La crisis climática no solo plantea desafíos para los ecosistemas, las comunidades y las actividades productivas. También obliga a revisar la manera en que la sociedad entiende estos fenómenos y toma decisiones frente a ellos. Esa fue una de las principales discusiones del V Foro de Periodismo Científico “Los medios ante la crisis climática”, realizado por la Universidad Simón Bolívar en Barranquilla.
El encuentro reunió a investigadores, periodistas y representantes del sector privado para conversar sobre el papel de la ciencia y de los medios frente a una realidad ambiental que requiere pasar de las respuestas coyunturales a decisiones sustentadas en evidencia.
Para José Consuegra Bolívar, rector de la Universidad Simón Bolívar, este debate hace parte de un proceso que la institución viene desarrollando desde hace varios años para fortalecer la investigación y la formación alrededor de la biodiversidad y el cambio climático.
Consuegra destacó el trabajo del Centro de Investigación en Biodiversidad y Cambio Climático de la universidad, Adaptia, conformado por investigadores con formación doctoral y respaldado por laboratorios especializados. A este esfuerzo se suman programas de formación de alto nivel, entre ellos la Maestría en Cambio Climático y Sostenibilidad Ambiental, que, de acuerdo con el rector, es la primera de su tipo en la región Caribe.
La institución también cuenta con una Maestría en Seguridad Alimentaria y trabaja en la creación de un doctorado en biodiversidad y cambio climático, que buscaría convertirse en el primero de la región enfocado en formar científicos en este campo.
Una charla para repensar el concepto de crisis climática
La jornada comenzó con una charla magistral a cargo de tres investigadores de Adaptia: Hernando Bolívar, Ronield Fernández y María Auxiliadora Iglesias. La conversación planteó la necesidad de preguntarse si el concepto de “cambio climático” sigue siendo suficiente para describir la situación actual o si resulta necesario hablar de “crisis climática”.
La reflexión apuntó a que el clima ya cambió y que el reto está en determinar si las personas, las instituciones y la sociedad también han cambiado frente a esa nueva realidad. La ciencia, señalaron los investigadores, está aportando respuestas, pero corresponde a la sociedad decidir qué hacer con ese conocimiento.
De la evidencia científica a las decisiones
La discusión continuó con el primer panel, “Crisis climática, de la evidencia científica a las decisiones”, moderado por Nataly Galán, directora de Investigaciones de la Universidad Simón Bolívar, y con la participación de Vania Baptista, investigadora del Centro de Ciencias del Mar y profesora de la Universidad del Algarve, Portugal; Yani Aranguren, directora de Adaptia; Hernando Sánchez Moreno, biólogo, doctor en Ciencias Naturales, profesor de la Facultad de Ciencias Básicas y Biomédicas e investigador de Adaptia; Andrés Fernando Osorio, ingeniero civil, doctor en Ciencias y Tecnologías Marinas, profesor titular de la Universidad Nacional de Colombia y director del Grupo de Oceanografía e Ingeniería Costera (Oceánicos), y Cristian Verbel, CEO de Catalítico y presidente de la junta directiva del diario La Opinión de Cúcuta.
Uno de los temas abordados fue el fenómeno de El Niño. Los investigadores explicaron que se trata de una fase cálida de la oscilación del sur (ENSO) y que no debe entenderse como sinónimo de cambio climático. Sin embargo, sus efectos se producen en un contexto de temperaturas elevadas, lo que puede aumentar la presión sobre ecosistemas y comunidades.
En el Caribe colombiano, entre los impactos señalados estuvieron el aumento de las temperaturas y de la evapotranspiración, la disminución de los reservorios de agua y la ocurrencia de incendios en ecosistemas que no están necesariamente adaptados a estas condiciones.
Yani Aranguren explicó que estas condiciones pueden alterar la diversidad y abundancia de especies y afectar las interacciones que sostienen los ecosistemas terrestres, marinos y acuáticos.
El impacto también alcanza a actividades económicas como la pesca. Durante el panel se explicó que el calentamiento del océano asociado con El Niño puede modificar la dinámica de la corriente de Humboldt y afectar la disponibilidad de recursos pesqueros en Perú, Ecuador, Chile y el sur de Colombia, con consecuencias para las comunidades que dependen de esta actividad.
Pero la discusión no se quedó en los impactos ambientales. Cristian Verbel planteó que las empresas todavía tienden a reaccionar cuando ocurre una emergencia, en lugar de incorporar el riesgo climático en sus presupuestos y procesos de planeación.
Según explicó, algunas inversiones relacionadas con la transición energética continúan evaluándose principalmente desde el ahorro económico, sin incorporar indicadores relacionados con la reducción de gases de efecto invernadero o los beneficios ambientales. Para el empresario, además de pedagogía y comunicación, se necesitan incentivos que permitan acelerar la transición.
¿Estamos informando bien?
El segundo panel llevó la discusión directamente al terreno de los medios de comunicación. Bajo la pregunta “¿Estamos informando bien?”, participaron Cristina Castro, editora general de Semana; Sergio Silva Numa, editor de Ciencia, Salud y Ambiente de El Espectador; Antonio Paz Cardona, editor senior de Mongabay; Fidel Franco Forero, director de Planeta Caracol, y Olga Cecilia Guerrero, directora y fundadora de Red Prensa Verde.
La conversación abordó los desafíos de cubrir asuntos ambientales y científicos en territorios donde pueden existir riesgos para periodistas y comunidades, así como la necesidad de fortalecer la preparación antes de realizar trabajos de campo.
Sergio Silva Numa destacó la importancia de realizar un trabajo de preproducción, establecer alianzas con organizaciones que conocen los territorios y contar con protocolos de seguridad para los equipos periodísticos.
Otro de los desafíos discutidos fue la identificación de posibles casos de greenwashing o de estrategias de reputación empresarial que presentan determinadas acciones como ambientales sin que exista suficiente evidencia para respaldarlas.
En ese punto, los panelistas destacaron la necesidad de contar con equipos de periodistas especializados en ciencia y ambiente, capaces de analizar la información, identificar conflictos de interés y contrastar las afirmaciones con fuentes científicas. También resaltaron la importancia de construir alianzas entre periodistas e investigadores.
El V Foro de Periodismo Científico cerró así con una discusión que trasciende la cobertura de un fenómeno climático particular: cómo lograr que la evidencia científica tenga un lugar más relevante en la información pública y que esa información contribuya a que ciudadanos, empresas e instituciones comprendan los cambios que están ocurriendo y puedan tomar decisiones frente a ellos.