El reconocimiento como “Global Breakout Actress of the Year” en el Ischia Global Film Festival, en Italia, llegó para Carolina Guerra en un momento que define como una nueva etapa de su vida. Más que un premio internacional, la actriz colombiana lo interpreta como un símbolo de un regreso que no estuvo marcado únicamente por nuevos proyectos, sino por una de las decisiones más importantes de su carrera: hacer una pausa para dedicarse por completo a la maternidad.
En entrevista con Vea, de El Espectador, la bogotana habló sobre el significado de ese reconocimiento, los sacrificios que aún enfrentan muchas mujeres en la industria audiovisual cuando deciden convertirse en madres, la exclusiva de un importante proyecto de Hollywood al que tuvo que renunciar por su embarazo y la manera en que hoy observa una industria que, asegura, ha cambiado para las actrices latinas, aunque todavía tiene deudas pendientes.
Parar también era una decisión
Acostumbrada a trabajar desde que era una niña —al punto de no asistir a su grado de bachillerato por estar frente a una cámara—, Carolina Guerra nunca había experimentado una pausa voluntaria en su carrera. La pandemia fue el primer alto obligado, pero fue la llegada de su hijo Rocco, en diciembre de 2021, la que transformó por completo su manera de entender el trabajo, el éxito y las prioridades.
Para la actriz, el mayor desafío no fue detenerse, sino enfrentar una industria que suele castigar las ausencias, especialmente cuando se trata de mujeres. “Somos presas de una narrativa de una industria que es bastante cruel. Hay unas reglas invisibles que parecen decirnos cuándo sí y cuándo no podemos trabajar, y esa ansiedad también la viví yo”, afirma.
Sin embargo, asegura que la maternidad cambió por completo la escala de lo importante. Aunque inicialmente pensó regresar a trabajar apenas unos meses después del nacimiento de su hijo, la realidad fue distinta. Pospuso una y otra vez ese regreso, una decisión que incluso le costó parte de su equipo de trabajo en Estados Unidos. Lejos de arrepentirse, hoy sostiene que fue la mejor elección que pudo tomar.
Con el paso del tiempo también cambió su concepto del éxito. Si antes muchas decisiones estaban atravesadas por la necesidad de demostrar o alcanzar determinadas metas, hoy siente que trabaja desde un lugar mucho más consciente. La maternidad, dice, le dio una sensibilidad distinta y una nueva forma de habitar cada personaje. Esa transformación, asegura, también se refleja en la actriz que volvió a los sets.
El proyecto que Carolina Guerra dejó ir
La decisión de convertirse en madre no estuvo exenta de renuncias. Durante la conversación con Vea, Carolina Guerra reveló por primera vez que perdió uno de los proyectos más importantes de su carrera justo cuando descubrió que estaba embarazada.
La actriz contó que ya había avanzado en el proceso de selección para una gran producción en Estados Unidos. Había superado las primeras etapas, realizado el chemistry read con el protagonista y las negociaciones estaban en marcha. Entonces recibió la noticia de su embarazo.
El proyecto estaba liderado por el reconocido director, productor y guionista J. J. Abrams.
“Me tocó perder el proyecto. Fue el único momento en el que pensé: ‘Uy, complejo’. Pero cuando me empezó a crecer la barriga entendí que ya no había nada que pensar. Así que, si hoy me lo preguntan, volvería a tomar exactamente la misma decisión”, asegura.
Lejos de interpretar aquel capítulo como una derrota, hoy Carolina Guerra lo entiende como parte de la historia que eligió escribir. De hecho, el reconocimiento recibido en Italia coincide con el regreso a la actuación y con el estreno de una nueva etapa profesional, impulsada por producciones como “Padilla”, cinta por la que recibió el galardón en Isquia, además de otros proyectos internacionales que aún están pendientes de estreno.
“Hollywood sí cambió… pero todavía falta”
Después de más de una década viviendo en Estados Unidos, Carolina Guerra reconoce que Hollywood ya no mira a las actrices latinoamericanas de la misma manera que cuando llegó al país. Considera que hoy existen personajes más diversos y mayores oportunidades, un cambio que atribuye al trabajo de figuras como América Ferrera, Salma Hayek o Sofía Vergara, quienes abrieron camino para nuevas generaciones.
No obstante, advierte que el avance todavía es insuficiente y que las barreras persisten, especialmente para las mujeres. “Ya no estamos en el mismo lugar de hace diez años. Eso lo puedo firmar donde sea. Pero todavía queda mucho camino por recorrer”, concluye.
Mientras espera el estreno de “Padilla” y de nuevas producciones que marcarán oficialmente su regreso a la pantalla, Carolina Guerra atraviesa una etapa que define por el equilibrio. El premio recibido en Italia fue, según sus propias palabras, un “guiño de la vida”, pero la mayor recompensa, asegura, es haber tomado decisiones que hoy la hacen sentir plenamente alineada con la mujer, la madre y la actriz en la que se ha convertido.
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