Por: Uriel Ortiz Soto
Comunidad y desarrollo

¡Venezuela en la encrucijada!

La Organización de Estados Americanos, OEA, debe cuanto antes reformarse y actualizarse, con el fin de ejercer autoridad y mando frente a los gobiernos afiliados que cometen abusos de poder, como en el caso de Maduro con Venezuela.

Como lo manifestamos en una columna de hace unos días, se requiere de organismos internacionales que además de estar investidos de autoridad tengan jurisdicción y mando para poner orden cuando uno de sus gobiernos afectos está fuera de los cauces democráticos y con graves abusos de poder, utilizando la fuerza pública, mediante el sistema de dádivas, burocracia y sobornos, para asesinar y someter con atropellos a sus gobernados.

Es vergonzoso para los organismos internacionales ver que todos los días se suceden hechos bochornosos con asesinatos y maltratos a nuestros hermanos venezolanos y no haya quién tome una determinación de fondo; las protestas del desesperado pueblo son totalmente justificadas, pero está faltando un organismo internacional que promueva la salida del dictador Maduro del gobierno venezolano, así sea agarrándolo de donde sabemos.

No han sido suficientes los asesinatos que se suceden a diario en medio de las protestas, ni el hambre y la miseria en que viven los venezolanos, como tampoco los desplazamientos y los cientos de presos políticos llevados a las mazmorras por el simple hecho de protestar contra el gobierno de la infamia.   

Da la sensación de que la Asamblea Nacional Constituyente, convocada arbitrariamente, vaya a reforzar la tiranía de este bastardo, puesto que ya nos estamos acostumbrando a que todo pase pero finalmente nada suceda, y no hay quien tome una determinación de fondo, estábamos esperanzados con que podría ser la OEA, pero nos equivocamos. 

La OEA era el organismo llamado a tomar el liderazgo ante el mundo para liberar a los venezolanos de la tiranía y arrogancia del presidente Maduro, pero, lamentablemente, la convocatoria que se hizo recientemente en Cancún no arrojó los resultados esperados, puesto que a casi todos los países de la Caricom los dejó el extinto presidente Chávez pignorados con ayudas petroleras.

Ni siquiera una resolución de llamado de atención a las políticas de represión con asesinatos diarios, hambre y miseria tuvo eco en el seno de la organización de la OEA, convocada precisamente para hacer un llamado al orden al gobierno de Venezuela, pidiéndole que cese tanta infamia contra las fuerzas opositoras que son más del 85 % de la población.

Todo esto indica que la OEA está haciendo el ridículo ante el mundo, puesto que ha demostrado la suficiente incapacidad para ejercer su autoridad como organismo internacional al no haber tomado determinaciones de fondo que le permitan a Venezuela regresar por los cauces, democráticos.  

Cada día que pasa en la martirizada república es un ultraje más al sistema democrático de América Latina y del mundo, puesto que todo se está viendo ante los ojos del hemisferio, pero ningún gobierno se ha atrevido a ejercer un tris de solidaridad en ejercicio de autoridad, proponiendo a sus homólogos una alianza firme y estratégica contra los magnicidios y toda clase de atropellos a los derechos humanos en que los tiene sumidos. 

Ver a Venezuela en semejante desgracia causa profunda indignación, quienes tuvimos la fortuna de ejercer nuestras actividades de comercio exterior dentro de la Comunidad Andina de Naciones, CAN, podemos dar fe de que Venezuela fue uno de los países más dinámicos en materia comercial, todo se hacía dentro de las normas legales y constitucionales, ahora da grima ver cómo ese pasado glorioso y próspero se esconde en los recovecos de la miseria y la indignación.

Por eso, es fundamental que quienes conocemos el glorioso pasado de Venezuela aportemos nuestro granito de arena desde el lugar donde nos encontremos, manifestándonos en solidaridad con nuestros hermanos, rechazando al gobierno del putrefacto y corrupto Nicolás Maduro.

urielos@telmex.net.co

 

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