Por: Uriel Ortiz Soto

Votaré por Oscar Iván Zuluaga

Quienes tuvimos la oportunidad de escuchar el debate presidencial del lunes en la noche, quedamos con la clara convicción de que los programas del presidente reeleccionista, tienen un 50% de mentiras, con un 50% de promesas incumplidas, y que la mejor opción es votar por Oscar Iván Zuluaga, que ofrece un programa innovador y está demostrando que es candidato serio y le da mucha seguridad a los Colombianos para enfrentar un futuro más promisorio.

Los desesperos del presidente Santos por hacerse reelegir, no tiene antecedentes en la historia de ninguna democracia del Mundo, tiene el cinismo de meter una vez más los dedos a la boca de los Colombianos haciéndonos creer que las Farc, en menos de 24 horas, van a entrar en reconocimiento de las víctimas de un conflicto armado que lleva más de cincuenta años.

¿Sabrá el presidente candidato, que quienes conocemos las técnicas sobre comunidad y desarrollo, este proceso requiere de un estudio serio y responsable, confrontando fechas, lugares y víctimas, con los diferentes expedientes que se llevan en los respectivos juzgados sobre cada caso en particular? Y que en este orden de ideas, las cosas no son tan fáciles como irresponsablemente lo quiere hacer creer el doctor Santos.

El próximo Domingo elegiremos nuevo presidente, tenemos dos opciones: votar por el candidato reeleccionista, con sus mentiras y toneladas de mermelada repartida a los caciques regionales que se fugaron con sus curules de los partidos que los eligieron; o votar por el candidato del Centro Democrático, que ofrece un programa de gobierno serio y bien ponderado de conformidad con los postulados de lo que debe ser una administración pública lejos de las componendas politiqueras y sobornos con el presupuesto nacional, sudor del trabajo honrado de millones de compatriotas.

La campaña presidencial que termina nos deja una gran lección: y es que el País jamás debe volverse a embarcar por una nueva reelección presidencial, hemos aprendido que el apego al poder, tiene dimensiones de orden coyuntural y sicológico para la vida de los gobernados, y que debido a todas estas inexactitudes aparecen las polarizaciones con grave perjuicio para la administración pública y la sana convivencia.

Ante los desesperos y mentiras del candidato presidente por hacerse reelegir, no lo debemos pensar dos veces, la suerte está echada: Oscar Iván Zulaga, es candidato serio, con sus intervenciones en público y en privado ha dado muestras de querer encausar el País por las sendas de la prosperidad y el progreso.

Su programa de gobierno, es de un lenguaje: claro, coloquial y entendible, para todos los sectores de la vida nacional, en él, manifiesta de manera muy especial el de educación para presentes y futuras generaciones que prácticamente es la puerta de entrada para solucionar los graves problemas que agobian actualmente a nuestro País.

Pero además el candidato Oscar Iván Zuluaga, está haciendo mucho énfasis en programas para el sector agrario, la salud, la seguridad y las madres cabeza de familia, entre muchos otros, que están incorporados con la aceptación de las principales organizaciones que regulan el comportamiento de ellas.

Quienes escuchamos también el debate del Jueves pasado por la televisión, nos dimos cuenta que la mesura intelectual y bien calculada del candidato del Centro Democrático, es prenda de garantía, de estabilidad social, económica y política para nuestro País, caso contrario, lo que le sucede al presidente candidato, con sus constantes intervenciones y excesiva propaganda, ya tiene hasta los tuétanos a todos los televidentes, son miles y miles las familias que tienen apagada la pantalla chica ante tanto morbo presidencial, pero, lo más grave, con anuncios de programas que no tienen ninguna solides, ni soporte presupuestal y no han sido aprobados por las diferentes instancias gubernamentales.

Eso de que el candidato presidente nos quiera meter los dedos a la boca todos los días con mentiras tan estrafalarias, como decir que en caso de firmar el proceso de paz suspenderá el servicio militar obligatorio, no es más que una farsa, puesto que está decisión no la puede tomar el ejecutivo solo, sino mediante el trámite de un Proyecto de Ley ante el Congreso de la República. La segunda farsa o mentira del presidente candidato, es prometer que los cánones de arrendamiento que pagan las familias que no poseen vivienda entrarán a formar parte de la amortización para el pago de la misma, es también algo que se cae de su peso, puesto que está decisión, tiene que ser colegiada y no mediante una decisión de campaña política.

De reelegirse el presidente - candidato, Los desplazados por la violencia guerrillera y demás organizaciones al margen de la Ley, continuarán invadiendo las áreas urbanas, fortaleciendo los cinturones de miseria, según investigaciones internacionales, son más de cinco millones de desplazados por la violencia y que últimamente se están replegando con mayor ahínco, puesto que no han encontrado ninguna solución de parte de los Poderes Centrales.

Los Colombianos, debemos aceptar que los problemas de nuestro País son tan graves que todos los estamentos de la vida nacional se encuentran, prácticamente en acuartelamiento de primer grado, como es el caso de la educación, el hacinamiento carcelario, los paros agrarios, que aún no se han solucionado, la inseguridad que cunde por todas partes y la violencia intrafamiliar y contra la mujer.

Considero que lo expuesto anteriormente son razones más que suficientes para darle la oportunidad al doctor Oscar Iván Zuluaga, que en los últimos mese de campaña, se ha ganado el corazón de la mayoría de los Colombianos.

 

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