Para el artista, el 2025 fue uno de los mejores años de su carrera, por esa razón los escogimos como uno de los personajes del año. La última vez que hablé con él fue el 5 de diciembre. Interrumpió una reunión con su equipo para hacer un balance y una proyección. El Yeison de siempre, bueno para los negocios, optimista, acelerado, ambicioso, con mil sueños en marcha y otros más ya en su cabeza.
Esta fue la entrevista que me concedió en esa oportunidad.
¿Cómo gestaste este este 2025? ¿Cómo lo terminas?
“Mira que era un año que no prometía tanto, ¿sabes? no pensé que íbamos a tener un año tan bendecido, tan bonito. Los primeros días se cayeron shows, nosotros vamos mucho a la gira de febrero a Ecuador, a hacer los carnavales de Ecuador, y por el tema del estallido social en Ecuador, se caen muchas fechas, y fue un año que comenzó como muy turbio, y luego dijimos, ‘bueno, se empieza a componer todo un poquito, vamos a hacer un estadio’, porque pues habíamos hecho los seis Movistar, y ahí es cuando comienza, creo que realmente, las bendiciones de este año. Hicimos el estadio El Campín, lo llenamos totalmente, y desde ahí yo considero que estoy en el mejor momento en toda mi historia musical, o sea, nunca había estado Yeison Jiménez en esa situación, ni en el momento que estoy en este momento".
Gestar ese primer Campín fue una locura, ¿qué te encontraste en la organización de este concierto?
“El concierto fue una locura. Vendimos casi más de la mitad del estadio en un solo día, en 24 horas. Juraba que lo iba a vender como en tres meses, hubo publicidad que se quedó hecha, le hicimos tan fuerte que, gracias a Dios, al mes y medio teníamos el Sold Out. Fallaron muchas cosas que se salen de las manos de nosotros, el estadio viene, nos obliga a trabajar con ciertas empresas, la empresa del sonido, la empresa de la logística, la empresa de las barras, ellos tienen ya concesionado varias cosas. Fue un poco traumático el tema del ingreso, pero son cosas que nosotros no teníamos manejo, nosotros le decíamos al del estadio, ‘mira, por favor, abre las puertas, son las 3 de la tarde, gente desde las 8 de la mañana’, y eso lo autorizan ya Bogotá, la alcaldía, el IDRD, tantas cosas que se salen de las manos, pero al final logramos hacer el concierto más importante, más grande, más lindo de la historia de la música popular en Colombia. Nunca antes había pasado algo como lo que pasó el 26 de julio en este país”.
¿Qué fue lo que más te sorprendió?
“El haberlo llenado es una locura, pensar que Yeison Jiménez llenó un estadio, ya son palabras mayores, el saber que la gente se quedó por fuera, que tuvimos más de 25 mil personas que querían comprar el día del concierto y no pudieron comprar, el saber que tuvimos los invitados que tuvimos desde Estados Unidos, desde México, fue una gran hazaña, fue algo muy bonito, tanto así, que oficialmente vamos a hacer el segundo Estadio El Campín de Yeison Jiménez el próximo 28 de marzo.

"Yo soy muy competitivo, desde muy pequeño he sido una persona que me gusta trabajar fuertemente, que no pierdo mi tiempo y que no me conformo fácil".
Ya abriste una puerta muy importante en este fenómeno de la música popular, ¿qué significa eso?
“Pues que todo lo podemos hacer, que todo lo podemos lograr, que mis colegas y yo no estábamos equivocados. Mira, cuando yo comencé en esto hace 14 años, ni siquiera habían emisoras que hoy por hoy suenan popular, que no sonaba nuestra música, que decían que era la música de las esquinas, de los borrachos, de los bares, de los pueblos, que es una música pueblerina, y a mí me pasó mucho, yo llegaba con 20 años y me decían, ‘no, la música popular no la sonamos acá’, y hoy en día se rompió totalmente ese esquema y nos abre las puertas de los mejores canales, de los premios internacionales, de los premios nacionales, de los estadios. Llené seis arenas el año pasado, seis arenas en Colombia, que tampoco lo había hecho ningún artista de mi género. Creo que ha sido muy acertado lo que hicimos, muy meritorio, fue un proceso largo, un proceso que ha traído sus pro y sus contra, pero que definitivamente valió la pena hacer”.
¿Qué elementos rescatas para que esto haya explotado, no solamente en Colombia, sino en el exterior?
“Yo le he traído muchas cosas buenas al género, al igual que todos mis colegas, pero hablando a título personal, siempre pongo la pauta, siempre tengo la canción del año sonando. Este año hice una canción número uno en ocho países, desde Chile hasta México, nunca había pasado eso en nuestro género, en la historia de lo que yo canto, entonces es como obligar a mi competencia, a mis colegas de decir, ‘hey, ok, ya Colombia está bueno, Ecuador está bueno, vamos para abajo, vamos para arriba, miremos a Costa Rica, miremos Panamá, República Dominicana, El Salvador’, y ellos al ver también que yo me estoy moviendo hacia esos lados, también sienten esa presión de, ‘hey, no nos podemos quedar, vamos para adelante, si Yeison lo está haciendo, hay que ir a promocionar, hay que hacer esto, hay que hacer aquello’, entonces siempre he sido punta de lanza, gloria a Dios, le metemos ganas, nosotros somos los que le metemos ganas y tratamos de hacer lo mejor posible para este género”.
