Por: Hernando Gómez Buendía

Vargas Lleras ganará las elecciones

Hay maquinaria y hay opinión. Vargas Lleras se está quedando con las maquinarias, y le quitó a Uribe sus banderas de opinión.

Este es el argumento que esta semana expliqué con detalle en Razón Pública y los amables lectores pueden revisar en internet. Aquí resumo el porqué de este pronóstico, que no se basa en las encuestas sino en un examen cuidadoso de las fuerzas que mueven la política en Colombia.

Lo de las maquinarias se está dando en tres etapas. Primero y por supuesto está Cambio Radical, que es el partido de bolsillo de Vargas. Después están las 17 casas o caciques que en estos meses ha sumado en los departamentos. Y en las próximas semanas veremos la llegada de muchos otros dirigentes de la U y del conservatismo, porque estos son partidos busca-puestos y los políticos se suben al tren que va a ganar.

El golpe de opinión fue drástico y sencillo. Vargas es hoy la voz cantante de la oposición a la Justicia de Paz, a las Farc, a Maduro y a todo lo que huela a “castrochavismo”. Es la carta más fuerte del No que demostró ser mayoría en el plebiscito.

Con el ruidoso lanzamiento de su candidatura, Vargas puso patas arriba el tablero político:

—Uribe acabó siendo víctima de su éxito: los caudillos no ceden el poder, y por eso se rodean de mediocres. Uribe se demoró en escoger al candidato que no vuelva a traicionarlo, y mientras tanto llegó Vargas y le dio un raponazo a sus banderas.

Suena raro decirlo, pero ahora Uribe necesita más de Vargas que Vargas de Uribe: Uribe es el pasado y Vargas es el futuro. El propio Uribe dijo esta semana que “Vargas no necesita que yo le abra las puertas”, y ha quedado en el dilema de apoyarlo o de seguir buscando un candidato más confiable (¿?), pero con esto arriesga dividir el voto de derecha y quedarse sin el queso y sin el pan.

—El único interés de Santos es no acabar su carrera siendo o pareciendo derrotado por Uribe. Por eso a estas alturas sigue diciendo que Vargas es su “leal y buen amigo”, y por eso Gaviria se quejó de que Santos no esté con De la Calle. Para “neutralizar” a Vargas, Santos puede pasarle unos votos de la U y la poca mermelada que le queda.

Y entonces, apoyado por los dos archienemigos, Vargas podrá decir que él está por encima de la polarización y que por fin nos sacará de ella: ¡bienvenidos al futuro!

A los demás candidatos opcionados les falta maquinaria o les falta opinión:

—El candidato de Uribe y Pastrana tendría “la mitad” del voto por el No, y no tendría tanta maquinaria como Vargas.

—El candidato de la paz (liberalismo más izquierda no petrista) tiene el pequeño problema de que la paz que era posible ya llegó porque las Farc dejaron de matar, y a nadie le interesa que se cumpla lo prometido a unos guerrilleros.

—La “Coalición Colombia” tiene muy poca maquinaria, y su mensaje moral o moralista llega a las clases medias, pero no a las mayorías (la prueba la dio Mockus).

—Petro casi no tiene maquinaria, y la desaceleración de la economía colombiana no tiene el dramatismo suficiente para llevar al poder a un izquierdista, como ha ocurrido en el resto de América Latina.

Así que, más para mal que para bien, el próximo presidente será Germán Vargas Lleras. Es lo que da la tierra.

* Director de la revista digital Razón Pública.

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