Publicidad

Margarita Rosa de Francisco reflexionó sobre su vejez con esta foto: “Resulta fea”

La actriz ha vuelto a pronunciarse sobre el paso de los años y esa negación por dejar ver las señales de la vejez, sobre todo en las mujeres. También se refirió a la muerte. Esto dijo.

Por Redacción Vea
30 de enero de 2026
Margarita Rosa de Francisco reflexionó sobre su vejez con esta foto: “Resulta fea”
Fotografía por: Instagra

Margarita Rosa de Francisco fue reina del Valle en 1984 y ese mismo año se coronó virreina en el Concurso Nacional de Belleza. La caleña se convertiría en uno de los íconos de la belleza y el talento en el entretenimiento colombiano. Fue presentadora de noticias y como actriz se ha llevado los aplausos.

Gallito Ramírez, Café, con aroma de mujer, La madre, Puerta grande, Los pecados de doña Inés de Hinojosa, La caponera y Hombres, son solo algunas de las producciones que la han incluido en sus créditos como una garantía de éxito.

Margarita, quien reside en Estados Unidos desde hace algún tiempo y decidió solo aceptar proyectos puntuales de actuación, también se convirtió en filósofa y estudió esta carrera en la universidad.

Con frecuencia usa las redes sociales para reflexionar sobre temas de la actualidad y sobre sí misma.

Son varias las veces que se ha referido al inevitable paso de los años y a las huellas que deja en cada persona. Ha optado por atesorar dichas huellas, incluso mostrarlas y decidió hace un buen tiempo que no va a recurrir a cirugías ni métodos que pretendan detener las consecuencias de los años o por lo menos, esconderlo.

Ahora con una foto al natural que subió a su cuenta de Instagram, habla de la belleza y del conflicto que resulta cuando se habla de la física y de la interior, haciendo diferenciación entre ambas, asunto que en su opinión, no es otro que hablar de vejez y que por supuesto, está relacionada con la proximidad que esta etapa de la vida tiene con la muerte misma, algo que considera todos debemos asumir.

“La muerte es un espectáculo”, Margarita Rosa de Francisco

“Prefiero pensar la belleza como una experiencia y no como un concepto. Lo bello es como una ‘verdad’ o algo auténtico que se descubre y que se oye, se toca, se huele, se ve, se saborea. En la contemplación de la belleza hay siempre una compenetración profunda con eso que nos conmueve. La belleza es un movimiento. Me llama la atención esa distinción (que a algunos tanto les gusta hacer) entre ‘belleza interior’ y ‘exterior’, sin ver a qué se quieren referir con eso. Creo que el conflicto intenso que habita en la vejez tiene que ver con su cercanía con la muerte, por supuesto. Por eso resulta fea y angustiante.

En el mundo actual, la muerte no forma parte de una reflexión existencial que toda persona debería enfrentar. La muerte es una herramienta de trabajo, un espectáculo, una muleta política; un elemento meramente fáctico, estadístico, cotidiano y pensable solo como un aspecto ligado a la sobrevivencia. No hay tiempo para pensar la muerte porque la gente está ocupada sobreviviendo. Todo eso está relacionado con la vejez. Tenemos pavor de pensar la muerte y de ahí nuestro terror a la vejez”.

Luego Margarita habla justamente de lo que ha denominado “una especie de medicina contra la muerte”: La belleza farmacéutica que “da la ilusión de que se está lejos de ella”

Para la actriz la vejez resulta más implacable, por decirlo de alguna manera, en el caso de la mujer: “Una mujer vieja arroja la evidencia de la proximidad de la muerte en su sentido más grave; una mujer vieja ya no puede concebir. Se alista para morir. El hombre, en cambio, puede engendrar hasta que muere. La mujer y la muerte tienen una relación distinta de la que tiene el hombre con la muerte. El hombre mata libremente en la guerra. La mujer, en cambio, es proscrita por matar la vida que comienza en su propio cuerpo”, puntualizó en su reflexión.

Al final, menciona que observa en la generación actual un pensamiento que tiene nuevas estéticas, que incluye “lo feo”. “Se proponen nuevas formas de apreciar estéticamente enfermedades como el vitíligo o la falta de algún miembro del cuerpo (¿estéticas de la ‘incompletud’ y de lo imperfecto?)”, dice.

Al final concluye que aún falta sendero por recorrer:La vejez de las mujeres intenta transitar hacia allí. No lo consigue todavía, me parece”.

Aquí más noticias que son tendencia

Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.