Publicidad

‘El Agropecuario’: así pasó de trabajar en una funeraria a ser un reconocido cantante

En exclusiva para Vea, el intérprete de música popular reveló algunos secretos de su vida y contó de dónde surgió su nombre artístico. Además, habló sobre cómo vivió el terremoto del pasado 10 de agosto, que afectó el apartamento donde vivía en Cali y lo obligó a dejarlo.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Por Daniel Guerrero Aldana
14 de agosto de 2026
‘El Agropecuario’
Fotografía por: Cortesía El Agropecuario

Hay historias de artistas que comienzan con una canción, un escenario o una guitarra. La de Andrés Franco, conocido como ‘El Agropecuario’, comenzó en una funeraria. Antes de encontrar en la música popular una identidad y una carrera, trabajó junto a su mamá para ayudar a sostener a su familia y pagar sus estudios musicales.

Hoy, mientras consolida su proyecto artístico, enfrenta otro capítulo inesperado: el terremoto del 10 de agosto que afectó su vivienda en Cali y que lo llevó a ponerse al frente de una iniciativa para ayudar a otras familias del Valle del Cauca.

‘El Agropecuario’, de las funerarias a los escenarios

Su nombre de pila es Wilson Andrés Guevara Agudelo, nació en Itagüí, Antioquia, y a los ocho años se trasladó con su familia a Pereira. Allí comenzó a acercarse a la música y, a los 15, se radicó en Palmira, donde continuó su formación. Sin embargo, durante buena parte de ese camino tuvo que combinar el sueño de ser cantante con el trabajo en la funeraria que su mamá había creado después de independizarse.

Andrés Franco comenzó vendiendo planes exequiales puerta a puerta, luego pasó a cobrar las cuotas y finalmente llegó a la preparación de cuerpos mediante tanatopraxia. Con esos ingresos ayudaba a sostener a su familia y financiaba su formación musical: instrumentos, clases de técnica vocal y otros gastos relacionados con su sueño de convertirse en cantante.

“Cuando se independizó mi mamá ya eran más las ganas de trabajar. Además, mis padres se separaron en ese momento, entonces tocaba sacar la cara por la familia. Yo era el único hombre de la casa, junto a cuatro mujeres, y debía sacarlos adelante”, recuerda.

‘El Agropecuario’ en sus inicios.

‘El Agropecuario’ en sus inicios.

Fotografía por: Cortesía El Agropecuario

La convivencia con la muerte también terminó marcándolo. Durante el día podía preparar cuerpos y conocer las circunstancias violentas o accidentales de sus muertes; en la noche, debía cambiarse para subir a un escenario y cantar en celebraciones.

“Salía de la morgue y me iba para una fiesta a celebrar la vida, a celebrar un cumpleaños, a celebrar un matrimonio. Psicológicamente me estaba viendo muy afectado porque estaba viendo dos emociones muy fuertes en un solo día”, cuenta.

A eso se sumaron los efectos del formol en su salud. Después de hablarlo con su familia, decidió abandonar la funeraria y dedicarse por completo a la música. Aunque aquella etapa quedó atrás, asegura sentirse orgulloso de haber pertenecido a un oficio que considera poco reconocido.

El nacimiento de ‘El Agropecuario’

Durante años, el artista antioqueño interpretó varios géneros en su paso por orquestas. Sin embargo, descubrió que había una respuesta diferente cuando interpretaba las canciones populares antiguas, aquellas que escuchaba desde niño en su familia. El público reaccionaba especialmente a los sonidos de guitarra y requinto, y las redes sociales terminaron de confirmar esa intuición.

Su identidad también fue tomando forma. Primero fue Andrés Franco, un nombre artístico que, según contó a Vea, surgió inspirado en “Pasión de Gavilanes”. Después apareció El Agropecuario, un nombre que encontró en el contacto con los públicos campesinos de distintas regiones del país.

“En Pasto un empresario me dijo: ‘Gracias por representar los paperos de Colombia, usted es ‘El Agropecuario’. Luego llegamos a Boyacá y me dijeron: ‘Gracias por representar al esmeraldero, al campesino’. Y hoy la gente lo dice: El Agropecuario es el representante de los campesinos montañeros de Colombia”, explica.

La apuesta encontró eco en las plataformas digitales. Una de sus canciones, impulsada por un video que pudo realizar con apoyo de un empresario de Palmira, comenzó a circular en TikTok y en otros contenidos de redes. Según Andrés Franco, el tema, titulado “Ni plata ni nada”, ya supera los 70 millones de reproducciones en YouTube. Así, un músico que durante años había buscado su lugar terminó encontrando una identidad ligada a las raíces campesinas y a una manera particular de entender la música popular colombiana.

Video Thumbnail

El terremoto y la decisión de ayudar

El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al suroccidente de Colombia el pasado 10 de agosto cambió nuevamente la rutina de El Agropecuario. El cantante estaba dormido con su pareja en su apartamento de Cali cuando el movimiento los despertó. Al abrir la puerta vio partes del edificio derrumbarse y una nube de polvo que le hizo pensar que la estructura había colapsado. Afuera escuchó gritos de niños, personas heridas y un hombre atrapado en un octavo piso.

Esta experiencia además reactivó un recuerdo de infancia: Andrés fue testigo del terremoto de Armenia cuando tenía 10 años. Esta vez, sin embargo, ya no era el niño al que sus padres protegían de las imágenes de la tragedia. Su propio apartamento quedó gravemente afectado y, por seguridad, actualmente permanece fuera de él, alojado con su hermana en Palmira.

“Yo con 10 años no podía ayudar. Solamente encerrarme en la casita, por orden de mi papá y mi mamá para no ver noticias ni nada de lo que estaba pasando afuera. Pero esta vez me puse la camiseta y dije: si Andrés Franco, El Agropecuario, lo quiere, lo vamos a hacer”, relata.

Esa decisión se convirtió en una campaña de ayuda junto a empresarios, emisoras y establecimientos del Valle del Cauca. Han recibido alimentos, pañales, leche y otros elementos destinados a comunidades afectadas de municipios de la región. Incluso, cuenta, recibieron una tonelada de alimentos enviada desde el exterior.

Así, entre el artista que construyó su carrera después de trabajar con la muerte y el hombre que hoy intenta ayudar a quienes enfrentan las consecuencias de un desastre, hay un mismo hilo: la necesidad de salir adelante. “Ha sido muy bonito, muy emocionante ver eso, que de afuera digan: ‘Si son gestionadas por El Agropecuario, aquí mandamos ayudas’. Y aquí estamos, respondiendo a Colombia”, concluye.

Descubre las principales noticias del entretenimiento en Colombia y el mundo dando clic aquí

Daniel Guerrero Aldana

Por Daniel Guerrero Aldana

Periodista y comunicador social egresado de la Universidad Central con máster en Innovación Social. Escribe sobre entretenimiento, con enfoque crítico y sensibilidad por las historias que conectan con la gente.nguerrero@elespectador.com
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.