Por: Felipe Jánica

Y como por qué darte la espalda Colombia

Con los hechos de la semana pasada en Colombia, podría argumentar el oxímoron de la tensa calma. Lo más parecido a la realidad, en el país del Sagrado Corazón, es el juego de policías y ladrones. Por un lado, los debates jurídicos de si la JEP tenía los suficientes elementos de juicio para tomar la decisión que tomó respecto de Santrich (No sé si así se escriba, pero igual sé que es un alias) y por el otro lado los argumentos de la fiscalía en contra del antes mencionado. En el entretanto el fiscal renuncia y arguye sus motivaciones. Mientras tanto el presidente Duque cancela su agenda para asumir el caos político del momento. Lo más importante es que los ciudadanos se llenan de odio y toman partido y asumen papeles de fiscales o de abogados (defensores y acusadores) frente al caso. Este maremágnum, que apenas empieza, ha sido el caldo de cultivo para el juego audaz de opiniones en fuentes ligeras como el de las redes sociales.

Creo que, con el antecedente de la introducción de la columna, el oxímoron de la tensa calma se queda corto. Buscarles sinónimos a las frases que podrían describir mejor la actual situación daría para otra columna. Hace un tiempo decidí dejar o seguir de cerca las redes sociales. Confieso que en algún momento me sentí preso de ellas. Decidí combatir ese vicio y lo logré, creo. Sin embargo, es casi que imposible no enterarse de los comentarios de la gente respecto de cualquier situación de interés. Es que solo con la lectura de artículos de prensa, basta para volver a las redes sociales. Lo anterior porque cada artículo abre el espacio para comentarios, como los que en esta columna se hacen. De ahí es donde argumento que la tensa calma con la que vivimos producto de los hechos ya conocidos. Es que solo con leer los comentarios al pie de los artículos descriptivos de la situación actual, se puede inferir que estamos en una bomba de tiempo. No puedo imaginarme poder hacer una tertulia presencial para discutir estos asuntos. Creo que sería imposible dado el calibre de cada comentario. Tanto que no es posible seguir leyéndolos pues los comentarios, subidos de nivel provocan odio y polarización.

Lo curioso del caso es que hay un cierto número de ciudadanos que han apostado por darle la espalda al país. En lugar de aportar ideas se estancan en la crítica o en el peligroso juego de asumir el papel o de fiscal, o de juez o de acusado y/o de abogado acusador y defensor. He escuchado y leído comentarios que derivan en que es momento de buscar para dónde irse. A propósito, me parece haberlo escuchado el año pasado en el momento de las elecciones presidenciales. Estoy convencido que el Estado somos todos y por ello es que no podemos darle la espalda al país y en lugar de ello y de estar buscando para dónde emigrar, lo que deberíamos estar pensando en cómo nos volvemos productivos. Estoy convencido que, si nos seguimos estancando en la situación actual, perderemos nuestro rumbo individual.

Yo sigo confiando en que el Estado tomará la mejor decisión. Es nuestro deber aceptar los resultados de esas decisiones y con ello empezar a unificar criterios y aprender a ser tolerantes. No es posible que adoptemos posiciones zafias que nos conduzcan a alimentar diferencias y que seamos propulsores de la polarización. Para ello debemos ser capaces centrar nuestras energías en nuestro trabajo, en nuestra familia y en lo que está bajo nuestro control. No hay que preocuparse por lo que no está bajo nuestro control. Solucionar la situación actual del país respecto de los tres poderes del Estado está en mano de los líderes actuales. Oremos por ellos para que el Espíritu Santo se apodere de ellos y tomen las mejores decisiones. Algo de lo que si tenemos bajo nuestro control es el poder de elegir, así que elijamos bien y dejemos de lados el odio y la polarización y lo más importante es que no debemos darle la espalda al país del Sagrado Corazón.

También le puede interesar: ¿De fiscal a candidato?: Néstor Humberto Martínez y su activismo por un pacto nacional

 

861560

2019-05-20T05:33:17-05:00

column

2019-05-20T12:42:18-05:00

jrincon_1275

none

Y como por qué darte la espalda Colombia

41

4761

4802

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Felipe Jánica

Por una contabilidad con principios integrales

Regulación activa e integral

Estrategia perdurable

El retorno de inversión no lo es todo