Cuando en abril del año pasado Shakira se mudó en Miami, proveniente de Barcelona, donde estuvo más de una década junto a Piqué y donde nacieron sus hijos Milan y Sasha, creyó que en la ciudad norteamericana encontraría la paz y tranquilidad que, de alguna manera y por motivos sentimentales, le fueron arrebatadas en la ciudad catalana.
El nuevo comienzo estuvo marcado por el reencuentro con amigos de décadas y la presencia de Shakira en eventos sociales y culturales. La nueva residencia de la barranquillera también le permitió reincorporarse rápidamente en el mundo musical y lanzar música con rotundo éxito. Eso sin contar con los premios y reconocimientos que ha tenido.
En Miami, la colombiana decidió que sus hijos estudiarían en el Miami Country Day School. Es el mismo claustro que se han formado los hijos de Ricardo Montaner y donde también lo hacen los menores de Alejandro Sanz y Lionel Messi. En el colegio Sasha y Milan han hecho amistad con niños de distintos orígenes, todos de familias acaudaladas.
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Así, entre su mansión, los eventos y el colegio, transcurría la tranquila vida de Shakira y sus niños hasta que a comienzos de enero fue capturado en inmediaciones de la lujosa casa a Daniel John Valtier, de 56 años, por acosar a la cantante. El hombre recibió la orden de un juez de alejarse de la cantante, aseguraba estar casado con la cantante y publicaba en sus redes sociales mensajes alusivos a que era su esposa y que pronto comenzarían una vida juntos, junto a los hijos de la barranquillera.
Las medidas extremas de Shakira con sus hijos
Esta situación dejó preocupaba a la artista que de inmediato tomó medidas extremas de seguridad. Shakira, además de pedir patrullaje policiaco 24 horas al día en los alrededores de su mansión, destinó varios hombres escolta para seguir a sus hijos al colegio. Según información, revelada por el Nacional de Cataluña, Sasha y Milan llegan al claustro estudiantil con sus guardaespaldas y estos permanecen en las inmediaciones hasta que los pequeños terminan clases.
Según ha trascendido el afán por proteger la integridad de los hijos de la artista ha sido tal que no permite que nadie se acerque a los niños o a ella en el recorrido a pie hacia áreas sociales del lugar. También habría pedido a los padres de los demás niños borrar imágenes de prácticas deportivas o celebraciones donde parezcan los niños. Eso sin contar que este tipo de clases lúdicas habrían menguado para los pequeños Piqué Mebarak.
Todas estas novedades han caído bastante mal en muchos de los acudientes de los niños del lujoso colegio que han tachado a la cantante de ´diva´ y se han quejado con la rectoría. También les incomoda la presencia de fotógrafos cerca del recinto.
A esta situación se suma la queja anterior constante, por parte de otros padres por el favoritismo de la rectoría del colegio hacia Shakira y sus hijos, quienes ingresaron a clases cuando ya todos habían comenzado y no cumplieron, según ellos, todos los requisitos que la institución exige. Esto además de faltas continuas de los pequeños. Las informaciones incluso decían que Sasha y Milan podrían ser expulsados de reincidir en este tipo de ausencia.