Este 25 de noviembre se celebró la primera audiencia, en más de tres décadas para los hermanos Menéndez, quienes han buscado quedar en libertad mediante una resentencia o un indulto, este último no fue obtenido. Lyle y Erik asesinaron a sus padres el 20 de agosto de 1989 en su casa en Beverly Hills y fueron condenados a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
Un jurado los condenó el 2 de julio de 1996 y desde entonces, habían procurado ser escuchados de nuevo, argumentando que fueron abusados sistemáticamente durante años por su padre José, mientras su madre no hizo nada para protegerlos. En ese entonces, no les creyeron y ahora este argumento ha cobrado bastante vigencia.
Como pruebas no tenidas en cuenta en el juicio de hace tres décadas, que los condenó, presentan una carta escrita por Erik, donde meses antes de los homicidios, le cuenta a un primo de los abusos de su padre; así mismo, el testimonio de un empleado de José, que asegura haber sido también abusado y la declaración del exintegrante de Menudo, Roy Rosello que dijo que José lo violó siendo un niño, cuando era un poderoso ejecutivo de la disquera que manejaba el grupo.
Volviendo a la diligencia de este lunes, se supo que no hubo cámaras ni grabaciones y que los 16 ciudadanos que pudieron entrar, gracias a un sorteo que se llevó a cabo horas antes de la audiencia entre seguidores que deseaban presenciarla, fueron desprovistos de sus móviles. También trascendió que los Menéndez fueron escuchados de manera remota, desde la prisión de San Diego donde están, pero por inconvenientes con la señal, nunca se vieron sus caras.
Próxima audiencia para los hermanos Menéndez será el 30 de enero
Sin embargo, a pesar de las esperanzas que había depositado la defensa en esta audiencia, realmente no tuvo mayores resultados, más allá de confirmarse que la reunión programada para el 11 de diciembre acerca de la resentencia, donde pudo haber cambiado la condena de cadena perpetua a una de 50 años y quedar libres casi que de inmediato, ya que llevan más del 50% de ese tiempo tras las rejas, no será en este 2024.

Joan VanderMolen, hermana de Kitty Menéndez, está rodeada de miembros de los medios de comunicación cuando llega al juzgado de Van Nuys West para asistir a una audiencia sobre el estado de la condena por asesinato de Lyle y Erik Menéndez el 25 de noviembre.
El juez de la Corte Superior de Los Ángeles Michael Jesic, dijo que será el 30 de enero del 2025. Mencionó que reprogramó la audiencia para darle tiempo al nuevo fiscal de distrito para revisar el caso. Recordemos que el fiscal George Gascón, quien fuera pieza clave en este proceso para que los hermanos puedan recuperar su libertad perdió la elecciones y el nuevo fiscal es el republicano Nathan Hochman, que asume este 2 de diciembre.
Gascón, quien también envió la carta al gobernador de California solicitando un indulto o perdón tampoco lo logró, pues la semana anterior el mandatario dejó en manos del recién electo fiscal, la decisión.
Regresando a la audiencia del lunes, también se supo que las hermanas de ambas víctimas, es decir las tías de Lyle y Erik, testificaron el lunes a favor de que se vuelva a condenar a los hermanos. Joan VanderMolen, hermana de Kitty Menéndez, dijo: “Es hora de que vuelvan a casa”, y comenzó a llorar en el tribunal.
“Ningún niño debería tener que soportar lo que Erik y Lyle sufrieron”, dijo la mujer de 93 años ante el tribunal. “Ningún niño debería tener que vivir con el temor día tras día de que su padre venga y lo viole”.
Ante este panorama es claro que los parricidas pasarán una Navidad y Nuevo año tras las rejas. Podrán volver a soñar con la libertad en enero si el nuevo fiscal considere que en efecto ellos actuaron casi que en defensa propia y procurando de tener el abuso de su padre. De lo contrario, seguirán tras las rejas.

