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Ella es Blanca Palacio, la actriz de Ciudad Bolívar que soñó con llegar a Disney y lo logró

En exclusiva para Vea, de El Espectador, la actriz de ‘Soy Luna’ y ‘María, la Caprichosa’ revela los duros momentos que enfrentó mientras construía su carrera y que hasta ahora no había contado públicamente.

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Por Daniel Guerrero Aldana
03 de septiembre de 2026
Blanca Palacio, actriz colombiana.
Fotografía por: Carolina Urrego Talent Management

A sus 23 años, Blanca Palacio vive uno de esos momentos que alguna vez imaginó mientras jugaba a ser actriz en su casa. Bogotana de nacimiento, criada en Ciudad Bolívar y de raíces chocoanas, la artista comenzó desde niña a acercarse a los escenarios a través de la danza y el teatro musical, sin imaginar que años después terminaría haciendo parte de una producción de Disney que ella misma veía durante su infancia. Hoy interpreta a Salomé en “Soy Luna”, mientras aparece en la televisión colombiana como Kelly, hija de María, en “María, la Caprichosa”.

Su llegada a Disney no fue un golpe de suerte aislado. Detrás de esos personajes hay años de formación, audiciones, viajes y también momentos en los que estuvo a punto de abandonar el camino artístico.

En su charla con Vea, Blanca Palacio recuerda que de niña jugaba a interpretar personajes de “High School Musical” y que podía repetir sus diálogos de memoria. Ahora, una década después de ser espectadora de “Soy Luna”, forma parte de su elenco y busca que otras niñas afrocolombianas encuentren en ella una representación que, según cuenta, ella misma no tuvo.

Blanca Palacio, de bailar en la sala de su casa a cumplir el sueño de Disney

La historia comenzó mucho antes de las cámaras. Blanca bailaba con su papá en casa cuando, alrededor de los siete u ocho años, una tía le avisó a su familia sobre un casting abierto para el video de “El mar de tus ojos”, canción de Carlos Vives y Chocquibtown. Ella nunca había estudiado danza formalmente y llegó a la audición con jeans, pero quedó entre los cientos de niños que se presentaron.

El resultado llevó a sus padres a buscar una formación artística para ella. Entró a la escuela Alma de Tango, donde descubrió la danza y posteriormente el teatro musical, una combinación que terminó de definir su vocación. “Me encantaba bailar, cantar y actuar. Era lo más”, recuerda. Allí también nació su fascinación por los personajes de “High School Musical”, hasta el punto de jugar a ser Sharpay y saberse los diálogos de las películas.

Luego de dejar el colegio ingresó a la Academia Superior de Artes de Bogotá (ASAB), de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, para formarse como bailarina. Su primera gran oportunidad frente a una cámara llegó en 2021, cuando tenía 18 años y fue elegida para “Champeta, el ritmo de la Tierra”, de Disney Channel, pese a que, como ella misma cuenta, nunca había hecho siquiera una pauta comercial.

Ese proyecto le confirmó que la actuación también podía ser su camino. Después llegó “María, la Caprichosa”, producción en la que pasó por varios castings antes de conseguir el personaje de Kelly, y posteriormente apareció “Soy Luna”. El salto tuvo para ella un significado especial: no solo estaba trabajando para Disney, sino que entraba a una producción que había admirado durante su adolescencia.

El capítulo de la universidad que casi la hizo renunciar

El camino también tuvo un episodio que, hasta esta entrevista, Blanca asegura no haber contado públicamente. Después de viajar a grabar “Champeta, el ritmo de la Tierra”, regresó a la universidad esperando que sus compañeros y profesores celebraran la oportunidad que había conseguido. Sin embargo, según su relato, ocurrió lo contrario.

Blanca Palacio asegura que recibió comentarios que la hicieron sentirse cuestionada por dedicarse a la televisión. Recuerda frases como “llegó la estrellita” y señalamientos de que estaba ocupando el lugar de alguien que sí merecía estudiar allí. La situación, dice, terminó afectando la manera en que se veía a sí misma y la llevó a considerar abandonar la carrera.

El episodio que más recuerda ocurrió cuando tenía alrededor de 19 o 20 años. Según su testimonio, un profesor llegó a insinuarle que había recurrido a favores sexuales para conseguir su oportunidad en Disney. La acusación, asegura, la devastó porque provenía de una persona a la que admiraba por su trayectoria en la danza.

“Yo llegaba a las clases, salía y lloraba un rato, y apenas terminaba me iba corriendo a mi casa”, relata. La experiencia también la alejó de la vida social universitaria y, según cuenta, solo en sus últimos semestres logró construir amistades y sentirse más cómoda en ese espacio.

Con el tiempo, algunos de los profesores que, según Blanca, habían cuestionado su camino se disculparon. Su tesis sobre el cuerpo en el ballet latinoamericano recibió además reconocimiento. Para ella, ese resultado terminó convirtiéndose en una respuesta a quienes habían dudado de su permanencia en la carrera. “No podía permitirlo”, afirma.

La experiencia no fue el único sacrificio. La carrera artística también la obligó a pasar temporadas lejos de su familia, perderse cumpleaños y navidades y aprender a manejar la distancia. Durante sus primeros meses en Argentina, donde grabó “Soy Luna”, asegura que lloraba con frecuencia porque nunca se había separado tanto tiempo de sus padres. A ellos les decía que estaba bien, aunque extrañaba su casa, su cama y hasta a sus perros.

“Mi mayor ícono era Zendaya; yo no tenía más referentes en Disney. Ahora quiero que las niñas me vean y encuentren en mí esa representación que yo no tuve”, concluyó Blanca Palacio en su entrevista con Vea.

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Blanca Palacio, actriz colombiana.

Blanca Palacio, actriz colombiana.

Fotografía por: Carolina Urrego Talent Management
Daniel Guerrero Aldana

Por Daniel Guerrero Aldana

Periodista y comunicador social egresado de la Universidad Central con máster en Innovación Social. Escribe sobre entretenimiento, con enfoque crítico y sensibilidad por las historias que conectan con la gente.nguerrero@elespectador.com
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