Génesis de la Amazonia

La historia y la aventura confluyen en un paraje de belleza natural. Museos y deportes acuáticos están recomendados.

El río Hacha, con 64,5 km de longitud, permite la práctica de deportes como kayak y rafting. / Flickr: Sol Robayo
A 519 kilómetros de Bogotá, una tierra de ensueño adormecida entre la promesa natural que se esconde tras la inmensidad de la Amazonia colombiana invita a olvidarse por un momento de la rutina y del caos de la ciudad para conectarse con lo ancestral. Para algunos no es más que la capital del departamento de Caquetá; para otros, es el epicentro ecoturístico de Colombia.
 
Lo cierto es que, ubicada entre el piedemonte de la cordillera Oriental y las llanuras que se extienden hacia el sur y el oriente del país, Florencia les ofrece a sus visitantes un sinfín de actividades que confluyen entre la armonía y el color de sus paisajes. Una de las más recomendadas es el recorrido por la selva que lleva su nombre, en la que un total de 43 especies de mamíferos, 231 de aves y 85 de anfibios conviven bajo los 22° de temperatura y una exuberante vegetación que hoy la convierten en un área protegida del país.
 
Visitar los Bosques de Niebla, localizados a 45 km de Florencia, es otra alternativa. Sus impresionantes paisajes, compuestos de gran variedad de flora, espesa vegetación e inmensos bosques, hacen de estos un lugar paradisíaco. Para los amantes de la aventura, el río Hacha se convierte en un excelente aliado, en él se pueden practicar deportes como kayak o rafting, mientras que en sus alrededores se permite el disfrute de sitios de recreación con piscinas naturales.
 
Pero si el viaje implica volver al pasado, la sugerencia es visitar los petroglifos El Encanto. Una roca ubicada a 1,5 km del centro de la ciudad, en la parte inferior del cañón del río Hacha, en la que se encuentran símbolos de 16 metros de longitud por un metro de altura. O conocer museos en los que se aprende sobre la historia departamental, navegar en ferri por el río Orteguaza y descubrir el Parque Nacional Natural Cueva de los Guácharos.
 
La conocida Puerta de Oro de la Amazonia colombiana continúa conquistando visitantes, que viajan en busca de un turismo natural y de aventura, mientras disfrutan de su gastronomía autóctona. Por eso, no olvide probar el chigüiro, la ternera, las mamonas, las bebidas fermentadas y el pan de arroz, platos típicos de los Llanos Orientales.
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