Luisa Vergara es una actriz y comediante nacida en Medellín, con más de 15 años de trayectoria en el mundo del espectáculo. Sus comienzos artísticos se dieron en el teatro, donde se formó y se adentró en la comedia musical, antes de aventurarse en otros formatos y desarrollar una propuesta propia en el humor y el Stand Up Comedy. Este año, su nombre se dio a conocer en un público mucho más amplio gracias a su participación en “MasterChef Celebrity Colombia”. En el programa, la actriz y comediante, que se presentó como ‘Lui’, llamó la atención por su personalidad y sentido del humor. Sin embargo, detrás de su llegada a la televisión hay una historia de años de esfuerzo y decisiones profesionales que no siempre estuvieron relacionadas con las cámaras.
El rechazo que la llevó a descubrir su propósito
Desde que inició su camino en el arte, Vergara siempre tuvo claro que su pasión era ser actriz. Su sueño era estar frente a las cámaras en la televisión y el cine, por lo que durante muchos años hizo todo lo posible para lograr esa oportunidad que tanto anhelaba. Sin embargo, tuvo que acostumbrarse a escuchar un “no”, respuesta que forma parte de la cotidianidad de cualquier actor. “El mundo del arte me habitó desde hace 16 años. Estudié teatro, pero porque quería ser actriz claramente de televisión, de cine, pero mi acento es muy paisa y siempre fue un impedimento para los directores. Decían: ‘sí, es muy buena, pero habla muy paisa, es que habla muy arrastrado, es que habla muy cantado’”, recordó en diálogo con Vea de El Espectador.
Para Vergara, cada rechazo era una nueva oportunidad para seguir esperando ese momento en que un director la viera como la actriz ideal para un papel. Sin embargo, con el paso del tiempo, empezó a cuestionarse si realmente valía la pena seguir insistiendo en ese camino. “El trabajo del actor, bien sea que su formación sea teatral o audiovisual, básicamente es hacer castings y tenemos mucho callo para los “no”. El trabajo real y arduo es hacer casting. Realicé todos los castings que ustedes quieran, habidos y por haber; me fui a vivir a Bogotá un tiempo, aguanté frío y ese cambio cultural. Siempre tuve la esperanza de que iba a llegar ese “sí”, ese director que dijera ‘ese es el acento que necesitamos’. Yo decía, ‘¿por qué poner a actuar a una actriz rola de paisa si tienen una actriz paisa?’. Un día que hubo un clic y dije, ‘qué le voy a seguir pedaleando a esto’, y lo solté, aunque no del todo”, contó la antioqueña.
Después de años de luchar por hacerse un nombre en la pantalla, ‘Lui’ encontró su verdadero propósito. “Me dediqué al teatro y me he pegado la enamorada del siglo. Ahí dije ‘este es el amor, el verdadero amor’. Estar en vivo con el público, esa adrenalina que te digan ‘tercer timbre, público en sala, salga’, eso es lo que a mí me gusta, estar ahí actuando, el final, los aplausos, la ovación, los gritos, que al final el público, los espectadores se te acerquen y te digan ‘tu personaje me conmovió, me generó, me hizo reír, me hizo llorar, me hizo erizar’. Ahí dije ‘¿por qué le estoy luchando a la televisión?, lo mío es el teatro, amo el teatro”.
Aunque su marcado acento fue el que aparentemente la estaba alejando de ese sueño, con el tiempo terminó siendo uno de sus sellos característicos y el que la llevó a encontrar su propio lugar sobre las tablas. Ahí comenzó su punto de partida para una nueva etapa profesional: “Agradezco en el alma la bendición de este acento que la vida me puso. Fue también un detonante para decir, ‘bueno, entonces me dedico al teatro’ y me quedé ahí. Hace 5 años me fui girando hacia el universo del humor, de la comedia, que fue también un llamado muy lindo. El público me decía “haz comedia, haz humor, tú eres muy buena, tienes algo”. Yo soy muy sarcástica, entonces mi humor es desde el sarcasmo, desde la sátira. El mismo público me haló y me trajo y acepté, fue una invitación bien bonita. Le agradezco al teatro. He vivido muchas cosas desde el teatro, en grupos, como independiente, soy artista independiente hace 10 años aproximadamente, he girado con mis obras por Suramérica, Centroamérica, Europa, África”.

Exparticipante de 'MasterChef Celebrity'.
La oportunidad en televisión que llegó sin imaginarlo
Finalmente, después de mucho tiempo pudo estar en la pantalla chica. Este año, con su llegada a “MasterChef Celebrity” logró encontrar una forma de sacar provecho de esa misma característica. Explicó que fue exactamente como lo había imaginado en sus sueños de convertirse en actriz, pero este proyecto le permitió mostrarse tal como es. “Darme cuenta con el tiempo que la televisión por fin me llamó a mí con este acento paisa, con este acento arrastrado, me tiene muy feliz. No fue a actuar precisamente, pero sí a ser yo”, agregó.
La actriz explicó que está acostumbrada a un entorno donde conoce bien la estructura de una obra, por eso en su participación en el reality de cocina se encontró con una dinámica mucho más impredecible. “Pasar de los escenarios, de hacer una obra de teatro donde uno sabe cuándo inicia y cuándo acaba, a pasar algo tan incierto como un reality, eso me generaba mucha angustia, me agoté muy fácil. Definitivamente, prefiero estar en el escenario que en el fogón. Sin embargo, “MasterChef” me dejó muchísimas enseñanzas a nivel personal, profesional. Fue una gran escuela".
Aunque está feliz por haber estado frente a las cámaras, para Luisa, el teatro es su verdadera pasión y va más allá de ser solo un trabajo; es una manera de vivir que le ha brindado la oportunidad de viajar, conectar con diversas audiencias y descubrir una profunda satisfacción personal. “El teatro me ha dado la vida, ser feliz, ser plena, ser completa, me ha dado la posibilidad de viajar mucho, de vivir la vida que soñé, tener tiempo para mí. Vivir del arte no es fácil, pero se puede. Creo que soy un ejemplo de ello, vivo del arte, de las taquillas de los teatros y me ha dado satisfacción, sanación, el teatro me ha dado todo. Cuando he viajado por fuera de Colombia, bien sea de turista o con giras de teatro, a dónde llego me dicen ‘habla, habla’. Para la gente mi acento es el de las telenovelas. Al principio yo decía ‘no me echen sal en esta llaga’, pero sí, mi acento es bien querido. Creo que de los mensajes más bonitos y más reiterativos que recibo en redes es la gente diciéndome que aman mi acento y eso me da mucho orgullo”.

