Por: Juan David Correa Ulloa

‘Virus tropical’

Hay algo decididamente personal en las dos primeras entregas de la novela gráfica Virus tropical de la ilustradora y narradora colombiana Paola Gaviria, o Power Paola.

Las suyas son indagaciones, a través de viñetas muy bien logradas, de la vida familiar. Estos dos libros, publicados por la muy cuidadosa e impecable editorial La Silueta, demuestran cómo la voz personal comienza a imponerse entre autores de una generación nacida en los años setenta, acaso como forma de contar una historia que ha permanecido en silencio en nuestra literatura reciente. La gracia de Gaviria es que ha sido capaz de convertir su propia experiencia en una historia capaz de mover reflexiones en sus lectores a través de un mundo mínimo que da cuenta, sin proponérselo, de un talante y una manera de asumir la vida después de la revolución sexual.

La historia de Virus tropical es la de una familia de clase media conformada por un padre ex sacerdote, una madre mucho más joven que él, y tres hermanas. A la familia, que vive en Quito a mediados de los años setenta, le llega la noticia de que, a pesar de que la madre se había sometido a una operación de ligadura de trompas, ha concebido de manera inexplicable. Ese incidente le sirve a la autora para advertir su venida al mundo como una suerte de ‘virus tropical’ y desencadenar una historia, narrada a través de los ojos de esa pequeña niña, que incluye separaciones, crisis económicas y una muy peculiar mirada del mundo femenino. Ese, me parece, es uno de los principales aciertos de la historia: hay una intención desde la propia narrativa y sin hacer tesis grandilocuentes de lo que significa crecer en una familia de mujeres, de los conflictos femeninos y de su manera de resolverlos. Hay una capacidad de mirar ese mundo sin caricaturizarlo ni convertirlo en un discurso de ocasión para reivindicar algo. Quizá si alguna reivindicación hay en Virus tropical es la de ver la vida en detalle, la de tratar de comprender la anomalía de cualquier familia.

Los trazos de Paola son convincentes y muy conmovedores. En la manera de dibujar y de narrar, a través de diálogos muy bien logrados, y de crear a esas adorables mujeres que son sus personajes, uno agradece que existan riesgos estéticos como el suyo.

‘Virus tropical’, Power Paola, La [email protected]

 

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