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La ciberseguridad dejó de ser un asunto exclusivo de los equipos de tecnología para convertirse en una prioridad estratégica para las empresas. El crecimiento de los ataques, el trabajo híbrido y la rápida adopción de la inteligencia artificial están obligando a las organizaciones a replantear cómo protegen sus datos, sistemas y operaciones.
Así lo explicó Juan Carlos Puentes, country manager de Fortinet en Colombia, durante una conversación con El Espectador, en la que abordó los principales desafíos frente a las nuevas amenazas digitales.
Las cifras muestran la dimensión del reto. Latinoamérica registró 843,3 billones de intentos de ciberataques en 2025, mientras que Colombia alcanzó 10,9 billones de intentos y 7 billones de escaneos activos, ubicándose como el tercer país más atacado de la región.
Pero el desafío no está únicamente en el volumen. Según Puentes, las amenazas son cada vez más eficientes y sofisticadas gracias al uso de nuevas tecnologías.
“Se ha reducido el número de ataques porque hoy día son más eficientes, más sofisticados utilizando inteligencia artificial”, señaló.
Los ataques incluyen robo o filtración de información, ransomware, códigos QR manipulados y mensajes que buscan hacerse pasar por entidades financieras. En este escenario, el factor humano continúa siendo uno de los principales puntos de vulnerabilidad.
“Siempre lo que he aprendido en estos 10 años en el mundo de la ciberseguridad es que el vector más importante de ataque es la gente”, afirmó Puentes.
Por eso, la formación no puede limitarse al personal de tecnología. “La concientización de la ciberseguridad no es en la gente de tecnología, es en cualquier gerencia financiera, administrativa, cualquier empleado”, explicó.
La ciberseguridad ya es una decisión de negocio
La evolución de las amenazas también ha cambiado las decisiones de inversión. Para Puentes, la ciberseguridad debe estar integrada desde el inicio en cualquier proyecto tecnológico, desde una aplicación hasta una solución en la nube o una iniciativa de inteligencia artificial.
“Ya no puedes pensar en implementar un proyecto sin que no tengas en esa arquitectura la ciberseguridad”, sostuvo.
El impacto de un ataque tampoco se limita al dinero robado. Una empresa puede enfrentar pérdidas por detener sus operaciones, dejar de atender clientes, suspender la producción o afectar su reputación.
“Lo más importante es cuánto le cuesta a un empresario parar”, dijo Puentes.
Los sectores financiero, público, salud, industrial y de telecomunicaciones están entre los más expuestos, aunque las pequeñas y medianas empresas tampoco están fuera del radar. Para estas compañías, el costo de la tecnología y la falta de personal especializado representan desafíos adicionales. Los servicios de ciberseguridad gestionados aparecen como una alternativa para acceder a monitoreo y protección especializada.
El trabajo híbrido también amplió los riesgos. Los empleados pueden conectarse desde casas, hoteles o aeropuertos, por lo que las empresas deben verificar quién accede, desde qué dispositivo y qué información está autorizado a consultar.
Inteligencia artificial: el nuevo frente
La inteligencia artificial representa uno de los mayores cambios para el sector. Las empresas pueden utilizarla para detectar amenazas y acelerar respuestas, pero los ciberdelincuentes también pueden aprovecharla para mejorar sus ataques.
Puentes resumió el desafío en dos conceptos: “AI for security”, utilizar inteligencia artificial para fortalecer la seguridad, y “security for AI”, proteger los entornos de inteligencia artificial utilizados por las organizaciones.
En los centros de operaciones de ciberseguridad, la IA puede automatizar tareas, detectar patrones y acelerar la respuesta ante incidentes. Sin embargo, la supervisión humana sigue siendo necesaria.
“Automatizan muchas cosas la inteligencia artificial, pero con supervisión humana también. Pero se hace mucho más efectiva, respuestas en milisegundos”, explicó.
La conclusión, según Puentes, no es frenar la adopción de la IA, sino acompañarla de una estrategia de protección. “Vamos, vamos adelante. Pero este es el ambiente de ciberseguridad que tienes que tener para tu ambiente de inteligencia artificial”, afirmó.
En Colombia, donde los intentos de ataque ya se cuentan por billones, la ciberseguridad dejó de ser un asunto exclusivo de tecnología y se convirtió en una responsabilidad de toda la organización.