Por: Julio Carrizosa Umaña

Víctimas ambientales

El ambiente físico y biológico ha sido una de las víctimas principales de la guerra, del narcotráfico, de la corrupción y de la pobreza.

A su vez esa degradación del ambiente físico unida a su extrema complejidad ha ayudado a generar un ambiente social proclive a la violencia, el robo, el odio, la polarización y el irrespeto, plagas que son comunes a la especie humana pero que aquí parecen haberse asentado con mayor facilidad y aceptación.

Esa interrelación entre el ambiente físico y biológico y el ambiente social se realiza por múltiples vías; una la económica, especialmente en la producción agropecuaria, en donde la incertidumbre del clima, su alta variabilidad, la irregularidad del relieve, las plagas, la erosión y la compactación de los suelos, la amplia contaminación de las aguas públicas constituyen factores principales de la baja rentabilidad y de los consecuentes fracasos y quiebras de los grandes y pequeños productores.

La alta complejidad del conjunto de ecosistemas que constituye la estructura del territorio colombiano debilita también la capacidad de competir de otros sectores en los mercados internacionales. Los patrones de la construcción de ciudades en el territorio, su concentración en el interior y en lo más alto de las montañas obedecieron desde la conquista española a una lectura simplificante del territorio y a un tratar de utilizar los paisajes y climas más semejantes a los europeos no a una racionalidad económica orientada a competir en los mercados internacionales. Esos patrones de poblamiento se han reproducido debido a la guerra, a la corrupción y al narcotráfico y hoy constituyen factores de fracaso económico en todas las actividades productivas.

Fracasos y quiebras en la producción nos han llevado a que sean las actividades gubernamentales y los servicios interrelacionados con ellas las únicas que aseguran altos ingresos permanentes y esa situación explica buena parte de la violencia, la polarización y la corrupción. La poca utilidad de las actividades agropecuarias legales condujo a muchas personas al narcotráfico, también ligado al ambiente físico, como única posibilidad de rápido enriquecimiento, con todas sus secuelas de violencias, humillaciones e irrespetos al resto de la sociedad.

Ese ambiente social es el que debemos tratar de modificar y la comprensión y restauración del ambiente físico y biológico constituyen unos primeros pasos indispensables.

 

 

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