Por: Columnista invitado

¿Y para qué la cadena perpetua?

Por: Ximena Norato*

Prefiero en la cárcel a 99 de los culpables durante 40 años, que solo a uno de esos con cadena perpetua. La cuestión es que los que investigan realizan su trabajo con laxitud o no la realizan, los que reciben las denuncias están muy ocupados, los que juzgan no comprenden lo que significa la prevalencia de los derechos de la niñez y las Altas Cortes profieren sentencias de lo más bajo, donde prevalecen los derechos de los reos.

Por lo anterior, la mayoría de los delitos en contra de la niñez queda en la impunidad.

Todos los días asesinan, en promedio, 2.5 niños y cada año casi 20 mil llegan a Medicina Legal por presunto abuso sexual. De estos últimos, una cifra cercana a los 2.500 solo tienen entre 0 y 4 años. Más sorprendente es aún, que esta cifra solo es el 30% de la verdadera ocurrencia.

La justicia tiene muchas funciones, una de ellas es penalizar y otra es disuadir. ¿Por qué la mayoría de las personas no saca el carro en pico y placa? Porque lo más seguro es que le impongan una multa. ¿Por qué cada día matamos, violamos, golpeamos a los niños y niñas? porque lo más seguro es que no nos pase nada. Y eso lo saben los victimarios.

Siguiendo con los carros, si preguntamos cuántos se venden cada mes, tenemos la respuesta unificada, sistematizada y completa, pero si preguntamos cuántos niños y niñas sufren vulneración de derechos, Medicina Legal tiene una cifra, Policía otra, ICBF una diferente. Y es que al país no le alcanza el dinero para tener un sistema unificado de información sobre niñez, pero los indicadores del bulto de café están disponibles y actualizados para consulta.

Por eso, y con este panorama, lo mejor que le puede pasar a una víctima es llegar a los medios de comunicación porque los periodistas y la sociedad se encargarán de exigir y de vigilar que desde los fiscales, defensores y comisarios de familia, hasta los jueces hagan lo que les es debido y de forma casi milagrosa, de manera inmediata.

Propongo la aplicación de penas para todos los que somos corresponsables por la protección integral de cada niño, niña y adolescente del país y no reportamos, no denunciamos o no actuamos en justicia.

¿Cadena perpetua? Yo se la daría a quienes tenemos en nuestras manos las herramientas para cambiar el mundo y miramos para otro lado. Claro que con lo sucedido con Yuliana, los jueces y magistrados podrán reflexionar sobre la posibilidad de que sus amigos estrato 6 sean psicópatas asesinos y violadores. Sí, así no más, sin eufemismos.

*Directora Agencia Pandi

Buscar columnista

Últimas Columnas de Columnista invitado