El momento de ‘La Heroica’

La capital de Bolívar ganó 450 puestos y se convirtió en la tercera ciudad del país con mejor manejo de sus finanzas después de Medellín y Bogotá.

Se ha convertido en un lugar común decir que Cartagena es una ciudad de contrastes. Se repite que la ciudad con la que todos los colombianos soñamos es también un lugar donde muchas personas están sumidas en condiciones de pobreza éticamente inaceptables. Los medios de comunicación se valen igual de la maravilla del escenario como de las carencias sociales para hacer notas que son ampliamente difundidas.

Sin embargo, la ciudadanía cartagenera decidió hace casi dos años emprender un proceso que sienta las bases para superar esa profunda división y construir para siempre una sola Cartagena. El camino es largo y lleno de obstáculos, pero cartageneros y cartageneras lo estamos recorriendo a paso firme y con toda decisión.

Fue necesario construir pacientemente y durante años un entramado social con la formación política suficiente para rebelarse y obtener un triunfo electoral a partir del cual se cambiará la lógica de la acción estatal. El gobierno local dejó de estar dividido en feudos políticos dedicados a servir a sus propios intereses para convertirse en el principal motor de la dinámica de la ciudad y para dedicarse a concertar un modelo de ciudad incluyente que oriente la acción colectiva.

Cartagena está en su mejor momento de crecimiento económico en materia de turismo, industria y puertos. Nuestra decisión ha sido que esa progresión signifique desarrollo social, inclusión y superación de pobreza. Las reglas de la economía mundial imponen que el avance de las ciudades ocurra a partir de sus puertos y el de Cartagena está entre los 10 mejores de Latinoamérica y el Caribe.

Estamos preparados para recibir grandes inversiones. En materia de servicios públicos hemos tomado decisiones que garantizan el desarrollo inmobiliario de la ciudad, generando mayores empleos y tributos. La apuesta de crecimiento alrededor del turismo náutico es fuerte, una actividad fundamentada en una importante oferta cultural que pone a la ciudad en el mejor escenario social y económico de su historia.

Cartagena avanza con paso firme. En la evaluación del desempeño fiscal que hace Planeación Nacional ganamos 450 puestos y nos convertimos en la tercera ciudad del país con mejor manejo de sus finanzas después de Medellín y Bogotá. Para entrar a las “grandes ligas” nos tocó ser disciplinados en el gasto, efectivos en el recaudo, responsables en la inversión. Los tiempos de administraciones quebradas por cuenta del desgreño están pasando.

La ciudad decidió que dedicaría prioritariamente sus esfuerzos y sus recursos a la educación, con la certeza de que allí están las mayores trampas para superar la pobreza. El gobierno local prácticamente no dedicaba recursos a la educación y se limitaba a administrar las transferencias nacionales. Ya el 14% de lo invertido en educación proviene de recursos locales y esperamos terminar en el 22%. Cartagena es la ciudad del país que más estudiantes tiene vinculados a los programas de educación superior denominados Ceres, que se cofinancian con el Gobierno Nacional. Más de dos mil jóvenes que no tenían esperanza de continuar su formación han recuperado la ilusión.

Ya estamos avanzando, después de múltiples obstáculos, en la construcción de cuatro megacolegios y nuestra Shakira universal financiará la construcción de uno más. Por primera vez en muchos años los estudiantes provenientes de colegios públicos superaron a los de colegios privados en la admisión de la Universidad de Cartagena.

La ciudad logró en 2008 la más alta reducción de homicidios si se compara con las ciudades más grandes del país. La disminución alcanzó el 22%, lo que permitió que la tasa por cien mil habitantes esté por debajo de todas las capitales departamentales. El número de delitos de mayor impacto, como las distintas modalidades de hurto, se redujo en forma importante.

El desarrollo vial de la ciudad avanza rápidamente. Las dobles calzadas de entrada a la urbe están definidas y en construcción. Transcaribe adquirió finalmente el ritmo deseado para que podamos tenerlo en funcionamiento a finales del próximo año. Aseguramos los recursos para la Avenida Bicentenario, un gran malecón desde Crespo hasta el Laguito que será la obra más grande y visible que se hará en toda Colombia para conmemorar el Bicentenario de la Independencia, que en Cartagena es en 2011 y no en 2010.

Hace unos días iniciamos en firme las obras del macroproyecto de vivienda social Ciudad del Bicentenario. Serán 15.000 viviendas con adecuados estándares de construcción y diseño para tener viviendas dignas y no “soluciones”, como solía ser. La Ciudad del Bicentenario tendrá parques, jardines, espacios públicos, las casas terrazas para el placer de sentarse en la mecedora a ver caer la tarde y entrar la noche.

No puedo dejar de decir que la Ciudad del Bicentenario es el macroproyecto de vivienda social más grande entre los varios que se construyen en el país, aún a riesgo de que estas notas parezcan, como dice la leyenda popular, escritas por brasileños, que todo lo describen como “o mais grande do mundo”. De ese tamaño es la transformación que en Cartagena decidimos emprender.

 *Alcaldesa de Cartagena

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