Por: Antonio Casale

Vacaciones para futbolistas

Los futbolistas, cansados por los incumplimientos repetitivos por parte de sus empleadores, dicen que ellos compiten hasta el 10 de diciembre, como estaba acordado.

La Dimayor, en representación de los clubes, tuvo que incumplir el acuerdo verbal al que habían llegado con los jugadores, agremiados por Acolfutpro, para que este año por primera vez tuvieran sus vacaciones completas desde dicha fecha. Ahora se acabará el 17 o el 20. La causa es un calendario atiborrado de partidos que no dejó espacio para programar juegos aplazados por diferentes circunstancias.

Para corregir esto se ha anunciado que el próximo año se tendrá un calendario menos congestionado, lo que dejará más fechas libres para eventualidades que no están al alcance de los clubes, como alquileres de estadios a terceros, paros de transportadores o compromisos internacionales de algunos equipos.

La verdad es que si ha habido una administración de la Dimayor que se ha preocupado por acercarse a los jugadores, es esta. Entre el presidente Perdomo y los directivos de Acolfutpro hay una buena relación. Esto, paradójicamente, no les ha gustado a muchos equipos.

Lo que están pidiendo los jugadores no es sólo que les respeten lo acordado con su descanso. Lo que quieren hace años es que los tengan en cuenta en las decisiones a través de un pacto colectivo que les garantice sus derechos. Los futbolistas son la esencia del juego y lo mínimo es que les den su lugar. Pero esto no depende del presidente de la Dimayor. Varios dueños de clubes no olvidan que los jugadores lograron que hoy las contrataciones se hagan bajo los parámetros que exige la ley, y esto los obligó a gastar más, al tener que dejar a un lado la informalidad. Para este tipo de directivos, mantener a sus jugadores bajo las exigencias de la ley no es una inversión en el bienestar de su activo más importante sino un gasto extra e innecesario.

Creo que es un tanto extrema la amenaza de huelga si el torneo no termina el 10 de diciembre. Pero no podemos ser ligeros en el análisis. El torneo debería ser lo suficientemente organizado como para garantizar la fecha de terminación del mismo; eso se puede mejorar y se está gestionando para 2018. Los futbolistas tienen derecho a descansar. Esta no es una pataleta aislada de los jugadores. Es un pedido para que por fin les den el lugar que les corresponde en un mundo en el que deberían ser los más importantes y en el que en varios aspectos siguen siendo manipulados a conveniencia de los bolsillos de sus empleadores.

 

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