Por: Iván Mejía Álvarez

¡Vamos Colombia!

Es preocupante la apatía generalizada que se nota en el aficionado para el próximo partido de Colombia el sábado en El Campín ante Uruguay, un rival directo en el camino hacia el Mundial de Suráfrica.

No es un buen síntoma, perder antes de jugar, sentirse derrotado antes del lance, quitarle respaldo y apoyo al equipo nacional en  un momento clave, un momento histórico para el derrotero del equipo en su andadura mundialista. Tampoco es bueno el triunfalismo desbordado, el ganar antes de competir, como ya le ha pasado al fútbol colombiano varias veces en la historia.

Colombia consigue los puntos por fuera, extrae resultados que le mantienen invicto, su juego no llena la retina y la ausencia de gol preocupa al hincha normal, así como a los expertos, porque a punta de táctica y más táctica, empates y empates, no se llega a la meta.

Uruguay es un rival exigente, durísimo, complicado por donde se le mire y el técnico Washington Tabárez ha hecho un buen colectivo, donde no se poseen los nombres de otras épocas, pero existe un buen juego de conjunto, una noción de presión y sincronización táctica. El Uruguay que jugó ante Brasil fue un magnífico equipo, sin duda, y uno de sus problemas es su variabilidad, un día muy bien y al otro mal. Un equipo ciclotímico.

Contra  los charrúas arrancó Pinto su trabajo con la selección en aquel ‘picadito’ de Cúcuta. Hoy, dos años después, el técnico tiene una base, tiene un equipo, con sus virtudes y defectos, y apela a ese grupo para sacar los resultados. Pretender que cambie su gente, con la que se mantiene invicto, con la que está clasificando, para darle gusto convocando al relumbrón del momento, carece de sentido, hace parte de la “oposición” malintencionada de algunos que quieren verlo fracasar para poder pedir su amiguete de bolsillo.

Si Giovanny juega como lo está haciendo en el Júnior, hacia delante y menos pendiente de las “pendejadas” para la tribuna, menos taquitos y firuletes inútiles y más fútbol práctico y ofensivo; si Fabián sigue en el gran momento que tiene en Boca, llevando hacia adelante con su empuje la selección, los delanteros podrán tener más pretensiones ofensivas.

Es necesario ganarle a Uruguay y es urgente, vital, definitivo, concluyente, que el público acuda al estadio y respalde al equipo, con fervor y entusiasmo desde el principio.

Llegó la hora de enamorar a la gente y eso sólo se consigue ganando y haciendo goles. Empatando y sin anotaciones, sólo llegará el desinterés y la apatía, ¿no cierto Jorge Luis?

35568

2008-09-01T20:33:00-05:00

column

2008-09-05T11:41:02-05:00

ee-admin

none

¡Vamos Colombia!

17

2621

2638

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Iván Mejía Álvarez

Última columna

Zurdos

Júnior

Vergüenza total

Definiciones