Por: Iván Mejía Álvarez

Yo... yo... yo

El titular de este diario después de la rueda de prensa que brindó el seleccionador nacional, Hernán Darío Gómez, decía: "Me voy a esforzar por hacer las cosas bien en la Copa América".

De inmediato nos preguntamos: ¿qué jugador dijo eso? Pues no, resulta que la frase pertenecía a Gómez y resume, palabras más, palabras menos, lo que viene pasando con el técnico y la selección Colombia.

A Gómez le ha entrado una fea manía de hablarlo todo en primera persona y de sentirse la máxima figura de la selección. Olvida el adiestrador que los importantes en un equipo de fútbol, los que ganan y pierden los partidos, son los jugadores, la materia prima, y que por encima de la táctica está el futbolista. Su discurso resulta patético, porque parece claro que Gómez se cree por encima de los jugadores y los minimiza con estas declaraciones ególatras, en primera persona, donde el “yo... yo… yo”, termina siendo tedioso y peligroso.

Tampoco es adecuada la forma chabacana y ramplona de expresarse mediante vulgaridades, palabras obscenas, a una audiencia que merece respeto. Una cosa es que Gómez sea una persona folclórica, dicharachera, está en todo su derecho de serlo, y otra que se comporte y se exprese mal en las ruedas de prensa, que al final de cuentas son la presentación en sociedad, ante el público, los medios y los patrocinadores. Que alguien le insinúe que para ser simpático no se necesita ser vulgar.

Eso en cuanto a la forma. En el fondo, Hernán Darío Gómez acertó en el manejo de los tiempos de vacaciones de los jugadores. Por falta de gestión adecuada de la dirigencia, negligencia que llaman, no se consiguieron rivales para las fechas Fifa de junio. Por eso, con lógica, el técnico dará descanso a los jugadores convocados y los pondrá en trabajos a partir de la primera semana de junio. Fue una medida racional, producto de la falta de rivales. Colombia jugará dos amistosos antes de la Copa América, casi los mismos partidos que disputarán los adversarios.

Y en lo otro, que si quiere jugar como Manchester, como Oporto, como España, como quiera, ese es problema del técnico, al que finalmente le pagan para hacer ese trabajo. El que determina la táctica, el que selecciona los nombres, el que tiene que presentar un examen en cada partido al público y a la prensa es el señor Gómez. Lo único que debe saber es que lo deben hacer bien, ellos, los jugadores en el campo, y él en la planificación. Y que ojalá escoja bien el modulo táctico y los intérpretes para ganar y jugar mejor de lo que lo han hecho hasta ahora.

No se pide la Copa América, pero tampoco se aceptan “papelones” como el de Maracaibo hace cuatro años.

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