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Lácteos y GLP-1: ¿cómo comer mejor cuando el apetito disminuye?

Cuando el apetito disminuye, la calidad nutricional de cada elección cobra mayor importancia.

29 de septiembre de 2026 - 06:30 a. m.
Foto: Alpina y Boydorr tienen opciones que aportan nutrientes clave como la proteína, el calcio, el fósforo y vitaminas. / Cortesía Alpina
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Sentirse satisfecho con menos comida puede parecer algo positivo, especialmente cuando el objetivo es perder peso. Sin embargo, si el apetito disminuye de forma marcada, surge una pregunta que pocas veces ocupa los titulares: si se come menos, ¿cómo asegurar que el cuerpo reciba los nutrientes que necesita para mantenerse saludable?

Esta pregunta cobra relevancia con el creciente uso de los medicamentos basados en GLP-1, que hoy hacen parte de conversaciones cotidianas, noticias y redes sociales. Pero ¿qué son y por qué se habla tanto de ellos?

Son medicamentos que imitan la acción de una hormona que nuestro organismo produce naturalmente y que participa, entre otras funciones, en la regulación de los niveles de azúcar en sangre, el apetito y la sensación de saciedad.

Actualmente, se utilizan principalmente para el tratamiento de la diabetes tipo 2 o para apoyar la pérdida de peso. En este último caso, ayudan a aumentar la sensación de saciedad y disminuir el apetito, lo que generalmente lleva a una menor ingesta de alimentos y, consecuentemente, a la pérdida de peso. Así aparece un desafío: cuando se come menos, cada elección nutricional cuenta más.

Una menor ingesta de alimentos puede disminuir el consumo de nutrientes, lo que aumenta el riesgo de desarrollar deficiencias nutricionales. El consumo de fibra y líquidos también puede reducirse, lo que podría generar estreñimiento.

Por eso, durante la pérdida de peso no solo importa cuánto se come, sino también la calidad nutricional de lo que se elige. Priorizar alimentos densamente nutritivos, que aporten proteína, vitaminas, minerales y fibra aun en porciones pequeñas, ayuda a aprovechar mejor cada comida.

Proteína: una prioridad para cuidar la masa muscular

De acuerdo con Mozaffarian y colaboradores, al bajar de peso no solo se pierde grasa, también puede perderse masa muscular (1). Cuidar los músculos es importante para mantener la fuerza, la movilidad y la independencia en las actividades diarias, además de contribuir al control de los niveles de azúcar en sangre.

Por eso incluir fuentes de proteína en las diferentes comidas del día ayuda a cubrir las necesidades de este nutriente, mientras que el ejercicio de fuerza contribuye a conservar y fortalecer los músculos.

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Huevos, pescado, pollo, carnes y lácteos son algunas de las opciones que pueden incorporarse según las preferencias y tolerancia.
La proteína de la leche es de alta calidad, es decir que el cuerpo puede aprovecharla de manera eficiente. Además, aporta leucina, un aminoácido esencial que favorece la síntesis de proteína muscular.

A su vez, el calcio ayuda a cubrir las necesidades de un mineral esencial para la salud de los huesos.

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En los últimos años, la industria ha desarrollado productos lácteos con mayor aporte nutricional, como el yogur griego y el queso cottage, con más gramos de proteína por porción, lo que los convierte en alternativas prácticas para lograr las metas de este nutriente a lo largo del día, algo especialmente importante cuando el apetito es bajo.

Lácteos: varios nutrientes en una sola elección

Los lácteos son alimentos con una alta densidad nutricional, razón por la cual su consumo es recomendado por la Asociación Europea para el Estudio de la Obesidad (EASO) para personas en tratamiento con medicamentos basados en GLP-1 (2).

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En general, la leche, el yogur y los quesos aportan proteína de alta calidad, calcio, fósforo y vitamina B12; algunos productos también aportan vitamina D cuando están fortificados.

La variedad de presentaciones y consistencias permite adaptar los lácteos al apetito, las preferencias y la tolerancia. Una bebida con leche puede ser práctica cuando cuesta terminar alimentos sólidos; un yogur puede incorporarse al desayuno o como refrigerio; y los quesos pueden complementar diferentes preparaciones o consumirse como snack.

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En caso de intolerancia a la lactosa, existen alternativas con bajo aporte de lactosa o deslactosadas. Ante otras molestias gastrointestinales, pueden ajustarse las porciones y elegir las opciones con mejor tolerancia.

A pesar de las diferentes alternativas nutricionales que pueden encontrarse en los alimentos, para algunas personas que presentan enfermedades o condiciones médicas específicas, una alimentación convencional puede resultar insuficiente para cubrir sus requerimientos de proteína, vitaminas y minerales. En estos casos, de acuerdo con la valoración y la orientación de un profesional de la salud, puede ser una alternativa consumir una fórmula nutricional completa.

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Sievenpiper y colaboradores sugieren que estas fórmulas, dentro de una intervención supervisada por un profesional de la salud, podrían utilizarse como reemplazo parcial de comidas dentro de un plan de alimentación con reducción de calorías (3), con suplementación de fibra y micronutrientes. De esta manera, pueden ayudar a cubrir las necesidades nutricionales.

La clave es nutrirse mejor

La pérdida de peso es solo una parte del proceso. Cuidar la nutrición, la masa muscular y el bienestar también importa. Una alimentación variada, con suficientes fuentes de proteína, frutas, verduras, leguminosas y cereales integrales, una adecuada hidratación y ejercicio de fuerza ayudan a cuidar el estado nutricional y los músculos.

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En ese contexto, los lácteos ofrecen una ventaja para sumar proteína y otros nutrientes en presentaciones que pueden adaptarse al apetito y la tolerancia. Cuando el apetito cambia, no se trata solo de comer menos, sino de aprovechar mejor cada elección.

Alpina y Boydorr cuentan con opciones de gran valor nutricional

Referencias

  1. Mozaffarian D et al. Obesity. 2025;33(8):1475-503. 2. Dobbie LJ et al. Lancet Diabetes Endocrinol. 2026;14(9):754-77. 3. Sievenpiper JL. et al. Obes Pillars. 2026;17:100228. 4. Chavez AM et al. Current Opinion in Clinical Nutrition & Metabolic Care. 2025;28(4):351-357. 5. Memelink RG et al. Nutrients. 2020;13(1):64.
    **PROWHEY DM: Alimento para propósitos médicos especiales en polvo, polimérico, normocalórico, hiperproteico, a base de maltodextrina, aceites vegetales, con proteína de suero de leche, vitaminas y minerales, para dar soporte nutricional vía oral o por sonda a adultos y adultos mayores con diabetes o hiperglucemia que presenten sarcopenia secundaria o desnutrición proteico-calórica moderada o severa asociadas a: estado crítico por estrés metabólico, pre y post operatorio de cirugía mayor, pancreatitis aguda severa o crónica, accidente cerebro vascular, y que no logran suplir sus requerimientos nutricionales o metabólicos con una alimentación normal o modificada. Registro Sanitario RSA-0035217-2024.
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