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Bryan Mina, Fernando en María la caprichosa, obtuvo el personaje al ganarle a 70 actores

¿Por qué no hay gente que se parezca a mí en televisión?”, era la pregunta que constantemente se hacía de niño el actor de Buenaventura. Cuando creció viajó a Cali a estudiar Arte Dramático. Hoy es Fernando en ‘María la caprichosa’.

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Por Luz Alexi Castillo
08 de septiembre de 2026
Bryan Mina, Fernando en María la caprichosa, obtuvo el personaje al ganarle a 70 candidatos
Fotografía por: Cortesía del actor

Bryan Mina se convirtió en el hombre que enamoró a María y luego la maltrató. Para llegar a ser Fernando el actor, nacido hace 25 años en el Valle del Cauca compitió con 70 aspirantes de todo el país.

Su casting fue el que más llamó la atención. “Me enteré mucho después de que fue relevante y selectivo debido a la dualidad que le había imprimido al personaje. Que no lo había tomado desde una visión de entrada agreste y violenta, sino que también había trabajado en la fragilidad, en la sonrisa, en lo hermoso que podía ser (…) Hay mucha gente mala, pero esa gente mala también tiene una fragilidad, tiene unos conflictos, unos objetivos y hay que abordarlos”.

Admite que hizo el casting con entusiasmo, pero dentro de sí tenía muchas dudas. En una novela anterior de Caracol hizo varias pruebas y no quedó en ningún rol. Esta situación lo alcanzó a afectar. “Dije ‘no, no voy a quedar’, porque ya había castiado para un proyecto que se llamó ‘Devuélveme la vida’. Casteé como para 10 personajes y nunca quedé”.

La persistencia del actor

Ahora, con la perspectiva que da el tiempo siente que el proceso solo le reafirmó que escogió una profesión que pone a prueba la paciencia y la perseverancia. “Fue muy bonito este tránsito de castear, de intentarlo, de insistir, de nunca desistir. Allí también está el trabajo del actor en ser persistente y seguir dándole hasta que salga”.

Comenta que ha sido muy consciente de que su elección de vida trae un abanico de complejidades. No solo se trata de abordar personajes muy distintos a él, sino mostrar toda su humanidad, alejada de cualquier cliché y lograr identificación y comprensión por parte del público.

“En el caso de Fernando es interesante que tiene esta curva dramática que no termina como inicia. Primero nos presentan a un Fernando hermoso que la conquista, que la ama. Un hombre que está recibiendo violencia en su casa y enfrenta una dificultad y una cuestión psicológica que no fue tratada. Entonces a él ese amor se le transforma en otra cosa y luego, actúa desde la sujeción, desde la posesión y desde el maltrato”, explica resaltando que, aunque Fernando es un maltratador también posee una humanidad que era necesario mostrar.

Para Mina, si ser artista no es fácil, ser actor afro añade más retos y desafíos. Cuando vivía en Buenaventura en medio de estrechez y donde la violencia era cercana frente al televisor, comenzaron los cuestionamientos que lo llevaron a Cali al terminar el bachillerato.

Trabajando por ser un referente

“¿Por qué no hay gente que se parezca a mí en televisión?, ¿dónde están los referentes?’ me preguntaba”. Tenía una meta: convertirse en uno de esos referentes para siguientes generaciones y por eso estudió Arte Dramático en la Universidad del Valle. Se graduó hace un par de meses.

Aunque la televisión es el medio masivo en el que se representan personajes, no olvida que hay todo un abanico de posibilidades “donde podemos irrumpir en lo que normalmente se nos ha negado por una herencia colonial (…) Siento que eso es un trabajo que venimos desarrollando muchos artistas afro, que más que estar en el espectáculo y en la fama, porque eso es un vestido de hoy que llega y se va , en realidad estamos habitando espacios que no se nos han permitido, contando nuestras historias para que nos vean, nos reconozcan. Es un trabajo importante que hay que seguir haciendo, que es complejo, que es difícil, pero hay que hacerlo porque hay que hacer que pase”.

Por eso, Mina además de actor ha procurado desarrollarse como guionista y productor para seguir contando las historias que siente se han silenciado.

Su experiencia previa incluye proyectos regionales en Telepacífico y Canal Tro, además de películas de cine independiente como ‘Buscando el muerto arriba’, ‘Calle Mocha’ , ‘Desposeídos’ y ‘Un Dios de poder’, una serie documental en la que trabajó recientemente.

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Por Luz Alexi Castillo

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