Triángulo con aroma de café

Risaralda, Quindío y Caldas, como  un sólo destino, se convirtieron en uno de los lugares más atractivos del país.

Hay quienes dicen que allí nace el mejor café del mundo. Hay quienes en un clásico yipao lo recorren para comprobarlo. Pero lo mejor de todo es cuando esos turistas, tras una veintena de actividades en algunos de los más tradicionales municipios de los departamentos de Caldas, Quindío y Risaralda, comprueban por qué a esta zona colombiana la llaman “El triángulo del café” y es reconocida como el primer destino rural para disfrutar de América Latina.

Zona céntrica del país en donde se encuentran varios tipos de clima, todo tipo de diversión, decenas de propuestas gastronómicas, innumerables campos abiertos para la práctica de deportes extremos, pero lo mejor de todo, un calor humano único en el mundo.

Risaralda

Ciudad y región para recorrer, conocer y disfrutar

La zona rural con la que cuenta este departamento es una de las más amplias del centro del país. Por algo sus fincas han sido acondicionadas de acuerdo con la actividad turística más cercana que busque el viajero, como el agroturismo, los ecopaseos y las zonas de reserva natural. Sin embargo, hay múltiples espacios por recorrer en Pereira, como el Jardín Botánico y el zoológico Matecaña, con más de 150 especies repartidas en 900 ejemplares. Ya en materia natural, el viajero puede, a 15 minutos de la capital, conocer Santa Rosa de Cabal, un lugar con numerosas reservas naturales, bosques poblados, nacimientos de aguas termales e hidromasajes. Ya en la ruta del río Cauca, los turistas pueden toparse con la Granja de Noé, un lugar que representa la vivienda rural del Eje Cafetero y que tiene una característica puntual: es autosostenible. Luego hay que pasar por el Parque Nacional Natural Tatamá, ideal para los aventureros, pues cuenta con un área con poca presencia humana y por su espesura ambiental, es mejor consultar una guía para recorrerlo. Está además la laguna del Otún, que se dice queda entre las nubes, porque al fondo de su imagen se ubican los nevados del Ruiz y Santa Isabel. Y al final hay que pasar por el Santuario de Fauna y Flora del Otún, en Quimbaya.

Quindío

La magia y los secretos de la naturaleza

Actividades como el cultivo del café y del plátano en fincas certificadas; la recuperación de la arquitectura heredada de la colonización antioqueña en los municipios de Pijao, Calarcá y Finlandia, así como la oferta de espacios como el Valle del Cocora en Salento, parques temáticos como Panaca en Quimbaya, y el del Café en Montenegro, recogen el mayor atractivo del departamento cuando se trata de naturaleza. Por eso, para los amantes de los espacios ambientales existen lugares como el Centro Experimental para el Estudio del Bambú Guadua, el Jardín Botánico y, de paso, el terreno en donde nace el árbol nacional: la palma de cera. Y gastronómicamente hablando, hay que llegar al Quindío para comer fríjol, plátano verde, arepas y el famoso calentao.

Caldas

La maravilla del turismo ambiental

Que en el mismo departamento el turista pueda encontrar nevados, piscinas termales, ecoparques, zonas de pesca y rápidos para la practica de rafting hacen de Caldas uno de los destinos más interesantes del triángulo del café. Además de sus múltiples hoteles, las casas y fincas fueron acondicionadas para recibir a turistas de todo el mundo. A lo largo y ancho de este territorio se avistan gavilanes, se vive la ruta de la seda, de la panela, del fique y la iraca, además de la ruta de las alturas hacia el Nevado del Ruiz, esa montaña blanca que se aprecia desde Manizales. Entonces, si le gusta la naturaleza lo mejor es visitar el Parque Nacional Natural los Nevados. Allí se practica la escalada en hielo y roca, la espeleología, la pesca deportiva, el cliclomontanismo, entre otros.

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