En la planta alta de nuestra geografía

Estos ecosistemas, cuya altura debe superar los tres mil metros sobre el nivel del mar, son reservas hídricas vitales para el planeta y escenarios imponentes para realizar actividades de ecoturismo.

Cortesía: Páramo de Santurbán
Los páramos son esponjas bellas y eficientes. En fondo y en forma son capaces de cumplir con su misión de acumular agua y por eso son catalogados como las más importantes reservas hídricas de la geografía. Son el punto medio entre los parajes exóticos de los ecosistemas ubicados sobre el nivel del mar y las bondades de los escenarios más próximos al firmamento. 
 
Para que una protuberancia geográfica pueda recibir el nombre de páramo, su altura debe superar los tres mil metros sobre el nivel del mar, pero no rebasar los 4.600. Colombia, por estar atravesada por la Cordillera de los Andes, es potencia en este ecosistema y el 60% de los páramos del mundo están concentrados en el territorio nacional.
 
Los 34 páramos colombianos están clasificados por complejos. En la cordillera Oriental, compuesta a grandes rasgos por los departamentos de Boyacá, Cundinamarca y los Santanderes, se destacan Santurbán, Cocuy, Pisba, Chingaza y Miraflores. En la cordillera Central sobresalen Las Hermosas y el complejo Guanacas-Puracé-Coconucos, mientras que en la cordillera Occidental los más reconocidos son Paramillo, Cerro Plateado y Farallones de Cali. Aunque no se puede desconocer la imponencia del Páramo de Santa Marta (Sierra Nevada) y ecosistemas como La Cocha-Patascoy y Chiles-Cumbal, en la región de Nariño y Putumayo.
 
 Las bajas temperaturas y los vientos secos disminuyen el fenómeno de la evaporación. De esta manera, los turistas que optan por tener aire acondicionando permanente acompañando su recorrido pueden ver una vegetación caracterizada por cardos y algunos helechos. Sin embargo, el panorama es dominado por varias especies de frailejones, estructuras verdes y amarillas capaces de guardar varias veces su propio peso en agua.
 
La fauna es otro de sus atractivos y por eso se incluye el avistamiento de aves emblemáticas, como el cóndor de los Andes, el águila de páramo y el colibrí. Algunos mamíferos importantes son el oso de anteojos, la danta, el puma, el venado y el conejo. Las especies son más bien discretas y prefieren mantenerse ocultas durante gran parte del tiempo. El misterio es un ingrediente vital dentro del ecoturismo de altura. 
 
SANTURBÁN
Es un lugar estratégico como reserva natural y zona de recarga y regulación de agua. Ha sido clave para el desarrollo regional de los dos departamentos que lo albergan: Santander y Norte de Santander. Es uno de los responsables en el óptimo desarrollo de amplias hectáreas de cultivos de café, arroz y otros productos de consumo local y nacional. El complejo es rico en flora y fauna, además de ofrecer paisajes andinos potenciales para el turismo.
 
PURACÉ 
Es Parque Nacional Natural, contiguo al volcán de la misma denominación. Su riqueza hídrica es tal que en su territorio se da el nacimiento de cuatro importantes ríos: Magdalena, Cauca, Caquetá y Patía. El turismo ecológica está muy desarrollado en este ecosistema, porque desde hace varios años se pueden llevar a cabo actividades como el senderismo, las caminatas, el aprovechamiento de las aguas termales y el avistamiento de especies exóticas de fauna y flora.
 
SUMAPAZ
Con 266.250 hectáreas, este complejo es el más grande en su especie en todo el planeta. Fue considerado como un lugar sagrado para la civilización muisca, que incluyó el territorio en sus relatos sobre el origen del hombre. En 1783, José Celestino Mutis lideró la Expedición Botánica, con el propósito de estudiar las particularidades de su fauna y de su flora. Sin embargo, el páramo no fue visitado, por  sus difíciles condiciones climáticas, hasta que Alexander Von Humboldt realizó una descripción exacta del ecosistema.
 
COCUY
Hace parte del Parque Nacional Natural del mismo nombre. En su piso térmico específico se encuentran las distintas especies de frailejón, como el arbóreo ramificado, así como otros siete tipos que pueden alcanzar los cinco metros de altura. El páramo tiene varias problemáticas de índole ambiental, tanto en lo relacionado con las comunidades campesinas como con el manejo adecuado de las comunidades indígenas por la utilización de los recursos naturales. Desde hace varios años la fauna y la flora están en peligro.
 
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