Por: Aura Lucía Mera

A ver qué pasa

SE RESPIRA UN ALIVIO CON EL triunfo de Noemi. El triunfo del Clon hubiera sido el golpe de gracia para esta democracia patética, manoseada, rota y desmechada.

De democracia tenemos lo que tiene la ballena orca de astronauta. Somos un remedo pobre de un sistema inexsistente. Porque democracia no puede existir en un país donde los votos se compran, los encanados son lideres, donde partidos políticos salen por arte de magia a coronar con representantes desconocidos que se iniciaron como subcontratistas de bolsillo. Democracia no existe cuando el setenta por ciento de la población apta para votar se abstiene. Cuando los votos se cambian por pollos recocinados, amenazas, presiones y promesas falsas. Donde los legisladores de turno a duras penas ostentan estudios elementales. Donde el gobierno central interviene en forma descarada en la contienda política defendiendo a mansalva sus áulicos y señalando a sus opositores. Donde el fraude se premia. Donde cortinas de humo desvían la atención de la problemática de fondo.

Siento una curiosidad casi morbosa por saber qué va a pasar con estas elecciones. Me refiero a las de Senado y Cámara. Ya existen razones fundamentadas en que buena parte de los que se quedaron con el botin, lease curules, son personajes oscuros y cuestionados, con hojas de vida que más parecen hojas desechables de envoltorios non sanctos. Curiosidad para saber si las autoridades competentes van a tener los suficientes pantalones para escrutar las mesas de votación, voto a voto, en los departamentos más cuestionados. Si van a quitar investiduras o a impedir posesiones. Si van a barrer con escoba nueva o seguirán permitiendo que trapeadores embarrados sean los que se encarguen de continuar enlodando lo que antaño fue el santuario de la Patria.

Si permitirán que poderes detrás del trono, o todavía en el trono, sean los que sigan dirigiendo la comedia parlamentaria. Si permitirán que los ciudadanos del común sigamos sin voz ni voto. Si las protestas tendrán eco o seguiremos jugando a que aquí no ha pasado nada, cuando ha pasado de todo y somos el hazmereír o la vergüenza ante la opinión extranjera .

Los candidatos ya están escogidos. A ver si nos permiten la libertad de escoger libremente y sin presiones al que nos guste más. O si  tendremos que tragar entero sapos y culebras ya escogidos como sucesores del rey.  Se llegó la hora de sacudirnos.  De abrir los ojos. De estar alertas y luchar por la dignidad y la reconstruccion de un país que se derrumba como un castillo de naipes. Personalmente, y lo digo desde ahora, me parecería casi siniestro que, en el caso de que Santos subiera al poder y le sucediera algo, quedáramos en manos de Angelino  Garzón. Imposible que entre cuarenta millones de colombianos no tuviéramos más opción.

Se llegó la hora de que los que todavía ostentan el poder se retiren como varones y permitan que esta contienda llegue a un final, sea cual sea, limpio y transparente. Con lo sucedido en las elecciones parlamentarias tenemos suficiente. Y como en el Valle no todo puede ser desastre, por lo menos ayudamos de manera contundente a definir la Consulta Conservadora. Algo nos queda de sensatez. O no.

 

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