Por: Juan Pablo Calvás

Vanidades al Congreso

¡El Pibe! ¡William Vinasco! ¡Rosa María Corcho! Al paso que vamos, las elecciones del próximo año tendrán mucho de reality y poco de política.

 De hecho, el Partido Liberal fue el primero en lanzarse en búsqueda del rating con el enfrentamiento entre dos titanes del mundillo electoral y electorero: el veterano y legendario Horacio Serpa versus el juvenil y renovador Juan Manuel Galán. Ha sido emocionante verlos agarrados de las mechas y el bigote peleando por el primer lugar en la lista al Senado. El primero habla de su experiencia, el segundo de su prestigio... ¡Ay vanidades! Si simplemente se cumplieran las reglas pactadas al comienzo del juego, pero, bueno, como que les quedó grande.

Afortunadamente, el Partido de La U ha decidido no quedarse atrás en la oferta de un espectáculo de alto nivel para nosotros los colombianos, por eso, con bombos y platillos, ha dado a conocer algunos fascinantes nombres que integran su plancha al Senado: Carlos “El Pibe” Valderrama y Rosa María Corcho, entre otros. ¡Qué emoción!

Uno pensando que las épocas de las Gordas Fabiolas, los Édgar Perea y los Alfonso Lizarazo en el congreso formaban parte de la historia patria, pero no. Ahí está el oportunismo y la sed de votos reflejada en esas acertadas decisiones políticas del Partido de La U. ¿Para qué proponer candidatos al congreso que se hayan dedicado a investigar y estudiar los problemas del país? Siempre será mejor tener al inolvidable 10 de la Selección Colombia y sus inconfundibles rizos dorados ocupando un puesto en el Congreso. ¡Qué esperanza!

Lamento, eso sí, que al final no se haya cristalizado la aspiración política de William Vinasco (a menos que otro partido le esté haciendo coqueteos). Habría sido fantástico tener en el mismo recinto al Pibe y a Vinasco, como una especie de viaje en el tiempo hacia 1993 aunque sin Adolfo Pérez.

Hace falta ver qué sorprendentes y novedosos candidatos nos presenta el Partido Conservador. Si fuera por mi, aprovecharía esta faradulización del tarjetón para meter entrañables godos de la televisión a su lista. Es el momento de desempolvar a José Galat que ya debe estar cansado de salir cada noche escurrido en su silla de TeleAmiga tomándose ese sacrosanto café. Galat es el futuro. Galat es el divo conservador.

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#PreguntaSuelta: ¿Basta con llamar la embajadora a consultas para responder a los embates de Nicaragua?

@colombiascopio

 

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