El gurú de los viajes

Daniel Tirado se ha convertido en uno de los blogueros de viajes más reconocidos de Colombia.

En sus viajes más recientes, Daniel ha regresado al desierto de Atacama, en Chile, y a las ruinas de Machu Picchu, en Perú. / Cortesía

Más paisa que Daniel Tirado no se puede ser. No sólo su marcado acento lo delata, también lo hace su actitud frente a la vida. Con 30 años ha recorrido 50 países, genera ganancias para su blog (www.viajandosinpapelhigienico.com) y canal de Youtube, da conferencias en varios países de Latinoamérica, ha escrito un libro y está terminando dos más. Todo lo que tuvo que hacer fue decidirse a realizar sus sueños.

Desde pequeño, Tirado sabía que su ambición era conocer todos los países del mundo, pues como al 99,9 % de las personas, dice, le fascina viajar. La diferencia es “que yo no quiero hacerlo como algo esporádico, sino que cuando me pregunten: ‘Hey, ¿qué sos vos?’, contestar que soy un viajero, que esa es mi profesión”.

Su gusto por los viajes nació gracias al amor por la escalada. Practicándola desde los 12 años, y siendo campeón nacional, Daniel tuvo la oportunidad de conocer Estados Unidos, Venezuela y México, al que recuerda con especial cariño. “Mi primer viaje bacano fue a México, iba a un campeonato de cuatro días y me quedé un mes solo. Tendría unos 17 años y me marcó bastante”.

Luego vendría la universidad y con ella el afán de definir lo que de verdad quería hacer con su vida. Dudoso, inició una carrera de administración que combinaba como DJ de música electrónica, pero no se sentía satisfecho, estaba aburrido. “El desorden, la fiesta todos los días y las mujeres no eran la vida que estaba buscando”, dice Tirado. Tampoco el sistema universitario, del que opina está desactualizado si se compara con los vertiginosos cambios del mundo moderno.

“Cambiar rodeado del mismo ambiente es muy difícil, así que agarré mi mochila, me olvidé de todo el mundo y me fui en un viaje para conocerme a mí mismo”. En 2008 comenzó un recorrido de tres años que desde Medellín lo llevó por todo Sur América, la mayoría de países asiáticos, Australia y finalmente India. Así se enamoró de lugares como Japón, Vietnam, Tailandia, Camboya, Laos y Birmania, su lugar preferido del mundo, no solo por las bellas estructuras de Bagan, sino por el bajo desarrollo del sector turístico, una industria que no sólo le parece destructiva, sino que les quita la magia y autenticidad a sitios como los templos budistas.

Por supuesto, para ser viajero profesional hay que ganar dinero mientras se está en el camino, y eso es precisamente lo que este paisa aprendió a hacer. “El que diga que no viaja por dinero es un perezoso”, asegura recordando que durante sus tres años se financió vendiendo artesanías colombianas, siendo mesero, dando clases de español y hasta de DJ de salsa en Asia, en donde este tipo de música es toda una excentricidad.

Con el tiempo, una buena dosis de libros de crecimiento personal y negocios por internet comenzó a crear su propia comunidad de viajes en línea. Así nació su blog, que se convirtió en ese compañero de aventuras con el que se podía desahogar a diario. “Con mala redacción y ortografía, pero comencé”. No quiso esperar a que estuviera perfecto, a no ser tan joven o tan viejo, a tener dinero o tiempo, que considera son sólo excusas que se pueden superar. El mismo nombre de su página lo dice: para viajar no se necesita ni papel higiénico, solo ganas.

Claro, también hay formas de ahorrar y hasta de viajar gratis. Dentro de sus recomendaciones destaca plataformas de comunidades como coachsurfing.org para asegurar el hospedaje y eatwith para probar comida típica hecha por locales en sus propias casas.

Además está el uso eficiente de las millas aéreas, para lo que hay que conocer todas las alianzas entre aerolíneas, estar en sus listas de correo, que es a donde llegan las promociones y hasta las páginas y establecimientos en los que comprar con tarjeta de crédito da millas extra.

Al final, la travesía le dio a su vida el giro que estaba buscando. “El Daniel que volvió es más maduro, culto y lleno de aprendizajes”. Viajar, afirma, es como invertir en educación. Incluso regresó casado con Yuki, una joven japonesa. Hoy está terminando de escribir su guía para todas las etapas de un viaje, así como un libro lleno de entrevistas a mujeres viajeras, un intento por romper los miedos y estigmas, y está en proceso de crear un curso digital de viajes.

A quienes no se atreven a recorrer el mundo por miedo les dice que se animen, todo lo que hay que hacer es elegir una fecha en temporada baja para que todo salga más barato y disfrutar de los errores, pues esos son los “momentos en que uno más se ríe, más disfruta y recuerda”. Mientras tanto, su correría por conocerlo todo no para. La próxima aventura será en Nepal, en donde espera escalar el Himalaya, claro, después de reponerse un poco de su reciente y cuarta travesía por Perú.

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