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Andrés Cepeda: “Logré hacer mi dueto con Celia Cruz, que era mi sueño dorado”


Después del éxito de la primera entrega, el músico bogotano estrenó ‘Andrés Cepeda Big Band 2′, proyecto grabado en vivo que recorre los orígenes de la música latina y fusiona su magistral estilo con el sonido de una gran orquesta.

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Por Martha P. Beltrán

09 de agosto de 2026
"Salir, cantar y ver a la gente bailar esos porros y esas cumbias es una delicia. Ya me doy por bien servido", dice Andrés Cepeda.
Fotografía por: @DAVIDMICOLTA

El amor de Cepeda por esta música nació en su niñez y vino de la mano de sus padres, melómanos y coleccionistas de música. Era la banda sonora de su hogar, de las celebraciones decembrinas, de los matrimonios de sus amigos, de sus hermanos, de los carnavales; eran las canciones que escuchaban en su casa. Andrés Cepeda, ese niño que veía bailar a sus papás al ritmo de una orquesta y se maravillaba con los cantantes y músicos en escena, pudo cumplir un sueño por partida doble.


Con “Big Band 2” no solo se piensa en nostalgia, también en terquedad.


“Sí, como dicen en nuestra industria, esto es una “artistada”. Creo que una manera de definir el éxito es poder hacer algo que uno realmente quiere hacer porque se ha ganado el derecho de hacerlo. Y no puedo desperdiciar esa oportunidad de hacer un álbum como este o de volver a grabar un disco con Poligamia, que es lo que estamos haciendo en este momento: hacer cosas que la carrera me permite hacer, y esas oportunidades no las puedo desperdiciar. Y sí: hay una terquedad en decir “el mundo está pensando de una manera, pero creo que vale la pena seguir intentando presentar otras opciones de habitar la industria musical”. Y sé que no soy el único y sé que somos muchos los que pensamos así, y nuestra industria musical necesita una variedad y que pasen cosas como estas y que, por ejemplo, la academia de la grabación las valora y hay un público que las valora. Cuando hicimos este álbum, la idea era hacer un par de conciertos en el Julio Mario para grabarlos. Terminamos haciendo 12 porque la gente agotó la boletería una y otra vez. Hay un apetito por este tipo de proyectos y hay que aprovechar esa oportunidad".

Así fue el encuentro de Andrés Cepeda y Celia Cruz

Andrés Cepeda se metió de lleno en el proyecto que creció ante sus ojos. Quienes lo conocemos sabemos que no deja nada al azar. Fueron días de mucha preparación y de cuidar cada detalle, pero el ritmo estaba allí para sorprenderlo a la hora de lanzarse a la pista.

"Admiraba a esa mujer absolutamente, y vino a grabar con Matilde Díaz un par de canciones, y a mí eso no se me olvidó jamás.

"Admiraba a esa mujer absolutamente, y vino a grabar con Matilde Díaz un par de canciones, y a mí eso no se me olvidó jamás.

Fotografía por: @DAVIDMICOLTA

¿Qué fue lo inesperado y lo sabroso del proceso?


Eso siempre es lo mejor, lo que uno no planeó. Cuando estábamos haciendo las grabaciones en el teatro de esos conciertos que hicimos, antes de un concierto siempre se hace una prueba de sonido. En ese tiempo durante los ensayos, estaba pensando “yo me acuerdo de que, cuando empecé a hacer sonido en los estudios —era asistente auxiliar de grabación en los estudios en Bogotá; recién estaba estudiando eso—, un buen día, en los años 90, llegó al estudio Celia Cruz. Y yo recogía los cables, traía los tintos. Admiraba a esa mujer absolutamente, y vino a grabar con Matilde Díaz un par de canciones y a mí eso no se me olvidó jamás. Una de las canciones que grabó es una muy bonita del maestro José Barros, que se llama “Las pilanderas”. Entonces le dije a Carlos: “Vamos a buscarnos el arreglo de ‘Las pilanderas’ y lo vamos a grabar, pero no lo voy a cantar, grabémoslo durante las pruebas de sonido con los músicos, no lo metemos en el ‘show’, y me voy a conseguir la voz de Celia. Yo sé que me la consigo’. Grabamos el instrumental y empecé a llamar al estudio a ver quién tenía esas cintas. Molesté hasta que apareció la cinta de un cuarto de pulgada donde ella había grabado. La conseguí, y después se le hizo un pequeño proceso de restauración, porque estaba ya viejita la cinta. Luego a conseguir los permisos de su familia, de sus herederos, de la disquera que había mandado hacer la grabación, de la nueva disquera que había comprado la otra. Conseguí todos esos permisos y cuando tuve todos los planetas alineados, cogí la voz de Celia de esa cinta y la llevé a las grabaciones que estaba haciendo en la prueba de sonido. Ahí sí canté con ella y sin usar inteligencia artificial, logré hacer mi dueto con Celia Cruz, que era mi sueño dorado. Una vez aprendí cómo se rescataba eso, cómo se conseguía, qué permisos había que pedir, dije ‘voy por Benny Moré’. Mismo proceso. Esa sí la había cantado en el concierto, simplemente borré mi voz en las partes donde quería que cantara el Benny y traje la cinta con la voz de él, ¡pam! La puse aquí y logré hacer un sueño realidad. Parece una tontería, pues obviamente ellos no están vivos, pero logré cantar en un disco con Celia Cruz y con Benny Moré, no pido más".


El primero fue por terquedad y tuvo un gran resultado; este segundo es muy del corazón.


“Es muy emocional y no persigue el resultado. Esperemos que a la gente le guste, esperemos que nos lo consideren. El placer de hacer esos 12 conciertos y grabarlos no te lo puedo explicar, puede hacerlo alguno de mis compañeros músicos que estaba conmigo allá, lo que disfrutamos viendo a la gente gozarse los ‘shows’, cantar las canciones y bailar. No soy un artista de música bailable. Fonseca está acostumbrado a que le bailen las canciones; yo no. Entonces, salir, cantar y ver a la gente bailar esos porros y esas cumbias es una delicia. Ya me doy por bien servido”


Si tuviera que escoger una orquesta a la que le gustaría pertenecer, ¿cuál sería?


“Uy, me hubiera gustado ser uno de los cantantes de Los Melódicos o uno de los cantantes —bueno, es otro formato— de La Sonora Matancera, por ejemplo; ¡delicioso!"

Andrés Cepeda y la Big Band en los escenarios

El cantante bogotano está listo para llevarse la música de la gran orquesta a varios escenarios. “Arranca en Bogotá y vamos a llevarla primero por varias partes del país, a unas cuantas ciudades en Estados Unidos y a un par en Europa. No puede ser muy extensa la gira, desafortunadamente, porque es caro viajar con tanta gente, porque quiero llevar siempre los mismos músicos a todas partes, pero vamos a tratar de hacer los más que se puedan, porque creo que vale la pena salir a defender el álbum en los escenarios. Ya lo hicimos antes, vamos a volverlo a hacer”.

Por Martha P. Beltrán


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