Parques para aprender y disfrutar

Risaralda, Caldas y Quindío se han convertido en el paraíso de los parques en Colombia  y reciben millones de visitantes cada año.

Todos hablan del Eje Cafetero y no es para menos. Son tres departamentos con los que la naturaleza se congratuló y donde la aventura, el ecoturismo y la observación de lugares únicos en el mundo se apoderan de los turistas.

La ruta de los parques naturales y temáticos en el Triángulo del Café es uno de los planes más atractivos y completos que tiene el Eje Cafetero porque combina en un sólo lugar desde el turismo cultural, religioso, gastronómico y rural, pasando por el ecoturismo hasta llegar al de aventura.

El recorrido puede empezar en el departamento del Quindío, más exactamente en el municipio de Montenegro. Allí los visitantes se encuentran con el Parque Nacional del Café, construido por la Federación Nacional de Cafeteros, que reúne no sólo algunas de las diferentes variedades del café del mundo, sino todo su proceso de beneficio.

En el recorrido por el recinto se encuentra el museo sobre la historia del grano, la torre del mirador, construida en madera y emblema del parque, así como una muestra de las fábulas de Rafael Pombo y una gran variedad de la flora nativa de la región debidamente clasificada.

El parque fue creado para rendirles culto a una raza y a una actividad que por años ha posicionado a Colombia como uno de los mejores productores de café en el mundo. En un área de 36 hectáreas se disfruta de diferentes atracciones, como el sendero ecológico, el bosque de mitos y leyendas, teleférico, montaña rusa acuática y mecánica, camino del arriero, tren del café, puente colgante, puente de los guaduales, replica de la Plaza de Bolívar de Armenia, la estación del tren, show de las orquídeas, entre otras atracciones.

Muy cerca se encuentra el Parque Nacional de la Cultura Agropecuaria, Panaca. Ubicado en el municipio de Quimbaya, esta inmensa finca con 4.500 animales es la mejor muestra de interacción entre la fauna doméstica y el hombre, donde los niños y adultos pueden ver, tocar, oler, alimentar, montar y disfrutar de todas aquellas actividades relacionadas con el sector agropecuario mientras aprenden divirtiéndose. Y para la comodidad de los viajeros, el parque cuenta dentro de sus instalaciones con el hotel Decamerón, una excelente muestra de la arquitectura cafetera combinada con la cultura agropecuaria.

Los turistas disfrutarán del asombroso mundo de la ganadería con las diferentes razas de ganado vacuno, bufalino, caprino, ovino y camélidos.

En la sección avícola los espectadores se dejarán cautivar por la belleza de más de 60 especies diferentes de palomas, gallinas, pollos, pavos, piscos, gansos, codornices y aves ornamentales. Al asomarse a la sección porcícola, los espectadores serán testigos de la carrera de cerdos única en el mundo, que se hace en el cerdódromo “Juan chancho monto”.

Y para los amantes del caballo, los visitantes disfrutarán de carrozas haladas por enormes percherones, caballos apalusas, árabes, españoles y no podía faltar la elegancia y el orgullo del caballo de paso fino colombiano. A los niños los espera la experiencia de un carrusel en vivo, paseo en pony y, para rematar, en el coliseo se exhibe un espectáculo de 45 minutos de emocionantes acrobacias, con caballos adiestrados y muestra de numerosas razas.


Otro de los paisajes más representativos del departamento es la región del Valle del Cocora. Ubicado a una hora de la ciudad de Armenia y a 20 minutos del casco urbano del municipio de Salento, se puede apreciar el bosque de niebla en las estribaciones del Nevado del Ruiz. Sin duda es uno de los paisajes que mejor caracterizan al Quindío por la majestuosidad de sus montañas y la variedad de flora y fauna que ofrece la región.

El Valle del Cocora tiene una topografía quebrada, atravesada por las cristalinas aguas del río Quindío que albergan en sus laderas la mayor concentración de palma de cera (árbol nacional).

El Jardín Botánico del Quindío ofrece uno de los principales atractivos, como es el mariposario, el cual hospeda a 1.500 variedades de mariposas de indescriptible belleza. Allí, el recorrido interno se hace a través de los jardines, que ofrecen un espectáculo de flores, cascadas, un museo, un sendero ecológico, un puente colgante que conduce a un bosque andino, el laberinto, el jardín de los enamorados y un mapa del Quindío en alto relieve.

El recorrido puede seguir en el departamento de Risaralda, donde encontrará el Santuario de Flora y Fauna Otún Quimbaya (corregimiento de La Florida en Pereira), el Jardín Botánico de la Universidad Tecnológica (Pereira), el Parque Natural Tatamá (entre Pueblo Rico, Santuario y La Celia), el Parque Municipal Natural Planes de San Rafael (Santuario), Museo Eliseo Bolívar (Belén de Umbría), el Jardín Botánico Alejandro Humboldt (Marsella) y el Zoológico Matecaña (Pereira), uno de los más destacados de Latinoamérica.

Y para complementar el triángulo está el departamento de Caldas. Un lugar donde todos los pisos térmicos tienen su espacio, desde los cálidos valles de los ríos Magdalena y Cauca hasta las nieves perpetuas del Nevado del Ruiz. Allí no puede dejar de visitar el Ecoparque Los Yarumos  (Manizales), el Parque de los Nevados (ubicado en los departamentos de Quindío, Risaralda, Caldas y Tolima), uno de los escenarios únicos en el mundo donde se pueden observar inigualables paisajes rodeados por los nevados del Ruiz, Santa Isabel y del Tolima; el Ecoparque Los Alcázares (Manizales) y el Museo Interactivo de Manizales (Samoga).

Lo mejor de esta ruta es que los turistas pueden seguir un solo camino y se encontrarán con toda clase de escenarios.

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