En Santa Mónica, California, en medio de una gira de conciertos ‘MeXXico es todo’, murió Juan Gabriel, el llamado Divo de Juárez.
El artista e intérprete de temas como ‘Amor eterno’, ‘Hasta que te conocí’, ‘Querida’, ‘Abrázame muy fuerte’, entre otras, fue hallado inconsciente en el baño de la residencia donde se hospedaba. Dos días antes, había dado el que se convirtió en su último recital en Los Angeles. Las autoridades que acudieron a un llamado al 911, luego dictaminarían que sufrió un infarto agudo al miocardio. EL informe final indicó que el artista tenía padecimientos como hipertensión, diabetes y un historial de neumonía.
Juan Alberto Aguilera Valadez, como era su nombre de pila, grabó bastante material en vida, que luego se convirtió en un exitoso documental de Netflix, que pone al descubierto aspectos de su vida personal y familiar. El material llamado ‘Juan Gabriel, debo, quiero y puedo’ fue avalado por su hijo Iván, quien se convirtió en su heredero. El artista, que murió a los 66 años, tuvo tres hijos más.
Ahora, a 10 años de su fallecimiento, El Heraldo de México registra el testimonio de quien fuera uno de sus músicos más cercanos, quien se refirió a cómo vio al artistas en los últimos meses de su vida.
Juan Gabriel estaba agotado
Guillermo Hernández, director del Mariachi del Divo Alma de Juárez y quien estuvo más de 20 años trabajando con el famoso intérprete tiempo durante el cual grabó su voz para seis de los álbumes del ídolo, recordó que vio a Juan Gabriel en febrero del 2016 y este le expresó que estaba cansado.
“En febrero de 2016, cuando terminé de grabarlo, se sentó, yo estaba en la consola y me dijo: ‘Ya estoy cansado, flaco, creo que algún día me iré, no sé a dónde. Ya hice todo… Algún día te va a tocar hacer todo, sepa Dios a quién’. Esas palabras quedaron clavadas en mi cabeza y corazón”, recordó.
Hernández rememoró que ese encuentro fue el día de su cumpleaños y por ello dio tanto valor a las palabras del ídolo. porque ese día era su cumpleaños. Se volvieron a ver en julio del 2016, es decir algo más de un mes de su fallecimiento debido a asuntos laborales. El encuentro ocurrió en San Carlos, Sonora.
Juan Gabriel y el músico coincidirían nuevamente en El Paso, Texas, el 28 de agosto, pero dos días antes se enteró de que su estimado jefe y amigo había muerto.
“El ingeniero me llamó a su cuarto y me dijo ‘¿Sabes qué? El señor ya se fue. Se cancela el show, ya se fue el señor’. Y pensé, siempre ha hecho eso, cuando quiere cancela y se va. y me contestó, ‘No, ya se murió’. Le dije que estaba loco. ¿Cómo se iba a morir el gigante que tenía en mi mente? Pero empezó a llorar y fue cuando le creí”, recordó al tiempo que mencionó que él solía llamarlo ‘Flaco’ o ‘Rata’, esto último porque leía el horóscopo chino y creía en él.
