Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Uno de los proyectos considerados “prioritarios” por el presidente Álvaro Uribe quedó aplazado hasta marzo, después de las vacaciones del Congreso. Se trata del que le otorga facultades extraordinarias al Ejecutivo para reformar el régimen de la carrera diplomática y consular.
La falta de quórum en el Senado y el inminente hundimiento de la iniciativa, en caso de ser sometida a votación, hizo que el senador conservador Manuel Ramiro Velásquez presentara una proposición pidiendo aplazar el debate para marzo de 2009. De nada sirvieron las casi siete horas de lobby del ministro de Relaciones Exterior, Jaime Bermúdez, quien ante la decisión de la plenaria del Senado tuvo que acoger dicha proposición como única manera de salvar el proyecto.
Según Bermúdez, algunos de los puntos que incluye la iniciativa tienen que ver con reforma salarial, reestructuración interna y de la planta de personal, “debido a que el Ministerio carece de instrumentos adecuados para el cumplimento de su función administrativa y es una de las carteras que tienen los salarios mas bajos”.
El Canciller negó que se vayan a eliminar sedes diplomáticas y dijo que, por el contrario, se comenzarán a implementar consulados móviles en algunos países. Los que se oponen al proyecto, como el senador liberal Juan Manuel Galán, creen que “no atiende las verdaderas debilidades de la política exterior del país, que es una política de Gobierno y no de Estado”.