24 Jul 2020 - 10:03 p. m.

Soledad Tamayo pierde su curul por silla vacía en contra de Aida Merlano

La conservadora se había posesionado en reemplazo de la exrepresentante prófuga. Desde hace varios meses la Corte Suprema venía advirtiendo que esa curul no podía ocuparse debido a que su dueña original fue condenada por actos de corrupción.

Dos veces la Corte Suprema le advirtió al Congreso que Soledad Tamayo no podía ocupar la curul que ostentaba porque se le había aplicado la silla vacía. Esto debido a que Aida Merlano era la dueña original de este escaño y esta fue condenada por montar un entramado de compra de votos para acceder al Senado.

Sin embargo, fueron varios meses en los que la senadora boyacense ejerció a pesar de lo dicho por la Corte. No obstante, hace dos días, el alto tribunal rechazó la petición de Tamayo de revocar la orden de la silla vacía y le expresó al Congreso que debía ejecutarse esta medida lo más pronto posible. Y así fue. El presidente del Senado, Arturo Char, firmó este viernes la resolución con la que se le retira la curul al Partido Conservador, colectividad por la que se presentó Merlano en 2018, y la deja sin reemplazo alguno.

La decisión se fundamentó en el artículo 134 de la Constitución que establece que “el condenado por delitos contra los mecanismos de participación democrática no puede ser reemplazado en ningún caso en la dignidad para la cual fue elegido”. Bajo esta premisa fue que la Corte Suprema le indicó a la mesa directiva del Senado que tenía que retirar a Tamayo de su cargo, pues esta había sido obtenida bajo el esquema de compra de votos de Merlano.

Esta comunicación llegó en mayo de este año al Congreso, cuando todavía Lidio García era el presidente de la corporación. Sin embargo, la senadora conservadora envió un requerimiento al alto tribunal en el que señalaba que esta asumió su curul por la falta absoluta de Merlano, pues esta nunca se posesionó en el tiempo que da la Constitución para hacerlo.

De esta manera, según el requerimiento de Tamayo, su nombramiento se presumía legal y no podía ejecutarse la silla vacía. De acuerdo con la senadora, la jurisdicción que estaba habilitada para conocer su caso era el Consejo de Estado. En esta instancia ya cursaban varias demandas en contra de su posesión.

Sin embargo, la Sala Penal de la Corte Suprema negó la petición y aseguró que, a pesar de que Merlano nunca se posesionó y hasta el momento de su condena ostentó el cargo de representante a la cámara, “la conducta contra los mecanismos de participación democrática se diseñó con el fin de accede al Senado de la República”.

Bajo esta línea, el alto tribunal señaló que debía impedirse que el partido al cual pertenece Merlano (Partido Conservador) “se beneficie reemplazando a quien es constitucionalmente irremplazable, como si no fuera poco ya el beneficio que obtiene el partido político al sumar al total de votos los que provienen del delito, afectando la cifra repartidora que permite ingresar al Congreso a personas que de otra manera no accederían a esa dignidad”.

A pesar de que se ejecutó la silla vacía a la curul de la Cámara que tenía Aida Merlano en el momento de su primera condena, la Corte aseguró que esta figura también le cabía al escaño del senado que fue ganado con los votos fraudulentos. Tras recibir esta argumentación hace dos días, la mesa directiva del Senado, encabezada por Arturo Char, le dio cumplimiento a lo expresado por el alto tribunal y declaró vacante la curul.

Tamayo llegó en mayo de 2018 al Congreso para ocupar la curul de Merlano. El senador Ernesto Macías, presidente del Senado, la posesionó en ese momento a pesar de que ya estaba la condena en primera instancia en contra de Aida Merlano por la compra de votos. Por estos mismos hechos se compulsó copias en su momento en contra de Macías para determinar si cometió alguna irregularidad al juramentar a Tamayo.

Pasaron tres presidentes hasta que se tomó la determinación de aplicarle la silla vacía a la curul de Aida Merlano. Curiosamente el que aplicó esta figura, Arturo Char, ha sido vinculado al proceso de la exrepresentante. Esta lo mencionó en sus declaraciones sobre supuestos vinculados al entramado de corrupción y por eso fue citado a rendir versión libre en la Corte Suprema en el marco de una investigación preliminar. La diligencia se llevará a cabo el 27 de julio, siete días después de haber asumido como presidente del Senado.

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