Publicidad

Así fue como Colombia convirtió sus buenas prácticas en un portafolio de cooperación 


Lo que antes eran respuestas locales a problemas del país hoy forma parte de una oferta que Colombia comparte con otros gobiernos: desde aplicaciones para el campo hasta modelos de política pública urbana.


Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Redacción Región en Acción
11 de marzo de 2026 - 02:20 p. m.
Las Manzanas del Cuidado han sido reconocidas por Brasil, Chile, Sierra Leona, Estados Unidos, Dinamarca y Suiza.
Las Manzanas del Cuidado han sido reconocidas por Brasil, Chile, Sierra Leona, Estados Unidos, Dinamarca y Suiza.
Foto: APC Colombia
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

En los últimos años, algunas de las soluciones desarrolladas por instituciones colombianas para enfrentar desafíos propios del país —desde la productividad agrícola hasta la gestión ambiental o las políticas de cuidado— han comenzado a despertar interés más allá de sus fronteras. Lo que empezó como respuestas locales a problemas concretos hoy forma parte de un conjunto de experiencias que otros países, entre ellos muchos del Sur Global, observan con atención y, en muchos casos, buscan adaptar a sus propios contextos.


Ese conjunto de experiencias está organizado en el Portafolio de Oferta de Cooperación Internacional de Colombia, una herramienta que reúne buenas prácticas desarrolladas por entidades públicas, centros de investigación, organizaciones de la sociedad civil y gobiernos territoriales que han demostrado resultados y que pueden compartirse mediante cooperación técnica con otros países (ver gráfica).


Daniel Rodríguez Rubiano, director de Oferta en la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional de Colombia, APC Colombia, señala que, pese a que la Cooperación Sur-Sur se basa en el principio de la demanda, los portafolios de oferta de cooperación permiten organizar aquellos temas en los que el país tiene mayor experiencia y reconocimiento internacional, que tienen resultados medibles y que pueden ser implementados en otros contextos.

“Eso es lo que hace el Portafolio de Oferta de Colombia, tomar aquellas buenas prácticas que otros países ya han demandado y están ciento por ciento probadas, que tienen resultados y que incluso tienen reconocimientos internacionales, para entregar esto a otros países del Sur Global, como una guía en los temas en los que Colombia puede ser un oferente de cooperación internacional”, apunta Rodríguez.


Entre las experiencias del actual Portafolio de Oferta que hoy concentran mayor atención hay dos iniciativas desarrolladas por la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria (AGROSAVIA): AlimenTro y “Dr. Agro”. Ambas forman parte del portafolio colombiano y han sido compartidas con varios países del Caribe interesados en fortalecer sus sistemas productivos agrícolas y ganaderos. Su impacto y su capacidad de adaptación en distintos contextos las han convertido en referentes dentro de la oferta de cooperación del país.


Ciencia aplicada al campo: el caso de AlimenTro


Una de las experiencias que más interés ha despertado dentro del portafolio es AlimenTro, una plataforma que reúne información sobre la composición nutricional de los forrajes utilizados en la alimentación del ganado en Colombia. La herramienta permite consultar datos técnicos sobre distintos tipos de pastos y plantas según la región del país, lo que facilita a productores, investigadores y asistentes técnicos diseñar dietas más precisas para los animales y mejorar la eficiencia de los sistemas ganaderos.


El alcance potencial de la herramienta es significativo. Según datos del censo pecuario, en Colombia existen más de 655.000 ganaderos, y el 91,2 % de ellos son pequeños productores con menos de 100 bovinos, lo que convierte el acceso a información técnica en un factor clave para mejorar la productividad y la sostenibilidad del sector.


Detrás de esa herramienta hay años de investigación científica aplicada al campo colombiano. Olga Lucía Mayorga, investigadora PhD del grupo de ganadería y especies menores de AGROSAVIA, explica que la plataforma nació para llenar un vacío histórico de información en el país. “AlimenTro en sí es una plataforma que busca caracterizar y ser un repositorio de información de la calidad nutricional de los forrajes de Colombia utilizados para producción animal”, dice.

En la práctica, la herramienta funciona como una gran tabla de composición nutricional de los alimentos que consumen los animales. “Así como tú ves en las fichas de composición de cualquier alimento. Tú puedes entrar y mirar la ficha de composición de un forraje específico para una región”, dice Mayorga.


Ese detalle es clave en un país donde la ganadería depende en gran medida del pastoreo y donde las características de los pastos cambian notablemente entre regiones. “Por ejemplo, no es lo mismo el kikuyo -que es la gramínea (el pasto) más común en ganadería de leche- de Cundinamarca y de las zonas lecheras del país, que el kikuyo de Antioquia, el de la Sabana o el de Nariño”, señala la experta.


