La estrategia del almacenamiento

Las empresas de bodegaje están mostrando los avances de un negocio que además de movilizar mercancía, ofrece esquemas de acopio de talla internacional.

Con un panorama en el que se viene anunciando una reducción en el consumo mundial, una caída en las compras internacionales que llegan a Colombia y un descenso en el transporte de mercancías internas, la cadena logística nacional, con estratégicas jugadas, está demostrando por qué, a pesar de la coyuntura, sigue creciendo y está a los mejores niveles de Latinoamérica en materia de almacenamiento y bodegaje.

Y lo están haciendo de la mano de verdaderos centros de distribución, donde más allá de un simple bodegaje, se prestan servicios con valor agregado como la postura de stickers en determinados productos, el empaquetamiento de promociones si el cliente lo desea, la rotación rápida de lotes de mercancía antigua y, en algunos casos, la consulta vía internet y en tiempo real del estado y cantidad de los productos  que  están guardados.

Lo cuentan sus protagonistas, quienes además aclaran que los empresarios están entendiendo por qué es adecuado tercerizar servicios y dedicarse de lleno a su propio negocio: “La tecnología lo que ha hecho es dinamizar, ha logrado hacer más rápidos los movimientos en los inventarios y eso hace que los costos de bodegaje disminuyan y las ganancias finales sean más altas”, detalla Ómar González, presidente de Almagrán-Almacenar. Y agrega: “Está la trazabilidad, con la que se puede ubicar la mercancía en cualquier punto de la cadena, en los aeropuertos, en el camión, en la bodega, donde sea que esté el inventario, y de esa manera tomar decisiones futuras”.

Quienes más se han visto beneficiados con este tipo de servicios son las grandes compañías, que han optado por concentrarse en la producción en serie y no en el gasto de recursos para bienes raíces y transporte. Lo explica Juan Guillermo Insignares, vicepresidente de Almaviva, quien comenta que “a las empresas no les interesa tener activos en bodegas que no les producen. Lo que están haciendo es liberar capital de trabajo y eso lo mandan a su objetivo de negocio. En nuestro caso somos además asesores, les hablamos con certeza del inventario y eso lo venimos haciendo, porque observamos que muchas organizaciones no saben de existencias, no conocen su rotación de productos y nosotros les damos toda esa información”.

De ahí que los esquemas logísticos se deban renovar cada tres años y en cada uno de esos cambios se tenga como primer objetivo el bodegaje de estrictamente los productos necesarios para atender a los clientes y proveedores. “Entre menos veces se tenga que manipular la mercancía, hay mayor seguridad de que se conserve en buen estado y de esa forma se gasta menos en procesos y se gana más al final de la cadena”, comenta Insignares.

Por eso en el país existen cada vez más espacios como estos centros de distribución, gracias a que los grandes y medianos empresarios han entendido que para ser más efectivos deben dejar este segmento del negocio en manos de expertos. “La mejor de las estrategias es entregarle a un tercero especialista el manejo de los inventarios. En Europa el 80% de las empresas ya lo hicieron, en Estados Unidos la cifra está por el 70% y aquí en Colombia no llega al 25%. Aún muchas compañías tienen sus propios sistemas de transporte, sus bodegas y hay que tener en cuenta que la logística es la que hace que la batalla de los negocios se gane o se pierda”, apunta González.

Lo cierto es que para lograr mayor productividad, en el negocio de la logística en un país como Colombia, donde los precios de transporte son tan altos y la finca raíz tan costosa, resulta más económico, efectivo y lucrativo dejar este eslabón de la cadena en las manos de quienes mejor lo saben hacer.

Temas relacionados