Pasadena: la casa de Sheldon Cooper

Los Ángeles ha crecido tanto, que pareciera que se hubiera tragado a Pasadena, cuando en realidad se trata de dos ciudades independientes, que brillan con luz propia y atraen a los viajeros por razones distintas.

El ayuntamiento de Pasadena brilla con su diseño renacentista.  / iStock
El ayuntamiento de Pasadena brilla con su diseño renacentista. / iStock

En el caso de Pasadena, ser desde hace diez años el escenario donde se graba la popular serie The Big Bang Theory la ha hecho famosa. Pero además su cercanía con Los Ángeles la convirtió en un punto de llegada de quienes quieren conocer la ciudad del sol, pero hospedándose en una zona más tranquila.

1874 fue el año en que oficialmente nació Pasadena en la entonces Villa de San Gabriel. Caminar por su centro es un plan muy agradable, pues está poblado de jardines, calles peatonales, galerías, cafés y restaurantes.

Aquí vale la pena detenerse un rato en el Museo de Arte Nortom Simon, en el que se exhibe una de las colecciones más importantes de Estados Unidos, o en el Museo Pacific Asia, reconocido por extraordinarias obras que dan cuenta del talento que se cultiva en el continente asiático.

Otra parada obligada es el ayuntamiento. Una llamativa estructura, construida en 1927, que sobresale por su diseño y detalles renacentistas. Además de disfrutar del ambiente distendido de Pasadena, de sus tiendas y buena comida, otro lugar que merece ser incluido en el itinerario es el Viejo Molino. La congregación de San Gabriel lo fabricó a principios del siglo XIX para moler sus cosechas y rápidamente se convirtió en una de las primeras industrias de la ciudad.

La vista es asombrosa y andar por sus jardines o adentrarse en la casa donde vivieron los molineros, una experiencia bastante entretenida. Si se anima a conocer esta ciudad con niños, llévelos a patinar sobre hielo al Ice Skating Center o a hacer un picnic en el concurrido parque central.