Y ese elemento diferencial que hace que Yeison sea pionero, que de alguna manera hace que los colegas como que se ‘avispen’ a seguir del ritmo ¿cuál es?
“Yo soy muy competitivo, desde muy pequeño he sido una persona que me gusta trabajar fuertemente, que no pierdo mi tiempo y que no me conformo fácil, ¿sabes? Realmente siempre hay unas ganas de salir adelante, de seguir y más allá de todo es también el contar con el respaldo y el apoyo de un pueblo, el haber hecho un proceso tan lindo y un nombre tan grande en un país como este y que hoy en día la gente cuando yo diga ‘voy a estar en tal parte’ y colapse, que se llenen todos los conciertos, todas estas cosas me dan mucha alegría, me llenan de muchísimas bendiciones y yo seguiré trabajando firme y fielmente por mi trabajo”.
Devolvámonos un poco al día de tu primer Campín, fue un día lleno de emociones
“Pasaron tres cosas muy lindas en mi vida el día del estadio El Campín.
Primero, ha sido la fiesta de cumpleaños más insuperable que voy a tener en mi vida, era mi fiesta de cumpleaños, imagínate, decidí celebrar mi cumpleaños en un estadio. Dos, ha sido la noche más especial que me ha regalado la música, hasta el día de hoy, cuando me paré y vi el estadio que colapsó, que vendimos absolutamente todas las boletas que habían disponibles, que si nos hubieran dejado vender otras mil o dos mil las hubiéramos vendido, cuando me paré en tarima sentí demasiada energía, fue una noche muy linda, fue una noche que quedará guardada en mi corazón y en mi mente para siempre, no solamente como artista, como persona, sino todo mi equipo de trabajo, toda la gente que se subió a ese bus, que creímos en hacer un estadio. Si hay algo costoso en la vida es pensar en llenar un estadio, estamos hablando de miles de millones de pesos y el apostarle a no perder la plata, no fallecer en el intento, a no quedar en el qué dirán, sino montarnos en un bus y decir ‘vamos a hacer un estadio’, fue una noche muy especial. Lo más lindo que he vivido en mi vida, es el nacimiento de mis hijos y el estadio El Campín”.
Y al terminar, ¿qué pasó?
“No, yo me emborraché porque era mi cumpleaños, durante mi show yo tomé normal, tenía un show de cuatro horas que sostener, que eso no es fácil, pero cuando yo terminé de cantar, como que dije, yo lo había prometido, le dije a la gente, ‘yo me voy a emborrachar con ustedes, es mi cumpleaños, me lo voy a disfrutar’. Yo no vi esa noche como una noche de solo trabajo, ya habíamos trabajado tres meses atrás, el estadio, los ensayos, las coreografías, todo. El día que canté salí a las dos de la mañana al estadio, estuve en ensayos toda la noche anterior. Cuando vimos que lo habíamos logrado, me fui a los palcos, me senté con mi familia, puse uno de mis artistas preferidos a cantar, me tomé los tragos, todo terminó a las 2:30 de la mañana. Me fui a mi casa con mis hijos, me arrodillé en el piso, di gracias a Dios y ya, hicimos historia”.
Y estuvo tan bien que ahora que arrancas con el 2026 con un nuevo Campín, pero el cielo es el límite, ¿qué más hay para el 2026?
“Vamos a hacer un trabajo de internacionalización muy fuerte, llevando mi música cada día a más rincones, trabajando por no desaparecer en una jauría de músicos, de cantantes, en un mundo que se mueve todo el tiempo en la música que hoy en día, tú hoy no estás escuchando lo que escuchabas hace cinco años, que es tan cambiante este mundo, entonces todo el tiempo estábamos planeando los próximos lanzamientos. He grabado mucha música, estamos haciendo vídeos, estamos haciendo muchas cosas para que el género siga creciendo y para que mi carrera siga siendo una de las más importantes del país”.
Esa internacionalización del 2026, ¿a qué apunta? ¿Qué mercados son el objetivo?
“Estamos trabajando desde México hasta Chile, en este momento radialmente, a nivel de televisión. Estuve toda la semana en promoción en Ecuador y en Venezuela, son miles y miles de seguidores los que se han logrado captar en estas ciudades y en estos países y estamos enfocando toda nuestra energía en lograr sacar el género de este país, que lo escuchen en México, en Estados Unidos, en Honduras, en El Salvador. Todos los días nos levantamos, yo y mis colegas, pensando en hacia dónde más podemos llevar esta música”.
¿Hay algún sueño que quedó postergado por alguna razón?
