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Colombia acaba de abrir una nueva ventana comercial para afrontar el futuro económico. La semana pasada, Bogotá fue sede de la firma del acuerdo de entendimiento entre Suecia y Colombia: un documento que promete en los próximos años fortalecer la inversión extranjera, crear aún más empleos de los que hoy crean las industrias suecas en tierras colombianas y enseñarle a pequeños y medianos empresarios cómo escalar su modelo de negocio.
Se trata del Sweden Business Forum: un breve documento oficial que compromete juntar esfuerzos técnicos, económicos y administrativos en ambos países a partir de comienzos de 2027.
El acuerdo es considerado como una oportunidad de oro para que docenas de empresas colombianas aprendan cómo algunos de los pesos pesados de la economía sueca, como H&M, Ericsson o Volvo han transformado algunos de sus retos en oportunidades de negocio. La historia ya es conocida: estas empresas hoy son referentes en sus respectivos nichos y han logrado exportar su modelo de negocio en varios países del mundo, no solo generando réditos propios, sino creando empleo y desarrollo en los territorios donde aterrizan.
Para la embajadora de Suecia en Colombia, Maria Cramér, el acuerdo trasciende más allá de lo comercial: “los dos países no solo hacen negocios; también construyen soluciones juntos, pensando en el largo plazo y en el impacto para las personas y el planeta. El lanzamiento pone de primer plano una relación de más de 150 años de confianza, cooperación y visión compartida”.
Y es que la diplomática también comenta que hay un buen historial de alianzas y cooperación entre ambos países. Solo en 2025, la inversión oriunda de Suecia alcanzó USD 124,9 millones, lo que significa un alza del 150 % frente al 2024 y que, además, dejó 25.000 empleos consolidados en Colombia.
Paso a paso, peso a peso
El acuerdo tiene varios escalones y protagonistas para trascender del papel a la realidad. Las embajadas, por supuesto, suscriben el documento oficial, pero detrás de ellas hay toda una legión de 30 funcionarios, instituciones y empresas esperando a hacer negocios y consolidar nuevas oportunidades en el mercado. Por ejemplo, tras bambalinas estará ProColombia, la agencia gubernamental colombiana de promoción de la inversión internacional, y cuya función será visibilizar y servir de vitrina comercial para potenciales inversionistas suecos. Además, tendrá la tarea de conectar empresarios locales, sean de Bogotá, Medellín o ciudades más pequeñas con mercados de las diferentes regiones de Suecia.
Pero personas “al otro lado del charco” también tendrán voz y voto en el futuro éxito de esta alianza. Saumil Agrawal, director de Infraestructura de EQT Partners también hizo parte del lanzamiento y contó a sus próximos socios cómo un pequeño negocio fundado en Estocolmo hoy está funcionando en más de 40 países del globo terráqueo con inversiones en mercados energéticos, de infraestructura o telecomunicaciones.
Diana Morales, ministra de Comercio colombiana, aseguró que este acuerdo es un gana-gana para todos los involucrados. “El foro marca el inicio de una nueva etapa en la relación económica entre nuestros países y Colombia consolida un socio estratégico en transición energética, digitalización, infraestructura sostenible e innovación industrial”, destacó la encargada de la cartera.
Aprender a aprender
El Foro también tendrá un componente pedagógico en que los empresarios y quienes manejan los hilos corporativos de diferentes industrias compartan su conocimiento con los demás. Por ejemplo, un alto ejecutivo sueco podrá enseñar a los líderes colombianos cómo concretar negocios que tengan ganancias, generen empleo y, como aliciente, tengan un componente sostenible y amigable con el medio ambiente. Pero la fórmula también puede aplicarse en la otra dirección: colombianos que han demostrado ser diestros en industrias mercantiles también puede compartir su “know-how” con Suecia sobre cómo internacionalizar sus negocios y generar ganancias y beneficios para las comunidades donde se desarrollarán esos proyectos.
Ese es el caso de Ericsson, corporación sueca que cuenta con más de 120 años en Colombia y que ha aprendido, de la mano del talento local, a incursionar en la industria de la tecnología, telecomunicaciones y, más recientemente, programas sobre cómo esos dos universos pueden ayudar a atender otros asuntos urgentes, como la migración o la digitalización del país. Peter Ekdhal, vicepresidente del Foro, espera que este acuerdo traiga en un futuro cercano ganancias sociales, económicas y técnicas para ambos países.
“Las relaciones bilaterales funcionan mejor cuando se basan en la complementariedad. Suecia aporta tecnología de alto valor, capacidades de innovación y soluciones industriales avanzadas, mientras que Colombia ofrece oportunidades de mercado, talento y una posición estratégica en sectores clave para la transición verde. El objetivo del Business Forum Suecia-Colombia es precisamente consolidar una plataforma de largo plazo que transforme el diálogo en una alianza estratégica, con proyectos e iniciativas concretas que generen valor para ambos países”, concluye Ekdhal.
El Foro iniciará formalmente en el primer semestre de 2027 y, de ahí en adelante, solo será cuestión de tiempo para que las propuestas de negocio se traduzcan en empleos, más inversión extranjera en Colombia y desarrollo compartido para todos.
