Por: Columnista invitado

Vivienda, lo mejor está por venir

La construcción está lejos de bajar el ritmo.

Por el contrario, será el sector que permitirá que en 2015 la economía colombiana crezca al menos 4,2% y el desempleo siga en tasas de un dígito, a pesar de los desafíos que se derivan de los bajos precios del petróleo. Este empuje del sector será la consecuencia de la ejecución simultánea de cuatro programas que buscan ofrecer a los colombianos una opción real para acceder a una vivienda, con una inyección de recursos cercana a 10 billones de pesos.

Los programas ya están en marcha. A pesar del escepticismo de algunos, hoy podemos decir que logramos construir en todo el país 100 mil viviendas gratis para los más vulnerables y que vamos por otras 100 mil en una segunda etapa del programa de Vivienda Gratuita.

Pero lo mejor está por venir, el primero de marzo iniciaremos uno de los programas más ambiciosos y más esperados por los colombianos: “Mi Casa Ya”, dirigido a 100 mil familias de clase media para que técnicos, profesionales y cualquier colombiano con ingresos mensuales menores a 2,6 millones de pesos puedan adquirir una vivienda con ayuda del Gobierno en el pago de la cuota inicial y del crédito.

También continuaremos con la comercialización e inicio de obras de las 86 mil viviendas del programa VIPA, para hogares ahorradores con ingresos mensuales entre $650.000 y $1’300.000, y reactivamos el subsidio a la tasa de interés con 130 mil nuevos cupos para la compra de viviendas VIP y VIS.

Los 10 billones de pesos de inversión en estos programas se multiplicarán hasta por tres veces en toda la economía, gracias al llamado “efecto multiplicador” de la construcción. Esto significa que cada peso invertido en nuestro sector activará una cadena de consumo e inversión en otros 30 sectores económicos, desde la producción de cemento y acero hasta los servicios financieros. El resultado final de esta cadena de consumo es la generación de empleo, por eso las cifras del DANE muestran que el número de ocupados en la construcción no ha dejado de crecer y ya se acerca al millón y medio, el nivel más alto jamás alcanzado.

Los indicadores líderes de lanzamientos y ventas de vivienda nueva nos permiten anticipar unos importantes volúmenes de actividad en 2015, especialmente en vivienda prioritaria. Según Camacol, en 2014 los lanzamientos de vivienda VIP crecieron 996% anual y las ventas 1.225% anual. Con la ejecución de los nuevos programas esperamos que los constructores sigan lanzando, vendiendo e iniciando obras en sus proyectos de vivienda.

El fin del ciclo de precios altos en los commodities obliga a que economías como la colombiana encuentren nuevas fuentes de crecimiento. La inversión y el consumo internos pueden ser este nuevo pilar y es allí donde la construcción de vivienda actuará como motor de la inversión, el crecimiento y el empleo.

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