Por: Beatriz Vanegas Athías

Veinticuatro años resistiendo

Veinticuatro años cumple el Encuentro Internacional de Mujeres Poetas de Cereté de Córdoba. El pueblo que vio nacer a Raúl Gómez Jattin, uno de los más trascendentales poetas colombianos del siglo XX.  Es una verdadera hazaña sostener con estética y sentido social un encuentro de poesía como este, por varias razones. La primera tiene que ver con la naturaleza poco propensa a celebrar la palabra poética en pueblos como los de Córdoba, arraigados en otros oficios estéticos como la música de banda y el vallenato. La segunda, los departamentos de Córdoba y Sucre son, en el contexto de la región Caribe, los más golpeados por la corrupción y el paramilitarismo. La tercera razón, como consecuencia de la segunda, tiene que ver con el hecho de que son departamentos absolutamente patriarcales y aferrados al único libro que sirve para interpretar la condición humana: la Biblia. Y por último, pese a que el encuentro fue fundado por un escritor, el reconocido José Luís Garcés González, quien le ha dado estructura y proyección es una mujer —la maestra Lena Reza García— que, pese a su sobriedad, rigor y altruismo, padece año tras año todos los escollos que indican que el Encuentro Internacional de Mujeres Poetas de Cereté no sobrevivirá al siguiente.

Pero sobrevive y está a punto de cumplir sus bodas de plata en 2018. Es tiempo, caramba, de que los medios culturales centrales resalten la labor de esta reunión de mujeres venidas de lugares disímiles de la geografía mundial. Es tiempo de que se valore la labor de crear ciudadanía a través de la formación de lectores de buena poesía. Porque las invitadas a este cálido evento acuden, ante todo, por su hoja de vida y trabajo reconocido; trabajo que ofrecen a una comunidad buena y generosa, formada en las lides poéticas, que las trata con aprecio porque ellas tampoco asumen las actitudes de luminarias propias de escritores en otros eventos con mejor financiación.

Cada año ocurren recitales que convocan a casi 400 cereteanos; además de público venido de Montería, Sincelejo y veredas aledañas. Cada año ocurren las Casas de Poesía, hermoso evento que consiste en ratificar la libertad que otorga decir la vida a través de un discurso distinto al coloquial-agresivo-prejuiciado. Porque cada grupo de poetas que es recibida amorosamente en las casas de barrios y veredas comparte sus versos y, mejor aún, los intercambia con el ama de casa, el estudiante, el campesino, la maestra, la abuela que se arriesga a leer en voz alta sus propias creaciones.

En este 2017 los países invitados son España, Noruega, Estados Unidos, Honduras, Uruguay, Cuba, Francia y Brasil. Además de una muestra representativa de poetas de la región y de Colombia en general. Además de charlas en colegios y universidades, allí estarán las Ediciones Exilio dirigidas por el poeta Hernán Vargascarreño, que presentará Como llama que se eleva. Antología de mujeres poetas del Caribe colombiano; las Ediciones La Palma, Colección Eme, de España, presentando Queda la palabra Yo. Antología de poetas colombianas, realizada por Verónica Aranda y Ana Martín Puigpelat bajo la coordinación de Nuria Ruiz de Viñaspre; las Ediciones Corazón de Mango (ECM), editorial independiente nacida en el seno de este encuentro, cuyo nombre es un homenaje a aquellos versos de Raúl Gómez Jattin que dicen: “Yo tengo para ti mi buen amigo / un corazón de mango del Sinú / oloroso / genuino / amable y tierno. En esta ocasión, ECM presentará Poemas escogidos de Rati Saxena/Kenia Martínez y La infancia recobrada, antología o memorias del Encuentro de Cereté del pasado año.

Es un destino poético Cereté de Córdoba del 1 al 5 de noviembre. Desde hace muchos años lo es, cada año es la poesía la que sostiene el equilibrio e intenta un salvamento para una tierra donde la mujer vivencia la invisibilización y el maltrato como una certeza ineludible. Vayan a la tierra donde Raúl Gómez Jattin fue un dios y un demonio y compruébenlo.

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