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Lorna Cepeda y Natalia Ramírez: Amigas hace más de 30 años. La risa y el escenario las unen

Las actrices se refirieron a la amistad que han cultivado a lo largo de más de tres décadas, el papel del humor en sus vidas y la confianza que las mantiene unidas, tanto en el escenario como fuera de él.

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Por Cindy Katerine Martínez López
10 de mayo de 2026
Las actrices se refirieron a la amistad que han cultivado a lo largo de más de tres décadas, el papel del humor en sus vidas y la confianza que las mantiene unidas, tanto en el escenario como fuera de él.
Fotografía por: MIGUEL MEDINA

Al igual que en “Yo soy Betty, la fea”, donde dieron vida a Patricia Fernández, ‘La Peliteñida’, y Marcela Valencia, dos amigas inseparables dentro de la historia, Lorna Cepeda y Natalia Ramírez también han forjado un vínculo inquebrantable que trasciende la pantalla. Esa amistad, que comenzó hace más de 30 años, sigue intacta y hoy las mantiene trabajando juntas en los escenarios. Actualmente protagonizan la obra “Muertas de risa”, un proyecto que les permitió volver a mostrar la química, la confianza y el humor que las ha unido y con el que siguen conquistando al público.

Para ellas, trabajar juntas después de tantos años se ha vuelto algo natural. La complicidad que han construido desde sus primeros proyectos les permite entenderse casi sin necesidad de palabras. “Es maravilloso porque ya nos conocemos un montón, ya engranamos muy bien, esto es un equipo de hace mucho tiempo. Nos conocemos tanto que ya sabemos cuáles son las fortalezas de una, las debilidades de la otra, y ahí siempre vamos midiendo todo, ha sido muy fácil y a estas alturas, más fácil todavía... Tenemos telepatía”, mencionaron.

Esa química se hace evidente, sobre todo en “Muertas de risa”, una obra en la que dan vida a personajes completamente diferentes a los que el público ha conocido durante años. De hecho, este desafío actoral es uno de los aspectos que más disfrutan. Cepeda asegura que “es bonito hacer este tipo de personajes porque no son iguales a lo que hemos hecho”.

El humor, el motor de sus vidas

Más allá de su carrera actoral, ambas coinciden en que el humor se ha vuelto una herramienta clave para enfrentar la vida. Tanto Natalia como Lorna afirman que reír es una parte esencial de su personalidad y de cómo se relacionan con los demás. “Para mí el humor es todo. Yo realmente si no me estoy riendo, me parece una aburrición horrible. No es difícil hacerme reír y tampoco es difícil hacerme llorar. Tengo esos dos sentimientos o expresiones muy a flor de piel”, dice Natalia. Lorna agrega: “El humor me parece tan importante en la vida de cada ser humano y también soy de risa fácil. Me gusta mucho pasarla bien, pasarla bueno, que mi día sea divertido, en lo posible. No tiene nada que ver ni con la disciplina ni con el trabajo que uno tiene, pero donde esté me encanta rodearme de gente que tenga buen sentido del humor”.

La recordada ‘peliteñida’, asegura que hacer reír a los demás tomó más importancia durante la pandemia por el covid-19, un período en el que la industria del entretenimiento fue una de las más afectadas. “Yo siempre he dicho que a mí me gusta eso. No había mucho que hacer en pandemia. Nosotros fuimos los primeros y los últimos en volver otra vez al trabajo. Gracias a Dios, yo en mi cabeza empecé a entender ciertas cosas y empecé a entender que la gente necesitaba reírse. Entonces empecé a hacer bobadas y eso me encantó, que la gente se pudiera divertir. Es importante para mí el sentido del humor y es importante también si puedo hacer que la gente se sonría, que piense algo chévere, algo positivo”.

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De hecho, las actrices reconocieron que las redes sociales se han convertido en una nueva manera de conectar con la gente. Natalia compartió que su colega y amiga fue quien la motivó a sumergirse por completo en el mundo digital y a experimentar esa conexión instantánea con sus seguidores. “Lorna me llevó a trabajar con la gente a través de la inmediatez. Uno está acostumbrado como actor de televisión a esperar el resultado hasta que salga al aire. Y aquí con esto que te pueden escribir y pueden comunicarse, hay esa intercomunicación inmediata, ha sido maravilloso. Y lo único que queremos es eso, entretener y servir a la gente en un momento difícil. Un chiste pendejo que uno ponga allí y le puede sacar una sonrisa a alguien que esté pasándola mal”.

El secreto de una amistad de 30 años

Treinta años de amistad no se forjan de la nada. Al preguntarles cuál es el secreto, coinciden en lo mismo: comunicación, respeto y tener intereses en común. “Primero la comunicación, tener la posibilidad de decir lo que se tenga que decir y poder saber que está siendo escuchado sin ningún juzgamiento”, reflexiona Natalia. Lorna agrega que el respeto es innegociable: “Es importante, así como en cualquier relación y que todas las cosas se hablen, nunca en la vida nos hemos ofendido diciendo cosas horribles, ni vulgaridades, nada de esas cosas”.

En su amistad, las diferencias sí existen, sin embargo, no han puesto en riesgo su vínculo: “Tienen que encontrar una cosa en común. Para nosotras el humor es un punto en común, nuestras profesiones son un punto en común. Nuestros hijos son un punto en común. Nuestro círculo de amigos también. Yo le digo a ella o ella me dice a mí si no estamos de acuerdo en algo. No significa que, porque no estamos de acuerdo con algo, no vayamos a ser más amigas. Nosotras nos decimos las cosas sin necesidad de armar un drama por eso. Hay que decirse las cosas. Obviamente va a haber diferencias porque somos dos seres humanos distintos, pero siempre hemos sabido llevarlas, la verdad”, afirman.

Trabajar juntas durante tantos años no solo ha fortalecido su amistad, sino que también ha cimentado la confianza profesional entre ellas. Las actrices comentan que esa conexión les permite disfrutar de cada proyecto con tranquilidad, apoyo mutuo y una complicidad que brilla en el escenario. “Desventajas no hay ninguna, yo realmente me siento súper respaldada, muy cómoda. Antes de arrancar, yo soy una histérica, el corazón se me estruja porque me da angustia, porque es mucha responsabilidad, pero inmediatamente salgo al escenario y Lorna sale al escenario, arrancamos y nos divertimos mucho. Como ya tenemos esa telepatía”, menciona Natalia.

“Son más las ventajas que desventajas, porque ya uno sabe, conoce el trabajo de la otra, sabe la disciplina de la otra, la entrega de la otra. Uno sabe que va bien. Por ejemplo, soy mucho más relajada. En el momento eso me emociona y cuando ya salimos al escenario más todavía porque ahí sí nos la gozamos. Eso me parece increíble y cuando oímos a la gente entonces es maravilloso”, finaliza Lorna.

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Cindy Katerine Martínez López

Por Cindy Katerine Martínez López

Comunicadora Social y Periodista de la Universidad Sergio Arboleda con 10 años de experiencia en medios de comunicación, generación de contenidos digitales, reportería e investigación. cmartinez@elespectador.com
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