Por: José Manuel Restrepo

¿Y la reforma pensional para cuándo?

Uno de los debates recurrentes en nuestra economía ha sido el de la necesidad de una reforma pensional. Basta hacer la consulta en redes sociales para constatar que de este tema se ha hablado por lo menos durante los últimos 15 años. El asunto es aún más importante por el impacto de la ausencia de una reforma pensional en la débil situación fiscal del país y porque sin ella uno de los más importantes logros recientes, cual es la construcción de una gran clase media, se pone en alto riesgo.

Seguramente para poder avanzar ha faltado voluntad política o no se ha podido por desinterés o porque se le tiene temor al desgaste político que implicaría una reforma, y siempre se ha preferido el cómodo modelo de heredarle el problema al gobierno siguiente. Sin duda también, porque siendo la actual juventud la que se vería en serias dificultades por la ausencia de una reforma, su capacidad de interlocución siempre es limitada para exigir los cambios requeridos.

Las calificaciones no pueden ser más inquietantes. El BID habla de un sistema pensional que es un Robin Hood al revés, que en un triste ejemplo de regresividad, le quita a los más pobres para entregarle a los más favorecidos; otros como ANIF alertan sobre cómo estamos cocinando una “bomba pensional” con impacto en una “bomba fiscal” a punto de estallar; y mientras esto sigue su lento camino, los gobiernos de turno en un acto de profunda irresponsabilidad prefieren crear pomposas comisiones de estudio del tema para entregarle la “papa caliente” al siguiente.

Por donde se le mire el tema es delicado. Para el 2050 no más del 18% de las personas de tercera edad van a recibir una pensión, siendo la vejez una de las causas de la miseria para el 70% de los adultos mayores. Si además quisiéramos aumentar la cobertura (hoy del 25%) al promedio de América Latina, ello duplicaría la necesidad de recursos llegando a un costo de pasivo pensional entre hoy y el 2050 del 206% del PIB.

Como quiera que lo anterior no se soluciona fácilmente por la muy baja capacidad de ahorro del colombiano (menos de la mitad de la capacidad de ahorro del Chileno), la nación acude a programas asistenciales que sólo benefician a un 30% de los adultos mayores en clara necesidad y el aporte es incluso un subsidio mucho más bajo de lo necesario para superar la línea de pobreza.

Además en subsidios sociales los quintiles de la población más ricos se llevan más (2,5% del PIB) que los quintiles más pobres (2% del PIB), asunto que de hecho ya es cuestionable, pero peor aún cuando conocemos que la razón de aquello es porque el 65% de lo que se llevan los más ricos proviene de subsidios asociados a las pensiones. Y finalmente todos los años el hueco pensional absorbe una proporción mayor del presupuesto nacional, lo que se convierte en un problema mayor para el ya apretado escenario fiscal del país en el que tenemos inflexibilidad al alza de los tributos e inflexibilidad a la baja de los gastos. En otras palabras aumenta año tras año el déficit fiscal, entre otras por el costo adicional de cubrir un sistema pensional no sostenible.

Es urgente encontrar salidas adicionales a la reforma como una economía más formalizada en lo laboral y pensional y reflexionar de fondo sobre la edad pensional entre otras para ir al ritmo del aumento natural de la longevidad. Y respecto del modelo vigente está comprobado que el sistema mixto en la forma actual (régimen de prima media y régimen de ahorro individual) no es sostenible. Pensemos  mejor en un modelo mixto donde todos aportemos hasta una base al de prima media y de allí hacia arriba a uno de ahorro individual, eliminando la actual competencia desleal.

El problema es que no hacer nada genera una profunda inequidad intergeneracional que habrá de dejar a muchos en situaciones vulnerables en los próximos años, y llevará a  inevitables apretones fiscales en el cercano futuro que no serán responsabilidad de las nuevas generaciones, sino de las anteriores que sí disfrutaron del beneficio pensional. 

*jrestrep@gmail.com

Twitter: @jrestrp

   

 

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