Durante años, muchos productores y técnicos debieron formular dietas para el ganado utilizando información generada en otros países. “En Colombia no existe una tabla propia. Los investigadores o asistentes técnicos se basaban en las tablas de Estados Unidos, de Francia o de Brasil”, explica la investigadora.


AlimenTro permitió comenzar a construir una base de conocimiento adaptada a las condiciones reales del país. “Para optimizar la producción de carne o de leche se necesita conocer la calidad composicional y nutricional de estos forrajes y no había dónde los productores ubicaran esa información”, añade Mayorga.


Otra de las innovaciones desarrolladas por Agrosavia y que forma parte del portafolio colombiano es “Dr. Agro”, una aplicación móvil diseñada para apoyar a agricultores y técnicos en la identificación de plagas y enfermedades en cultivos. La herramienta reúne información científica producida por investigadores colombianos y la traduce en contenidos prácticos que pueden consultarse desde un teléfono celular.


A diferencia de AlimenTro, que funciona como plataforma de consulta, Dr. Agro es una aplicación para celular. “Dr. Agro es un aplicativo que se descarga en IOS o en Android para identificar y manejar plagas y enfermedades y deficiencias nutricionales de diferentes cultivos”, explica Mayorga.


La aplicación permite analizar síntomas en las plantas a partir de imágenes. “Se cargan fotografías de diferentes etapas del cultivo y la información fotográfica te dice qué está fallando”, señala la experta. Una vez identificado el problema, el sistema ofrece recomendaciones de manejo: “cuáles son las recomendaciones de control de esa plaga o si es un problema nutricional de la planta”.


Al igual que AlimenTro, esta herramienta ha sido compartida con países del Caribe interesados en fortalecer sus capacidades de asistencia técnica agrícola, lo que demuestra el potencial de las soluciones desarrolladas en Colombia para contribuir al desarrollo agrícola en otros territorios.


Ambas experiencias reflejan un enfoque que ha ganado importancia dentro de la cooperación internacional del país: compartir conocimiento práctico que pueda ser adaptado a contextos similares.


El interés internacional por estas herramientas surgió cuando APC Colombia identificó su potencial para otros países del Sur Global.


Según explica Mayorga, las dos tecnologías habían sido desarrolladas inicialmente para el contexto colombiano. “APC Colombia nos ubicó porque estas dos ofertas tecnológicas habían sido aplicadas estrictamente para Colombia y querían ampliarlas para el Caribe”.


El proceso comenzó con talleres virtuales para presentar las herramientas a los países interesados y explicar su funcionamiento. “Lo primero fue mostrarles qué hacían los aplicativos. Eso se hizo a través de talleres virtuales”, dice la investigadora.


Posteriormente fue necesario adaptar las plataformas para que pudieran incorporar información de otros países. “Desde APC Colombia se buscó el apoyo de dos ingenieros para hacer la ampliación de los aplicativos y de la plataforma”, explica.


Hoy países como Jamaica, Barbados, Bahamas, Guyana, San Vicente y las Granadinas y Trinidad y Tobago pueden utilizar las herramientas con datos propios de sus sistemas productivos. “Ellos ya no van a mirar los cultivos de Colombia o los forrajes de Colombia, sino los forrajes de sus sistemas productivos”, explica Mayorga.


Para la investigadora, el valor de estas herramientas no está solo en la tecnología, sino en la metodología que permiten replicar. “No es que les vamos a enseñar a manejar el cultivo. Son ofertas tecnológicas metodológicas y de uso para que ellos puedan tomar decisiones en campo”.


La preservación del gran lago de Amatitlán en Guatemala


Además, dado que la Cooperación Sur-Sur se construye sobre un principio de demanda, desde APC Colombia se impulsan intercambios en temas que son solicitados por otros países. Una de esas experiencias de intercambio se desarrolla actualmente entre Colombia y Guatemala, en el marco de la Comisión Mixta de Cooperación Técnica, Cultural, Educativa y Científica entre ambos países.


En ese espacio bilateral se acordaron ocho proyectos de cooperación, uno de ellos enfocado en el uso y la ocupación adecuada del territorio en la cuenca del Lago de Amatitlán, un ecosistema clave para Guatemala. La iniciativa conecta a la Autoridad para el Manejo Sustentable de la Cuenca y del Lago de Amatitlán con el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia, que comparte su experiencia en gestión ambiental, calidad hídrica y conservación de ecosistemas.


Diana Gutiérrez, líder de relacionamiento con Guatemala en la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional de Colombia, APC Colombia, explica que el interés de Guatemala surgió a partir de las capacidades que este país ha desarrollado en gestión ambiental. “Identifican en Colombia y en el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible esa buena práctica que tienen en cuanto a calidad hídrica, preservación de los bosques, flora y fauna”, señala.


El proceso ha incluido intercambios virtuales en los que las autoridades guatemaltecas han conocido experiencias relacionadas con la gestión de cuencas, microcuencas y gobernanza ambiental. Posteriormente, delegaciones han viajado a Colombia para conocer en terreno cómo se desarrollan estas prácticas.


