los que entran diariamente: unas 80.000 personas. El 20% de ellas se quedan definitivamente, es decir, más o menos 16.000 personas cada 24 horas.

Esta es una crisis humanitaria muy grave. El país tiene limitaciones y problemas enormes sin solucionarles a sus propios ciudadanos. ¿Podrá con esta situación?

No quiero ser agorero, pero a este paso se va a despertar entre muchos colombianos una xenofobia que, óigase bien, va a acabar en violencia entre mis conciudadanos y los venezolanos. Ya está pasando y se va a poner peor. Este asunto no es una cuestión menor.

Hoy por hoy es, de lejos, uno de los problemas más graves que tenemos en Colombia. Es una bomba de tiempo que, cuando explote, tendrá unas consecuencias realmente graves para todos. Como resulta políticamente improbable que se tomen medidas para frenar esa migración, preveo desde ya dos cosas: la primera, que la xenofobia antivenezolanos será uno de los asuntos de las próximas elecciones presidenciales y que quien la promueva podría ser el próximo presidente; la segunda, que la violencia que se desatará será absolutamente inmanejable.

Notícula. Algunos han tratado de echarle la culpa de los asesinatos de políticos al doctor Pablo Elías González, director de la UNP. Qué absurdo, pues el tema de seguridad de las personas no es solo de tener un blindado y unos escoltas. Veo oscuros intereses para joder al director que es un hombre serio, honesto y dedicado. ¿Quién está detrás? Pregúntenle a Cristo…

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2019-09-22T00:00:00-05:00

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