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La relación entre empresa y territorio es uno de los principios que ha marcado la visión de Incolmotos Yamaha en Colombia. Para la compañía, el crecimiento empresarial solo tiene sentido si también contribuye al desarrollo de las regiones donde tiene presencia. Bajo esa premisa, el mecanismo de Obras por Impuestos, que existe desde 2018, se convirtió en una herramienta para transformar recursos tributarios en proyectos con impacto directo sobre las comunidades.
La iniciativa permitió a la organización orientar inversiones hacia municipios con necesidades históricas, especialmente en zonas priorizadas del país. “Creemos firmemente que el desarrollo no se decreta desde los grandes centros urbanos; se construye desde las regiones”, afirmó Juan Carlos González Callejas, presidente de Incolmotos Yamaha.
La búsqueda de proyectos con impacto tangible llevó a la empresa a enfocar parte de sus esfuerzos en el fortalecimiento de cuerpos de bomberos de Antioquia. A través de una inversión superior a COP16.962 millones, la iniciativa busca mejorar la capacidad operativa de 18 municipios para responder a emergencias y atender situaciones de riesgo.
Según la compañía, la decisión surgió después de identificar territorios con limitaciones importantes en infraestructura y capacidad instalada, pese a la vocación de servicio de sus organismos de atención. El objetivo, explican, es fortalecer la capacidad institucional para responder a emergencias, proteger vidas y brindar mayor tranquilidad a las comunidades.
La visión detrás de estas inversiones también incluye proyectos enfocados en educación y cultura. Actualmente, la empresa impulsa un programa de formación musical en 17 municipios ZOMAC de Antioquia, con recursos que superan los COP 16.040 millones. Para Incolmotos Yamaha, ambas iniciativas responden a un mismo propósito: generar condiciones más sostenibles para los territorios y ampliar oportunidades para niños y jóvenes.
Desde los orígenes de la organización hace 50 años, sus fundadores Francisco Sierra y su esposa Luz Stella Rodríguez han transmitido una visión en la que la sostenibilidad no se entiende únicamente desde el componente ambiental, sino como un criterio transversal en la toma de decisiones empresariales. Esa filosofía continúa orientando las inversiones de la compañía en proyectos que buscan impulsar el desarrollo regional.
La experiencia también ha dejado lecciones sobre la importancia de trabajar de manera articulada entre sector privado, entidades públicas y comunidades. Para la empresa, los resultados más sostenibles aparecen cuando distintos actores coinciden alrededor de objetivos comunes y cuando las decisiones se toman escuchando las necesidades de cada territorio.
En medio de las discusiones sobre cierre de brechas regionales, la compañía considera que el sector privado puede desempeñar un papel clave para acelerar soluciones y aportar capacidad de gestión en zonas donde persisten rezagos históricos. Obras por Impuestos, afirman, permite conectar el conocimiento empresarial con necesidades urgentes de las comunidades.
La selección de municipios para estos proyectos estuvo enfocada en territorios ZOMAC y PDET con mayores carencias y menor capacidad de respuesta institucional. Desde la empresa aseguran que el criterio principal no fue la visibilidad de la marca, sino la posibilidad de generar cambios concretos en la vida de las personas.
La coherencia entre el discurso corporativo y las decisiones empresariales es otro de los elementos que la organización destaca alrededor de este tipo de iniciativas. En ese sentido, consideran que los valores corporativos adquieren verdadero significado cuando se traducen en acciones concretas con impacto sobre los territorios.
Para la compañía, el empresariado colombiano tiene la posibilidad de asumir un rol más activo en el desarrollo regional y entender los impuestos desde una perspectiva distinta, ligada a la generación de confianza y capacidades en los territorios. Cuando una comunidad percibe que una empresa contribuye a resolver necesidades reales, se fortalecen los vínculos de confianza y colaboración.
Así, la participación de Incolmotos Yamaha en Obras por Impuestos refleja una visión empresarial que busca ir más allá de la operación comercial y tener incidencia directa en el fortalecimiento de las regiones. Para la compañía, invertir en capacidades institucionales, cultura y atención de emergencias no solo representa una forma de contribuir al desarrollo territorial, sino también una manera de construir relaciones de confianza con las comunidades.
“Nos gustaría que, dentro de muchos años, Incolmotos Yamaha sea recordada no solo por lo que produjo o comercializó, sino por las oportunidades que ayudó a crear, las vidas que contribuyó a proteger y la confianza que construyó en las regiones de Colombia”, enfatizó González.