Para Lester Alvarado, jefe de la división de planeamiento urbano y ordenamiento territorial de la Autoridad para el Manejo Sustentable de la Cuenca y del Lago de Amatitlán, el intercambio representa una oportunidad importante para su país. “Pienso que es un recurso natural que tiene muchos ecosistemas y biodiversidad, el cual estamos a tiempo de rescatar”.


Durante su visita a Colombia también destacó los beneficios de la cooperación. “Se identifica esta práctica, puesto que el Ministerio (de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia) ha generado varios cambios y tiene una amplia trayectoria. Vemos una oportunidad para intercambiar conocimiento y también compartir los proyectos que hemos realizado en AMSA. Es un gana-gana, porque nosotros recibimos conocimiento y también podemos compartir lo que hemos desarrollado”, afirmó.

Las Manzanas de Cuidado: una buena práctica de sistemas de cuidado


Las Manzanas de Cuidado, de la Secretaría de la Mujer, son una de las buenas prácticas que se han compartido con otros países en los últimos años a través de Cooperación Sur-Sur. Delegaciones de Brasil, Chile, Sierra Leona, Estados Unidos, Dinamarca y Suiza, visitaron Colombia en 2024, reconociendo el sistema como un modelo innovador de política pública urbana. Con Brasil y Uruguay hubo, además, un intercambio de aprendizajes para fortalecer sistemas de cuidado en ciudades de la región. Con Chile se logró incorporar el enfoque de corresponsabilidad del cuidado en sus programas de barrio y políticas públicas y el desarrollo de herramientas y guías basadas en la experiencia de Bogotá.


Esto teniendo en cuenta que el sistema Distrital de Cuidado de Bogotá es una política pública diseñada para reconocer, redistribuir y reducir las cargas de cuidado que recaen principalmente sobre las mujeres. Una de las formas en que este sistema se implementa en el territorio son las Manzanas del Cuidado, espacios donde las cuidadoras pueden acceder a servicios integrales mientras otras personas profesionales atienden temporalmente a quienes dependen de ellas.


Además, fue una práctica tan valorada que también fue compartida a través de un intercambio Colombia enseña a Colombia, Col-Col, otra de las modalidades de cooperación que maneja la APC Colombia, que le apunta a que el intercambio de conocimiento no ocurra solamente a nivel internacional. Dentro del propio país, la estrategia llamada Colombia Enseña Colombia permite compartir prácticas exitosas entre territorios. Para el caso de las Manzanas de Cuidado la experiencia se dio en ciudades como Cali, Pereira y Cartagena, que han conocido el modelo y han explorado su adaptación a sus realidades locales.


Esta iniciativa forma parte del Sistema Nacional de Cooperación Internacional de Colombia y promueve encuentros técnicos entre entidades públicas, gobiernos locales, organizaciones de la sociedad civil y comunidades para difundir buenas prácticas que pueden replicarse en distintos municipios.


“Tenemos en este momento en Bogotá 24 manzanas del cuidado que están dirigidas a reducir esos tiempos de cuidado para las mujeres, redistribuir al interior de las casas esas cargas de cuidado y reconocer el trabajo de las cuidadoras”, explicó Laura Tami, secretaria Distrital de la Mujer, durante el intercambio Col-Col realizado en 2024, en el que la Secretaría Distrital de la Mujer compartió sus buenas prácticas.

Para las autoridades territoriales, el intercambio permite observar de cerca políticas públicas que ya han demostrado resultados.


“Para el distrito de Santiago de Cali esto tiene grandes beneficios porque nos permite mirar de manera más territorial y acertada las diferentes prácticas que han funcionado en otras ciudades”, dijo Steffany Escobar, subsecretaria de Equidad de Género de la capital del Valle del Cauca, en el mismo encuentro.

Las experiencias reunidas en el Portafolio de Oferta de Cooperación Internacional de Colombia muestran cómo el conocimiento generado en instituciones del país puede convertirse en una herramienta de cooperación con otros territorios.


Desde innovaciones tecnológicas para el campo hasta políticas públicas urbanas o estrategias de gestión ambiental, estas prácticas reflejan la diversidad de soluciones que Colombia ha desarrollado para enfrentar sus propios desafíos.


Al compartirlas con otros países del Sur Global, el país no solo fortalece sus relaciones de cooperación, sino que también contribuye a construir redes de conocimiento entre territorios que enfrentan problemas similares.


En ese proceso, cada intercambio —ya sea una aplicación agrícola que llega a productores del Caribe, una experiencia ambiental compartida con Guatemala o una política de cuidado replicada en otras ciudades— amplía el alcance de esas soluciones y abre nuevas posibilidades de aprendizaje colectivo.

Por Redacción Región en Acción

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.