“Mira que no, qué locura, pero no ¿sabes cuál es el único sueño que no he podido cumplir? Es ser piloto de avión, yo vuelo mucho en el avión mío y ya le entiendo demasiado al tema, entonces se me facilita muchísimo y sé que, si Dios me presta la vida, en los próximos meses los estaré sorprendiendo con mi tarjeta de piloto de avión privado. Me parece un gran logro decirle a alguien, ‘yo vuelo aviones’, es wow, es teso, no me queda tiempo de estudiarlo, pero lo voy a hacer”.
¿Siempre quisiste ser piloto?
No, yo quería ser ingeniero industrial.
¿Y en qué momento se te despiertan esas ganas de manejar un avión?
“Pues creo que eso no es para todo el mundo, ya lo he hecho, tengo bastante conocimiento en el tema, yo vuelo todo el tiempo al lado del capitán mío, entonces ya uno pregunta ¿esto qué es? ¿esto cómo? ¿esto cuándo? ¿esto dónde? Cuando pasan los meses y los años, pues ya entiendo muchísimo el tema y sé que se me facilitaría demasiado, yo cuatro meses estudiando juicioso podría sacar mi licencia”.
¿Cuál es la promesa de Yeison Jiménez, para sus seguidores después de haber tenido este 2025 tan exitoso para el 2026?
“Lo único que les prometo es que la música que han escuchado hasta ahora de Yeison Jiménez no le alcanza la mitad de la calidad y de lo bueno que viene en mi música. He venido en un proceso evolutivo musicalmente hablando, donde lo que hoy en día hemos escuchado de Yeison Jiménez, que me ha dado todo lo que soy, siento que le falta muchísimo para llegar a lo que hemos estado haciendo musicalmente ahora. Hemos crecido demasiado, hemos avanzado objetivamente, hoy veníamos en el avión hablando de eso con el equipo, y decíamos, ‘¿qué canción lanzamos?’ Tenemos tanta música, tan buena, gloria a Dios, que no sabemos qué vamos a lanzar”.
¿Para cuándo tienes presupuestado un nuevo lanzamiento?
“Por ahí para principios de enero. A principios de enero tendremos el nuevo lanzamiento”.
Este ritmo es un ritmo muy intenso...
“Así es, y nosotros no tenemos mucho espacio, mucho tiempo para poder descansar, pero se trata de hacer”.
¿Pararás en estas fiestas o tendrás mucho trabajo? ¿Cuándo te vas a desconectar?
“Este ha sido el mes que menos he trabajado en mi vida por orden mía. Voy a hacer 16 conciertos. El último diciembre que pasó tenía 28, entonces bajé muchísimo el trabajo, unos 13, 14 conciertos. Y me hice una promesa que no voy a hacer más de 20 conciertos al mes, ya eso es demasiado, ¿no? Nosotros hacemos 25, 28. Pasé como cinco años de mi vida trabajando a ese ritmo. Hoy en día pienso que con unas 15,18 fechas al mes estoy más que bien y eso es a lo que le estamos apuntando”.
En marzo del 2026, ¿qué les espera a tus seguidores? ¿Ya estás armando las sorpresas?
“En estos momentos estamos sentados con todo el equipo de trabajo aquí en mi oficina definiendo lo que va a ser el estadio El Campín segundo round. Se va a llamar ‘La revancha’, porque muchas personas se emborracharon temprano y no se acuerdan bien del concierto.
A otras las robaron, muchísima gente por las plataformas de compra de boletería, muchísima, miles de personas fueron estafadas. Entonces se va a llamar la revancha porque a este sí van a poder ir”.
De alguna manera no estamos como preparados para un fenómeno de esta magnitud?
“¿Sabes qué? El gran reto de Yeison Jiménez en el primer Campín que hizo era convencer a la gente que un artista de música popular merece llenar un estadio y que la gente salga diciendo ‘volvería a un estadio El Campín de música popular o a un estadio en Colombia’, porque nadie lo había hecho. Yo no tenía modelos a mirar, lo que hice fui pionero. Yo no pude ir a YouTube a buscar El Campín de Pepito, El Campín de Juanito, no, no existía. De reguetón hay miles, pero el popular no tenía un punto de referencia. Era únicamente yo, mis sueños y el equipo de trabajo, los que teníamos en la batuta, qué íbamos a hacer”.
Siempre hay un seguidor tuyo, alguien de las nuevas generaciones de músicos que está soñando con algún día hacer un Campín. ¿Qué hay que decirles después de todos estos logros chuleados?
“Que vale la pena luchar por los sueños, que indiscutiblemente sí se puede lograr y sí somos capaces, que tenemos con qué en nuestro género, pero que no es de la noche a la mañana. Hoy en día la gente quiere éxito ya, rápido, fácil y sin sudor. Y ese tipo de éxito no trae estadios llenos después de 14 años de carrera. Entonces, mi consejo es ‘enfóquense en el talento, en hacer muy buena música y trabajen muy fuerte que algún día va a llegar’”.
