Por: Ana Milena Muñoz de Gaviria
Horizontes

Vicepresidencia: ¿será una mujer?

Pasadas las elecciones parlamentarias y las consultas, se definieron los candidatos a la Presidencia y, a su vez, estos designaron a sus fórmulas vicepresidenciales. Casi todos, a excepción de uno, escogieron personas de su sexo opuesto, la mayoría mujeres experimentadas en la vida política de Colombia, mujeres entregadas al servicio público, con hojas de vida impecables y líderes en sus sectores.

En un debate dirigido por Vicky Dávila se tuvo la oportunidad de oír sus propuestas, lo que harían si su fórmula llegase a la Presidencia. Ahí se vio en cada una su carácter, su comportamiento en el debate y su talente. Las mujeres más guerreras. Si bien se discutió su rol en la Vicepresidencia y los temas que manejarían, igual y abiertamente se habló de los cuestionamientos y posibles alianzas.

Existen muchas coincidencias en las propuestas con énfasis diferentes: primero, la transparencia y lucha contra la corrupción; dos, el acceso a derechos fundamentales como la educación y la salud (reformando, mejorando y controlando el sistema); tres, la defensa de los derechos de las mujeres, creando un ministerio para la mujer y la familia; cuatro, la lucha contra la violencia, la reconciliación, la implementación de los acuerdos de paz (por parte de los del Sí); quinto, la lucha contra la pobreza mediante programas sociales, pero igualmente con programas de desarrollo económico, y sexto, la justicia.

Si bien hay acuerdos, no en la forma de resolver y en el enfoque, un ejemplo: en el tema de la violencia, hay diferencias, unos con mano dura, otros con programas sociales con énfasis en educación. Programas sociales y desarrollo eran más de la centroizquierda, mientras que hubo mayor énfasis de los dos exministros de Defensa en temas como el orden, la seguridad, el apoyo a la fuerza pública.

En lo económico, hay coincidencia en que hay que tener más inversión, crecer y generar empleo; las diferencias están en el modelo y en el desarrollo de sectores, uno en la infraestructura, otro en el desarrollo agrícola. Otras hacían críticas a la economía extractiva.

Si bien hay coincidencias en el diagnostico, poco se habló del cómo y de dónde saldrían los recursos, todos deseamos que los derechos fundamentales a la educación y a la salud sean posibles, pero los recursos no son infinitos.

La mayor confrontación la hubo en las alianzas y en lo que representaba cada candidato, discusión si era la continuidad de Santos, que gobernaría Uribe, que llegaríamos a Venezuela, que es candidato castrochavista. En fin, hay extremos y el centro está muy dividido.

Finalmente, con acuerdos o desacuerdos, son mujeres aguerridas que quieren servir a su país, estaríamos tranquilos si llega alguna de ellas. Sería bueno un cambio y tener una mujer más cerca del poder. Poder para hacer las cosas.

 

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