Peregrinación por la Costa

Recorrido por Barranquilla, Santa Marta y Cartagena.

La evangelización española, desde los primeros siglos de colonización, se enmarcó en la construcción de iglesias, conventos y claustros, como símbolo de una creencia que se hacía más firme mediante obras de infraestructura en las que se veneraban imágenes y se enseñaban los rituales de tipo religioso. Al pasar de los años, cuando la fe se hacía más fuerte y las ciudades se expandían, los escenarios tomaban formas más bellas, basados en puntos de referencia modernos procedentes de la arquitectura europea. Las tres grandes urbes de la Costa Atlántica colombiana fueron epicentro de ese proceso que dejó hermosas muestras en cimentadas construcciones que hoy hacen parte de la riqueza histórica, artística y cultural que invita a los creyentes y turistas a hacer una peregrinación por la Costa en esta Semana Santa.

Santa Marta, una de las ciudades más antiguas de América, alberga dentro de su geografía iglesias que son Monumento Nacional y cuentan por lo menos tres siglos de existencia. De allí que, aparte de un mar bellísimo y unos vestigios arqueológicos interesantes, la ‘ciudad de Bastidas’ tiene dentro de su oferta turística un recorrido por centros religiosos que por sí solos cuentan historias.

Frente al Parque de Bolívar, donde hoy queda la Biblioteca del Banco de la República, se dice, estuvo ubicada la primera iglesia que se construyó en la ciudad. Esta capilla era de madera y paja y sufrió varios ataques por parte de los indígenas de la zona, hasta que finalmente fue destruida.

El recorrido puede empezar por la Catedral de Santa Marta, considerada la primera iglesia que se levantó en América en tierra firme, de allí su gran valor. Y aunque ha sido remodelada en varios episodios, marca un estilo renacentista con influencia neoclásica. En este centro religioso se realizó el sepelio de Simón Bolívar, el 20 de diciembre de 1830, y allí fue sepultado el cadáver, bajo el altar de San José, donde duró 12 años, hasta que fue trasladado a Caracas en 1842.

Después se puede pasar por la iglesia de San Francisco de Asís, construida por los Hermanos Franciscanos en 1594 y remodelada en 1962, posterior a su destrucción causada por un incendio. De ahí los viajeros pueden buscar la Capilla San Jerónimo de Mamatoco, Monumento Nacional de estilo colonial, cuyo altar data de 1738. Esta importante obra de la arquitectura religiosa ha sufrido varias modificaciones y su estilo se asemeja mucho a la moda de la época, el  neoclásico republicano, con un campanario que servía de mirador. Además, no se puede dejar de visitar la iglesia de Bonda, un municipio cercano a Santa Marta, cuya fecha de construcción, dicen algunos historiadores, es contemporánea con la Catedral.

Dentro de la agenda de los feligreses en esta Semana Santa también debe incluirse la visita a la iglesia Nuestra Señora de Fátima, que finalizó su construcción en 1952, un año después de haberse inaugurado el santuario; y la capilla San Francisco de Asís, ubicada en la población de Taganga, a 20 minutos de Santa Marta. Algunos apartes de la historia samaria dicen que este centro religioso fue construido primero que la Catedral de Santa Marta. Lo que sí es claro es que el 28 de mayo de 1932 se inició una reconstrucción de este inmueble que había sido víctima de un terremoto; y más tarde, en 1994, se hizo una restauración para ser nombrado Monumento Nacional. En este último trabajo se conservó el piso de la iglesia, que data de la época de su construcción.

Cartagena, epicentro religioso

En la época de la Colonia, mientras se armaban murallas y castillos para la defensa, también se construían en la ciudad iglesias, conventos y claustros que la posicionaban como un lugar importante para el crecimiento de la fe. La majestuosidad arquitectónica que fueron ganando los monumentos religiosos hizo que se fueron convirtiendo en símbolos de la ciudad, en cuyos alrededores se observan plazas y calles que hoy componen los circuitos turísticos más recorridos de La Heroica.

Actualmente, Cartagena tiene más de 10 iglesias que asisten a los fieles y sirven de lugar de integración religiosa o encuentros con la historia. Esto se deriva del hecho de que más de una decena de comunidades eclesiásticas tuvieron sus aposentos en estas tierras. De esos grupos se destacan los Agustinianos Recoletos, Franciscanos, Dominicos, Jesuitas y Clarisas.

De esta forma, los turistas que visiten ‘el corralito de piedra’ durante la Semana Mayor y deseen dedicar un tiempo al recogimiento característico de esta época, pueden visitar la Catedral, la Iglesia de Santo Domingo, Iglesia-Claustro San Pedro Claver, Iglesia Santo Toribio, Claustro de San Francisco, conventos de La Popa, Santa Clara y Santa Teresa, convertido en museos, miradores y lujosos hoteles.

En estos centros religiosos los visitantes podrá hallar historias que nunca han sido contadas, tal es el caso de la Catedral y la iglesia de Santo Domingo, las cuales ofrecen un novedoso sistema de audioguías en diferentes idiomas, para que propios y extraños escuchen detalles sobre el patrimonio cultural que representan las dos construcciones.

Ruta de iglesias

Los siglos XIX y XX marcaron para Barranquilla un período importante de construcción de sus principales centros religiosos. Así, los turistas pueden armar un recorrido por varias de ellas, empezando por la Catedral Metropolitana María Reina, una inmensa estructura de tipo futurista en arte religioso, capaz de albergar 4.000 feligreses. La ruta  puede continuar en las iglesias del Rosario, erigida en el siglo XIX; la de San Roque, de estilo neogótico , y la de San Nicolás, que junto a su plaza son consideradas el ombligo fundacional de la ciudad.